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Opinión

¿Cómo se arregla el cierre del gobierno?

El líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, de Kentucky, saluda al salir de una reunión para poner fin al cierre del gobierno federal, el 22 de enero.
El líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, de Kentucky, saluda al salir de una reunión para poner fin al cierre del gobierno federal, el 22 de enero. AP

Siempre se dice: ¿Quieres ver cómo se arregla rápido el cierre del gobierno? Vamos a retener el salario a congresistas y senadores. Al momento de escribir esta columna, aún no se había dilucidado el cierre parcial del gobierno iniciado el fin de semana pasado. Veamos sus implicaciones.

Si el sábado 20 de enero de 2018 usted llamó por teléfono a la Casa Blanca, escuchó un mensaje que decía: “Desafortunadamente no podemos atender su llamada hoy. Los demócratas están reteniendo los fondos del gobierno…tomaremos su llamada tan pronto reabra el gobierno”. Esto generó una controversia por el hecho de haberse utilizado una línea telefónica pública para politizar las comunicaciones de la rama ejecutiva del gobierno. Sucede que puede haberse violado una ley de 1939 (Hatch Law) que prohíbe a los empleados federales actuar de forma partidista. Aunque esta ley no se aplica al presidente ni al vicepresidente, sí es pertinente para sus empleados.

Los partidos tradicionalmente han utilizado el cierre del gobierno como una herramienta política. Desde el año 1976 se ha paralizado parcialmente el gobierno 18 veces, habiendo sido la última en octubre del 2013, cuando los republicanos se opusieron a elevar el techo de la deuda. Los riesgos son significativos para el país ya que disminuye su calificación de crédito y consecuentemente, aumenta su costo de financiamiento.

Los empleados federales no pueden cobrar durante un cierre total del gobierno. Pero en cierres parciales en el pasado, han cobrado retroactivamente sus salarios, aún cuando hayan permanecido en sus casas. Se pudiera definir esto como unas vacaciones forzadas con pago diferido.

En realidad, alrededor de un millón de trabajadores federales civiles tendrán vacaciones forzosas, pero los carteros seguirán trabajando, así como las tropas militares. Las operaciones de inteligencia tendrán un paro temporal. Un estimado de 45,500 empleados del IRS estarán en sus casas justo cuando comienza la temporada de impuestos en EEUU. Los agentes de Inmigración (ICE) seguirán activos en un 78%, o sea, 15,000 funcionarios seguirán desempeñando su trabajo.

En octubre del 2017 se había acordado un pacto entre el presidente Trump y los demócratas (Chuck Schumer) para reforzar la seguridad fronteriza a cambio de extender el plazo de vencimiento a los inmigrantes amparados por DACA. Sin embargo, en ese mismo mes, Trump añadió posteriormente el financiamiento del muro EEUU-México como condición para este pacto. Es importante destacar que Trump no es político pero sí es un hábil negociador. Por lo tanto, los que pacten con él, también tienen que ser negociantes ya que discutirán con alguien cuya especialidad es precisamente esa, litigar, como lo demuestran unos 5,000 juicios que ha enfrentado, personal o comercialmente.

Los $18,000 millones que exige Trump para la construcción del muro son, sin duda, un monto importante, sobre todo considerando la utilidad real o beneficio que pueda aportar. Por ello hay dos puntos de vista viables.

EL REPUBLICANO: La mayoría de los Inmigrantes que arriban a EEUU llegan con visa de turista; consecuentemente, el muro reduciría poco la entrada de inmigrantes y por el contrario estimularía la actividad delictiva de los “coyotes” en el área, así como el abuso infantil, las violaciones sexuales y el precio en el contrabando de drogas. Por lo tanto, si Trump renuncia al muro, sería una solución inteligente aunque improbable dada la terquedad del Presidente en hacer cumplir sus promesas de campaña a cualquier costo.

EL DEMÓCRATA: Ayudar a los inmigrantes que siendo muy jóvenes ingresaron a EEUU, e incluso, que hablan más inglés que español, no solo es una tarea humanitaria sino que además es visto como una acción muy positiva por la mayoría de los norteamericanos. En ese sentido los demócratas han impulsado el DACA para proteger a unos 700,000 inmigrantes bajo esta condición. En otras palabras, los demócratas pudieran renunciar a su oposición al muro. Al fin y al cabo, ese muro no cumplirá el propósito para el que fue publicitado, solo será un gasto inútil adicional.

En conclusión, vemos que de uno y otro bando hay opciones factibles para llegar a un acuerdo viable y que de ese modo se asignen los fondos requeridos por el gobierno a fin de reanudar sus operaciones.

No es necesario que también se retengan los salarios de congresistas y senadores para que estos tomen conciencia que el país está primero que cualquier interés partidista.

Economista y periodista.

Siga a Benjamín F. DeYurre en Twitter: @DeYURRE

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de enero de 2018, 2:11 p. m. with the headline "¿Cómo se arregla el cierre del gobierno?."

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