Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

ARMANDO GONZÁLEZ: Clinton Cash


Un reciente libro de Peter Schweizer cuestiona las finanzas de la aspirante presidencial demócrata Hillary Clinton y su esposo, el ex presidente Bill Clinton.
Un reciente libro de Peter Schweizer cuestiona las finanzas de la aspirante presidencial demócrata Hillary Clinton y su esposo, el ex presidente Bill Clinton. AP

El título de esta columna esta tomado del libro de reciente publicación del autor Peter Schweizer en el que expone, con lujo de detalles, la trayectoria de Bill y Hillary Clinton después de sus años en la Casa Blanca. Como quiera que la izquierda demócrata (y valga la redundancia) ha recurrido, predeciblemente, a su táctica de ataque clásica, atacar al autor, la clásica práctica de destrucción personal, comienzo por describirles a los lectores quien es Peter Schweizer: este no es un reportero o un político; Schweizer es un académico de gran prestigio asociado a The Hoover Institution en la Universidad de Stanford, ha publicado varios libros de gran repercusión política y social como “Extortion”, “Throw them all out”, “Architects of Ruin” y otros que han sido muy bien recibidos por el público lector. Es el co-fundador y presidente de The Government Accountability Institute, un equipo de investigadores y periodistas dedicados a denunciar el mal uso del dinero de los contribuyentes y otras corrupciones gubernamentales. Y valgan estos dos comentarios: “Cuando “Throw them all out” salga a la luz el martes, muchas cabezas en Washington van a explotar” (The Washington Post). “Throw them all out” debe intranquilizar a conservadores y liberales, demócratas y republicanos, por igual (Newsweek).

Es penoso que, una vez más, la prensa nacional ha tratado de ignorar un libro como éste. Con excepción del New York Times, que tenía una copia avanzada del libro, y uno o dos periódicos más, la prensa nacional ha prácticamente ignorado algo de gran interés en la vida diaria del país. Nosotros en el Nuevo Herald no haremos eso. Por el contrario, utilizaré mi columna, ahora y en las próximas semanas, para llevarles a mis lectores la información contenida en este fascinante libro por la importancia que tiene en nuestras decisiones políticas y para que sirva de balance a las negaciones y ataques que debemos esperar de los que cierran los ojos y la mente a la realidad que tienen delante.

Al terminar su residencia en la Casa Blanca, Hillary declaró a la prensa: “Estamos en bancarrota”. Diez años después, los ingresos confirmados de Bill y Hillary fueron $136.5 millones de acuerdo al Washington Post. USA Today ha estimado la fortuna personal de Bill en $55 millones. Es hora de preguntarnos: ¿Y cómo ha sido posible?

Una parte menor de eso tiene que ver con la publicación de sus memorias. Pero la gran mayoría proviene de los honorarios de Bill por sus discursos. De acuerdo a la información pública, Bill Clinton ha colectado un promedio de $8 millones anuales por discursos alrededor del mundo desde que salió de la Casa Blanca. Los honorarios son enormes y no tienen precedentes, $500,000 por discurso y hasta $750,000 en un caso. Es difícil creer que las “perlas de sabiduría” de Bill valen tanto aún para las audiencias más devotas. Es también curioso que los honorarios de Bill subieron significativamente después que Hillary fue confirmada como secretaria de Estado.

Durante los años en que Hillary era, oficialmente, parte del gobierno (senadora por el estado de Nueva York, secretaria de Estado) los Clinton han llevado a cabo grandes transacciones con gobiernos extranjeros, corporaciones y financieros privados. Algunas de esas transacciones han puesto millones de dólares en sus bolsillos gracias a la carrera de Bill pronunciando discursos. Otros trajeron millones a su legado, la Fundación Clinton. Las sumas de dinero son asombrosas. Más aún, muchas de esas transacciones han tenido lugar cuando las entidades contribuyentes tenían asuntos pendientes en el escritorio de Hillary en el Senado o en el Departamento de Estado. Esos “asuntos pendientes” han sido extremadamente serios: la adquisición por el gobierno ruso de parte de la producción de uranio en Estados Unidos, acceso a tecnología nuclear, cuestiones políticas en el Medio Oriente, etc.

Aún de más preocupación es que los elementos extranjeros que trajeron dinero a los Clinton y su fundación incluían gobiernos extranjeros y políticos controversiales en países como Rusia, India y los Emiratos Arabes Unidos, donde hay serias cuestiones de política exterior.

En junio de 1999, llegando al final de su segundo término, Bill Clinton se reunió con sus recaudadores de fondos y 40 líderes de negocios para explicar su visión de una organización no lucrativa. La Fundación Clinton se convertiría en el centro de sus trabajos post-presidenciales. Y ambos Clinton trabajaron en su creación. De acuerdo al New York Times: “Hillary jugó un papel muy importante en formar la fundación y el alcance de sus actividades”. Hillary asistió a reuniones de planificación de la fundación cuando aún estaba en el Senado.

Y hay mucho, mucho más para las próximas semanas.

AGonzalez03@live.com

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de mayo de 2015, 4:34 a. m. with the headline "ARMANDO GONZÁLEZ: Clinton Cash."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA