Opinión

Los Soñadores benefician a Miami

Manifestantes marchan el pasado 17 de enero en Miami para apoyar la Ley de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y el Estatus de Protección Temporal (TPS) para inmigrantes.
Manifestantes marchan el pasado 17 de enero en Miami para apoyar la Ley de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y el Estatus de Protección Temporal (TPS) para inmigrantes. AP

La inmigración es un componente esencial de la innovación y el espíritu empresarial. Nuestra diversidad es una de las mayores fortalezas económicas y culturales de Miami, y estamos entre las ciudades más emprendedoras del mundo porque somos una ciudad de inmigrantes.

Tenemos la oportunidad de convertir a Miami en un centro global de talento e innovación, pero ese potencial está en peligro si el Congreso responde a la presión de Donald Trump.

Cuando Donald Trump pronunció su discurso del Estado de la Unión, dejó claro que quería negociar con el futuro de casi 800,000 Soñadores por políticas antiinmigración que atrasarían décadas a nuestro país.

Incluso al entretener la noción de convertir estas políticas antiinmigrantes en ley, nos estamos embarcando en un camino resbaladizo: dar la espalda a los inmigrantes indudablemente perjudicará a comunidades como la nuestra y socavará el crecimiento económico. Tengamos en cuenta que entre 2014 y 2016, las comunidades como Miami con una mayor tasa de inmigrantes representaron dos tercios de los nuevos puestos de trabajo creados en los EEUU.

Es por eso que el Congreso debe cumplir su promesa a nuestros Soñadores y rechazar las políticas de inmigración xenófobas de esta Casa Blanca.

Nuestros líderes deberían trabajar para estimular la innovación y la creación de empleo en el futuro, y ofrecer un camino hacia la ciudadanía para los casi 800,000 jóvenes estudiantes y empresarios es una forma en que podemos hacer eso. Cualquiera de estos Soñadores podría ser el autor del próximo gran avance en medicina, tecnología o formas de mitigar el crecimiento del nivel del mar, aquí en el sur de la Florida.

La política de miedo arrojada desde el púlpito de intimidación de la Casa Blanca es demostrablemente falsa. La joven colombiana que fundó su propia pequeña empresa en Miami no es una amenaza para este país. El muchacho nicaragüense que trabajó en una tienda de automóviles para pagar las lecciones de codificación para unirse a la economía de la innovación no es una amenaza para este país. ¿Quién sostiene hoy que inmigrantes como el cofundador de Google Sergei Brin amenazaron nuestra economía?

La innovación se basa en el encuentro de personas de diferentes orígenes, y eso es exactamente lo que ha atraído a los mejores empresarios a nuestra ciudad, y por lo que nuestra ciudad promete ser un centro de innovación. Eso no puede suceder cuando permitimos que demagogos como Donald Trump dicten la política de inmigración de este país.

Como director de programas en Knight Foundation en Miami, impulsé y lideré el trabajo que generó una ola de innovación y emprendimiento en nuestra comunidad, ayudando a crear miles de puestos de trabajo en Miami. Durante este tiempo, pude trabajar con empresarios e innovadores para transformar el ecosistema tecnológico y de startups de Miami. Trabajar para volver a imaginar cómo Miami podría convertirse en un centro de innovación ha sido un gran privilegio de mi vida. Pero nada de ese trabajo hubiese sido posible sin inmigrantes, ni puede continuar sin inmigrantes.

Rescindir DACA o imponer leyes antiinmigratorias más amplias como parte de un acuerdo para aprobar DACA infligiría un serio daño a la naciente escena tecnológica y de startups de Miami. No podemos construir una economía del siglo XXI que ofrezca a todos una oportunidad justa de éxito si estamos implementando políticas de inmigración desde la década de 1920. Un sinfín de compañías ya no se beneficiarían del talento y la habilidad proporcionados por Soñadores o los inmigrantes que hacen de Miami su hogar.

Por supuesto, necesitamos un sistema de inmigración que siga reglas claras. Pero las políticas de inmigración regresivas como las propuestas por Donald Trump, y el hecho de que este Congreso no proteja a los Soñadores dificulta que Miami cumpla con todo su potencial.

Donald Trump fabricó la crisis que enfrentan los Soñadores cuando puso fin a DACA el año pasado. Las comunidades como Miami deben hacer oír su voz y dejar claro que nuestro futuro económico depende tanto de un camino justo hacia la ciudadanía para nuestros Soñadores como de las políticas federales que fomentan y dan la bienvenida a la inmigración legal.

Detengamos la fea retórica, dejemos de demonizar a los inmigrantes, y levantemos nuestras voces para un Dream Act limpio ahora y una reforma migratoria integral y justa.

Estados Unidos está en su mejor momento, y nuestra economía prospera más, cuando recibimos a inmigrantes con los brazos abiertos. Cualquiera que dude debería visitar Miami.

Candidato demócrata al Congreso por el Distrito 27 de la Florida.

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