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Opinión

SABINA COVO: La matemática de la violencia con armas

Cuando un matemático escribe un libro en el que habla de la cantidad de violencia que hay con armas en Estados Unidos y la compara con otros países, algo debe estar mal con la política de cómo los estadounidenses obtenemos y portamos las armas. Y algo debe estar mal con la manera en la que nuestros políticos, muchos más por donaciones a campañas de parte de la Asociación Nacional del Rifle y otras entidades, que por convicción, legislan (si es que se puede decir que existe alguna legislación práctica) con respecto a las armas en este país.

Patrick Andendall, autor del libro Stupidparty Math V. Myth (Matemática vs. Mito) muestra estadísticas sorprendentes de la violencia con armas. La más impresionante es que, según él, en algún momento de este mismo año 2015, las muertes por armas superarán las de accidentes de autos (que rondan las 30,000 anuales) en Estados Unidos. Andendall enfoca su libro en la cultura de las armas en Estados Unidos, una cultura que no solamente está impregnada en la sociedad y protegida por nuestra Constitución, sino que además es heredada por los jóvenes, para algunos para bien, pero para otros para mal. Si miramos la estadística que presenta de tiroteos en escuelas entre el año 2000 hasta el 2012 (una tasa vergonzosa para un país del desarrollo de Estados Unidos) los tiroteos de este tipo se incrementaron en un 20%. En este caso, para re-mal.

Y es que después del 2012, y el pavoroso tiroteo en la escuela Sandy Hook, donde fallecieron más de una veintena de niños de escuela primaria, y del hecho de que ni el presidente Barack Obama, que pasó una serie de reformas después de eso para regular la manera y quien podía obtener un arma, ni nadie más, se creería que en Estados Unidos será inevitable evitar que sigan pasando los tiroteos. Ni hablar de la variante de que el sistema de salud continúa quebrantado y el de salud mental ni se diga. ¿El Congreso? Silencioso al respecto. La Asociación Nacional del Rifle, “de madrina” y repartiendo donaciones. Y la industria de las armas, boyante.

Se estima que un 34 por ciento de los norteamericanos tiene un arma. De acuerdo a una encuesta Gallop del 2013, solo un 25% de los estadounidenses aprueban una prohibición de armas, y teniendo en cuenta la cantidad que circulan en las calles, eso no ocurrirá en este país si en el sueño del político más liberal que decida tratar de hacerlo. Según el libro Stupidparty, la tasa de civiles que tienen armas en Estados Unidos, comparada con el resto del mundo, lo posiciona en el lugar número 1. En comparación con otros países desarrollados, Inglaterra está en el puesto 88; Italia, 55; Canadá, 13; México, 42; Francia, 12; Suiza, 3; Yemen, 2. El matemático llega a estas cifras combinando variantes y mostrando además tasas de homicidios con armas de civiles en cada país.

Este es un país libre y constitucionalmente quien quiera, y esté preparado y no sea criminal, puede portar un arma. Lo desafortunado es que demasiadas armas, debido a la libertad de comercio, terminan en manos de quien no puede tenerlas. ¿Se debería regular el comercio de las mismas, y quién las compra, y cómo? Sí. Debe haber legislación más detallada en cuento a un tema que se podría volver un problema grave de no ser tratado con el cuidado necesario, pensando en el ciudadano más, que en el bolsillo de los que venden las armas. Y debe haber más inteligencia de las autoridades para proteger a la sociedad de este creciente mal de los tiroteos al azar. No a la vista gorda, por favor.

Siga a Sabina Covo en Facebook: sabinacovo y en Twitter: @sabinacovo

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de mayo de 2015, 0:00 p. m. with the headline "SABINA COVO: La matemática de la violencia con armas."

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