EN NUESTRA OPINIÓN: Un anuncio injusto con los inmigrantes
Aun bajo las normas de los tiempos modernos, el anuncio televisivo que el presidente de la Cámara de Representantes de la Florida, Richard Corcoran, empezó a difundir esta semana es vil. El anuncio utiliza la muerte accidental de una mujer en California para enmarcar un debate nacional sobre la inmigración a través del lente de una mujer blanca aterrorizada que es abatida por un hombre barbudo encapuchado.
Utilizar injustos comentarios raciales con fines políticos no es una muestra de liderazgo, sino un descrédito para cualquiera que aspire a ser gobernador, y tampoco sirve a los intereses del tercer estado más grande de Estados Unidos a la hora de definir una política de inmigración más inteligente.
El anuncio muestra a una joven pelirroja que camina por un barrio suburbano, sonriendo y enviando mensajes de texto, cuando pasa a un encapuchado en la acera. El encapuchado saca una pistola y ella se vuelve hacia él, aterrorizada mientras la cámara apunta al cañón del arma. Entonces suena un disparo. Emily L. Mahoney, de la corresponsalía del Times/Herald en Tallahassee, informó el martes que el comité de acción política de Corcoran, Watchdog PAC, ya había gastado $95,560 para transmitir el anuncio de 30 segundos más de 700 veces en canales de Fox News esta semana en algunos de los mayores mercados mediáticos de la Florida.
Este mensaje cínico prácticamente elimina cualquier suposición de que Corcoran esté esperando a que termine el período de sesiones de la Legislatura en marzo para decidir si aspira al puesto de gobernador este año. Ha convertido la persecución de la inmigración ilegal en un asunto central de este período de sesiones, presionando para que se apruebe una propuesta de ley en la Cámara que prohibiría políticas de “ciudad santuario” que impidan a las agencias locales de policía cooperar con las autoridades federales de inmigración.
En el anuncio, Corcoran evoca la muerte de Kathryn Steinle, una joven blanca muerta de un balazo en San Francisco en el 2015. La policía acusó a un mexicano, José Inés García Zárate. Un jurado lo exoneró de cargos de asesinato y homicidio el año pasado, después que la defensa alegó que el disparo fue accidental, y que la bala rebotó en el suelo y alcanzó a Steinle en la espalda. Pero lo declararon culpable de cargos relacionados con armas de fuego.
Los republicanos han utilizado el caso. Corcoran dijo que la Florida tiene dos “ciudades santuario”: St. Petersburg y Tallahassee. Miami-Dade alerta a las autoridades federales de inmigración cuando arresta a inmigrantes indocumentados. El anuncio de Corcoran termina con una frase: “Fin a las ciudades santuario”.
No es extraño que los republicanos de la Florida quieran energizar a su base conservadora usando como objetivos a ciudades liberales como San Francisco. Pero no tiene excusa trazar un retrato falso de lo que pasa en nuestro estado, dividiendo aún más a la Florida en grupos étnicos y raciales. Eso es demagogia.
Lo que hace falta es sacar a los inmigrantes indocumentados de las sombras y ofrecer un camino ordenado y práctico a la residencia legal. El Southern Poverty Law Center calcula que seis de cada 10 trabajadores agrícolas en Estados Unidos es indocumentado. La Florida, con su gran población de esos trabajadores en la agricultura, la construcción y otras industrias importantes, debe ponerse a la cabeza en un esfuerzo por que millones de personas salgan de esa economía subterránea. Pero eso no pasará si los líderes de la Florida imaginan a esas manos oprimiendo un gatillo en vez de recoger tomates o pasar la página de un libro de texto en la escuela.
Este editorial se publicó originalmente en el Tampa Bay Times.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de febrero de 2018, 7:26 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Un anuncio injusto con los inmigrantes."