La confabulación republicana
Además de la aguda investigación que el fiscal general Robert Mueller lleva a cabo para el Departamento de Justicia, hay tres comités en el Congreso que se dedican a indagar sobre la interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016: el del Senado, la Cámara y el Judicial del Senado.
▪ Robert Mueller está a cargo de investigar “cualquier vínculo y/o coordinación entre el gobierno ruso y personas asociadas con la campaña del presidente Donald Trump, y cualquier asunto que haya surgido o pueda surgir directamente de la investigación”. La segunda cláusula se refiere a si el presidente Trump actuó indebidamente para impedir la investigación del FBI e incluye los despidos del ex asesor de seguridad nacional Michael Flynn y el ex director del FBI, James Comey.
Esta es la principal investigación sobre la intervención de Rusia en las elecciones de 2016, y también la más secreta. Los comités de la Cámara de Representantes y del Senado participan en audiencias públicas, la investigación de Mueller tiene lugar a puertas cerradas.
▪ El Comité de Inteligencia de la Cámara, como los otros dos, es bipartidista. Mientras lo presidió el republicano David Nunes el comité le prestó gran atención a si el gobierno de Barack Obama “desenmascaró” la inteligencia sobre los asociados de Trump con los rusos con fines políticos.
Lo que había empezado a ser una obra realmente bipartidista, con los republicanos dando muestra de su interés en sacar a la luz lo que fuese, súbitamente cambió, y se empezaron a ver las costuras del partidismo y la división entre republicanos y demócratas ante la investigación. Todos recordamos los sospechosos viajes que Nunes hizo a la Casa Blanca, y cómo fue descubierto por la prensa intentando entrar por una puerta trasera. El motivo fue colaboración de Nunes con Trump.
Antes de decírselo a sus colegas del comité, Nunes informó a la prensa del supuesto interés partidista de Obama por descubrir la trama rusa. El Comité Congresional de Ética lo separó de su puesto por actuar indebidamente. Después Nunes admitió que todo se había planeado en la Casa Blanca. Eso plantó la sospecha de si Nunes le estaba dando a Trump información secreta obtenida de la investigación que realizaba el comité, que ahora preside el republicano conservador Mike Conaway. Por el Partido Demócrata el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes lo preside Adam Shiff, miembro de mayor rango del comité.
▪ El Comité de Inteligencia del Senado está presidido por Richard Burr, republicano y por el Demócrata el miembro de alto rango, Mark Warner.
▪ El Comité Judicial del Senado lo preside el republicano Chuck Grassley. Y por el Partido Demócrata la senadora Dianne Feinstein.
Para mí la secuencia desenfrenada de noticias, de tuits presidenciales, de complejas y oscuras tramas que se van descubriendo para el asombro del más perito en política, ha quedado al desnudo esta semana.
Fue ayer que al fin pudimos comprobar que existe un complot. El Partido Republicano está obsesivamente tratando de ocultar que hubo conspiración con los rusos en las elecciones de 2016. Esto es muy grave, pero está sucediendo.
Las intenciones de ocultar la conspiración les ha sido imposible a los republicanos. Si quedaba alguna duda, aun después de haber visto lo que hizo David Nunes (mencionado arriba) y Chuck Grassley [Ver En busca de la verdad sobre la trama rusa, El Nuevo Herald, 12 de enero de 2017], para mencionar solo a dos presidentes de los comités investigativos del Congreso, lo que sucedió esta semana con Steve Bannon despeja toda confusión.
El ex jefe de estrategia de la Casa Blanca, que fue despedido cuando salió a la luz todo lo que le sopló a Michael Wolff sobre Donald Trump Jr., Jared Kushner, y otros personajes y asuntos internos explosivos de la actual administración, y que Wolff publicó en Fire and Fury: Inside the Trump White House, fue citado la semana pasada por Mueller para testificar ante un gran jurado como parte de la investigación sobre posibles vínculos entre los socios de Trump y Rusia.
Una segunda citación para que Bannon testificara le llegó del Comité de Inteligencia de la Cámara. Aunque Bannon estuvo encerrado con los miembros del comité más de 10 horas el martes, se negó a hablar, alegando un falso “privilegio ejecutivo”, es decir, que el presidente Trump le prohibía testificar.
La verdad es otra: si Bannon testifica ante el comité, los republicanos de inmediato le dejarán saber a Trump todo lo dicho por Bannon y planificarán cómo obstruir y poder ocultar el resultado de la investigación, como han tratado Nunes y Grassley. Pero esta vez, con información mucho más peligrosa, porque se trata de lo que sucedió en la reunión del hijo de Trump, Donald Jr. y otros de la campaña con los rusos en el Trump Tower en junio de 2016. Bannon sabe mucho.
Mueller quiere tener acceso a esa explosiva información antes que el comité. Ya el fiscal especial y los demócratas han descubierto la conspiración de los republicanos para ocultar que hubo conspiración entre la campaña del presidente y los rusos. Estamos ante múltiples casos de obstrucción de justicia. El crimen republicano es muy grave y la probable sentencia de cárcel se expande.
doramador12@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de enero de 2018, 3:48 p. m. with the headline "La confabulación republicana."