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Opinión

Trump y su fallida retórica

Manifestantes que protestan contra las presuntas palabras del presidente Donald Trump sobre Haití y otros países pasa cerca de Mar-a-Lago, la propiedad de Trump en West Palm Beach, el 15 de enero.
Manifestantes que protestan contra las presuntas palabras del presidente Donald Trump sobre Haití y otros países pasa cerca de Mar-a-Lago, la propiedad de Trump en West Palm Beach, el 15 de enero. Getty Images

Si algo hemos confirmado en los últimos días es que hay muy pocos filtros entre la mente del Presidente y su boca. Eso, irónicamente, es su atractivo y su debilidad. Yo desearía que sus comentarios fueran tan directos, tan libres de “corrección política”, de PC, como son ahora, pero presentados de manera más pulida, más sofisticada.

Yo también desearía que la mermelada de guayaba no engordara. Pero así como la mermelada viene con azúcar, Donald Trump viene con retórica no sofisticada. El ser humano es un paquete, no un menú a la carta.

Por regla general, el presidente de Estados Unidos no debe, públicamente, calificar países y mucho menos continentes como “shitholes”. Yo no sé que palabras el Presidente usó pero lo que ha quedado en el récord es “shithole”. Si el presidente hubiera usado la palabra “dysfunctional” en lugar de shithole quizás hubiera sido un servicio a los ciudadanos de esos países. Yo conozco y he conversado con gente inteligente que ha viajado extensamente en África y América Latina. La corrupción en esos países es su principal problema. Por eso es que los que se preocupan honestamente por África o Centroamérica o Haití, necesitan describir el estado moral de muchos de esos países. ¿De qué beneficio es a honestos trabajadores africanos o latinoamericanos u otros el denegar la corrupción endémica en que viven estas sociedades?

La columnista guatemalteca Claudia Núñez del periódico El Siglo escribió sobre Trump y su retórica: Los epítetos que usa para describir a ciertos grupos son crudos y ejemplifican la decadencia del escenario político actual. Pero también ha dicho cosas que son verdades, por ejemplo que somos nosotros, ciudadanos de países migratorios, los que nos hemos acomodado a la necesidad de exportar gente, y hemos dejado crecer los niveles de corrupción por décadas.

Aun cuando muchos buenos inmigrantes vienen de los peores lugares del mundo, existe una conexión entre el estado moral de sus países de origen y la contribución del inmigrante a Estados Unidos. De acuerdo a información del Centro para Estudios de Inmigración, el 73% de los hogares encabezados por inmigrantes mexicanos o centroamericanos usan uno o más programas de welfare o bienestar público, como hacen el 51% de inmigrantes del Caribe y 48% de inmigrantes africanos. Contrastemos eso con 32% de inmigrantes del este de Asia y 26% de europeos.

La prensa nacional describe a Trump constantemente como racista, supremacista blanco, fascista, antisemita. Esto lo hace la prensa para herir al Presidente pero le hacen más daño al país y a la prensa. ¿Por qué no son las descripciones de la izquierda y la prensa (perdonen la redundancia) el equivalente moral de shithole? Las descripciones de América y su mayoría blanca son tan ofensivas, menos verdaderas y no hechas en conversaciones privadas o semi privadas sino en foros públicos.

El Washington Post reportó que el Presidente dijo que él favorecería a más inmigrantes de países asiáticos. Eso luce que invalidaría la acusación de racismo. Si se hubiera reunido ese día con el primer ministro de Singapur en lugar de la primera ministro de Noruega, él pudo haber dicho que necesitamos más inmigrantes de Singapur. Yo creo que lo que el Presidente está tratando de decir, en su forma usualmente confusa, es que “necesitamos inmigrantes con mejor preparación”.

La izquierda ha perdido toda credibilidad al usar el término “racista”. La izquierda identifica a quienquiera que se oponga a cuotas de base racial, dormitorios negros en universidades, o Black Lives Matter como “racista”. Y califica el discurso del presidente Trump en Varsovia de preservar la civilización occidental como un llamado a la supremacía blanca. Usando la frase cultural americana: en raza, la izquierda ha gritado lobo tantas veces que si lobos de verdad aparecen, nadie los creería.

AGonzalez03@live.com

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de enero de 2018, 7:12 a. m. with the headline "Trump y su fallida retórica."

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