EN NUESTRA OPINION: ¿Aprenderán algún día?
El motivo del negocio lucrativo y secreto de préstamos del ex alcalde de Hialeah Julio Robaina —descubierto en el 2011 cuando se postuló a la alcaldía de Miami-Dade– quizá sea una de las razones más antiguas y más predecibles.
Las transcripciones de las audiencias a puerta cerrada, divulgadas esta semana después que un reportero del Miami Herald buscó la información antes del juicio federal por evasión de impuestos contra Robaina el mes próximo, indican que necesitaba dinero en efectivo, el interés que generaban los cuantiosos préstamos, para –oigan esto– mantener a una amante, según fiscales federales.
Pero mostró una actitud de arrogancia común en políticos, locales y nacionales, que parece epidémica.
¿Robaina creía realmente que podía aspirar a un cargo público local más elevado con préstamos por debajo de la mesa por un total de más de $1 millón que supuestamente ocultó al IRS?
Los préstamos arruinaron la postulación de Robaina y enviaron a su amigo, que tenía un fraude piramidal, a una prisión federal en Miami.
Al otro lado de la ciudad, en North Miami, la concejal Marie Steril fue acusada de aprovechar su puesto para exigir que su madre recibiera mejoras negadas a otros compradores cuando adquirió una vivienda bajo un programa costeado por el gobierno federal y dirigido por el municipio a través del Programa de Estabilización de Vecindarios.
Aunque la vivienda se construyó en el 2011, “Steril reiteró que las encimeras y los equipos instalados en la cocina debían reemplazarse con productos de más calidad, con un valor de más de $7,700”, descubrió la Comisión de Ética de Miami-Dade. En otras palabras, los contribuyentes pagaron sus mejoras.
A otros compradores de viviendas que pidieron mejoras similares para ellos o para familiares –y que incluso ofrecieron pagar la diferencia– les dijeron que tenían que atenerse a las especificaciones de la licitación. Las reglas fueron diferentes para la madre de la concejal.
La Comisión de Ética halló que Steril violó la Ordenanza del Código de Ética y Conflictos de Interés del Condado Miami-Dade. Ahora podría afrontar multas, costos de investigación y una reprimenda pública.
La Comisión de Ética dice que investiga unas 50 quejas similares al año. Ahora, un grupo de profesores locales está diciendo basta. Han creado una escuela especial para enseñar a los políticos a hacer lo correcto. Noble, pero triste, y al parecer, necesario.
Están identificando a futuros líderes políticos y dándoles un curso gratis intensivo de seis meses llamado Academia de Candidatos. El curso tiene lugar después que tres alcaldes –de Sweetwater, Miami Lakes y Homestead– fueron acusados de cargos estatales y federales de corrupción.
“Merecemos mejores candidatos que los que tenemos”, dijo Mark Richard, presidente de la United Faculty del Miami Dade College. “Y sí, las encuestas y la evidencia anecdótica muestra que los norteamericanos no están muy seguros de que tengamos los mejores políticos”.
La Academia de Candidatos empieza el 29 de marzo en el Wolfson Campus del MDC, con una clase de medio día sobre la postulación a un cargo político, recaudaciones de fondos y comunicación de mensajes de campaña.
Los anuncios de la academia se difunden en emisoras de radio en español, inglés y creole y están generando muchas respuestas. Eso es bueno.
La academia no es la única iniciativa dirigida a mantener a nuestros líderes electos en el camino correcto. Otro grupo, la Iniciativa del Buen Gobierno de la Universidad de Miami, fundado por la ex comisionada del condado Katy Sorenson, también está tratando de crear al tipo de político honesto que James Stewart interpretó en el cine.
Ambos esfuerzos son dignos de elogio, pero es una vergüenza que hay que enseñar a tantos políticos que mentir, engañar y robar no está bien.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de marzo de 2014, 9:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINION: ¿Aprenderán algún día?."