Opinión

Si crees que me usaste… te escachaste

MCT

Así piensan algunos. Creen que los favores ajenos son el resultado de ser super pillos y se aprovechan con una frecuencia brutal del servicio de alguien que sólo será favorecido en este universo por lo que da.

Servir a los demás constituye una misión de vida. Reconozco que he servido un poco, con la suerte de cámaras excluidas y sólo esperando a cambio un agradecimiento. Jamás un intercambio de favores… ¡Qué error!

Me dolía la ingratitud de una manera… ya no. Ahora sé que dar con el corazón tiene un único sentido. Es como una vía “one way”.

Esperar lo contrario puede aniquilar las ganas de ayudar. Si le das importancia a la ingratitud, te desvías, y necesitados pagarán por pecadores.

Es una moda, esto de dar para que me des. Los que hemos vivido con el status de “bajos recursos” lo sabemos.

Aclaro que lo de “bajos recursos” en Estados Unidos de América es una metáfora, porque no me falta nada comparado con Cuba o cualquier nación latinoamericana.

Los regalos escasean. Por no decir que no existen. Como imaginan que el intercambio de objetos es imposible, pues te quedas sin nada de nada, vestidos y sin ir al baile. Si pones tu felicidad en manos de los demás.

Siempre hay un alma buena. Recuerdo un cumpleaños, bajo la condición que antes mencioné. No había recibido ni una sola felicitación.

Y un correo electrónico del Presidente del Miami Dade College, el doctor Eduardo J. Padrón, me alegró el día, ¡y de qué manera! Con tan sólo un ¡Feliz cumpleaños! Por ser alumna de este prestigioso plantel en ese momento.

Si no se tiene dinero suficiente, te tienes a ti. Ayudas si quieres; y si sientes un placer inmenso en lo que haces, puede estar ahí tu sentido para vivir en este mundo.

Aquí no se viene así porque sí. Yo no entendía que la vida, vivida como un acierto o una equivocación, deja una marca de tu existencia.

El matiz de tu sello lo decides tú. A pesar de las circunstancias que te pueden obligar a ser distinto de cómo quisieras. Dentro de una situación así, el hecho de ser positivo o negativo está en tus manos. Creo yo.

Abundan los que exigen todo de los demás; y a cambio, ¿qué dan? Nada de nada. Creen que el universo está a sus pies y nacieron para ser servidos y ser híper malagradecidos. No mueven ni un dedo por nadie.

Y sí viven pendientes de la supuesta suerte de alguien “dichoso”, que parece tenerlo todo.

¿Y por qué se tiene suerte?... La explosión en la carrera musical de Luis Fonsi, por ejemplo, se lo atribuyó a su gran talento en primer lugar.

Pero cada vez que lo veía en los anuncios acompañado de un niño padeciendo un cáncer atroz y clamando por donaciones para St. Jude Childrens Hospital de Miami, me hacía vibrar la parte de la bondad que casi todos traemos dentro. Lo notaba tan sincero.

Es injusto mencionar nombres, porque hay tanta gente haciendo tanto bien por los demás. Pero desde el alma, desde el respeto al universo, a la creación o a Dios.

Hasta eso se critica. Escucho con demasiada frecuencia que los ricos donan millones para escapar de los impuestos, y he preguntado: ¿Regalarías parte de tu esfuerzo si tuvieras sus riquezas? Recibiendo siempre un No rotundo de esos criticones.

Imagino que tantos generosos se darán cuenta de que les falta algo. Que hay un vacío que llenar. Y ayudando se completa una vida.

Las misiones de vida varían, por suerte, casi siempre se encuentran dejando de pensar sólo en uno mismo.

Seguiré con la mía, de servir y ayudar como pueda y a quien pueda. Me hace feliz y evita que me arrugue antes de tiempo.

Mi frase favorita: “El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad” del genio de la música, Beethoven.

No soy tan buena, reconozco que soy de ampanga… pero trato de vencerme a mí misma.

Y si crees que me usaste, te escachaste. Vivir para los demás me place y me complace.

Periodista y escritora cubana.

Siga a Idaysi Capote en Twitter: @idaysicapote

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