Opinión

La marcha del regreso

Un palestino rescata objetos de los escombros de un centro de distribución de agua en la Franja de Gaza, destruido en un ataque de la aviación israelí el pasado jueves.
Un palestino rescata objetos de los escombros de un centro de distribución de agua en la Franja de Gaza, destruido en un ataque de la aviación israelí el pasado jueves. AP

Hoy para mostrar de la manera prejuiciada que se dan las noticias sobre Israel voy a referirme a un artículo publicado por CNN con autoría de Oren Liebermann, quien no podría tener un nombre y apellidos más judíos, pero quien, sin embargo, se identifica como cristiano, lo cual no tiene nada de malo, sólo que el nombre contribuye a darle veracidad a sus planteamientos desde su apellido judío. Veamos el artículo de marras.

Comencemos por el título: Israel and Hamas exchange fire in sudden Gaza escalation”, o sea, “Israel y Hamas intercambian disparos en una escalada repentina en Gaza”. Esta escalada no tiene nada de repentina.

Desde finales de marzo del 2018, luego del anuncio del traslado de la embajada norteamericana a Jerusalén –donde le corresponde por ser la capital del Estado judío– Hamas y sus terroristas comenzaron una campaña desde sus 25 millas de frontera llamada la “Gran marcha del regreso”. Intentaron y, ocasionalmente, lograron irrumpir en territorio israelí con la intención, claramente expresada, de asesinar a cuantos israelíes estuvieran a su alcance. Hordas de decenas de miles de terroristas quemaron cauchos en dicha frontera para dañar a los israelíes que habitan en las inmediaciones. No contentos con ello, comenzaron a lanzar morteros y cocteles Molotov y a enviar cometas con elementos incendiarios con el fin de incinerar los cultivos y las poblaciones israelíes adyacentes. Además, emplearon francotiradores contra los soldados israelíes. Mientras tanto, Israel sólo intentaba contener las turbas mediante medios no letales. Hubo pérdidas humanas, en su inmensa mayoría terroristas de Hamas quienes fueron complacidos en su anhelo de inmolarse atacando a Israel.

Entonces comenzaron los misiles. Israel ripostó con cautela sobre algunos objetivos de Hamas, pero la respuesta fue más misiles y más morteros en contra de la población civil israelí, que no ha sufrido más bajas, gracias a la alta tecnología de defensa que han desarrollado, pero se ha llegado al punto de no regreso e Israel está dispuesto a llevar, hasta las últimas consecuencias, la protección de su pueblo. Sólo el pasado miércoles, Hamas lanzó 180 cohetes contra Israel. 40 fueron interceptados y el resto, explotó en territorio israelí.

La “Gran marcha del regreso” no implica otra cosa que la destrucción de Israel como estado y el aniquilamiento de todos los judíos y cristianos que allí habitan. Esto es lo que defiende el Sr. Liebermann.

En su primer párrafo sigue escondiendo la verdad: Israel lanzó decenas de ataques aéreos sobre Gaza cuando los militantes de Hamas dispararon cohetes y morteros contra su territorio, lo que provocó advertencias sobre los riesgos de la escalada en medio de los esfuerzos para lograr un acuerdo de alto el fuego a largo plazo.

Fue Israel quien propuso tener conversaciones para detener la violencia y actuó consecuentemente en concesiones para la población civil de Gaza, sin resultado positivo.

O sea, Israel, luego de soportar todos los ataques previos y viendo la manera en que insistían los terroristas de Hamas en asesinar judíos, respondió, no con toda la fuerza que merecen aún, pero quirúrgicamente contra sus posiciones. La fuerza aérea israelí atacó más de 150 objetivos militares en 20 sitios en Gaza, incluyendo instalaciones de fabricación y depósitos de armas, complejos de entrenamiento, un túnel marítimo y otros sitios, de acuerdo a informaciones de la IDF.

Como era de esperarse, cuando los que corren riesgo de extinción son los terroristas de Hamas, llamados “militantes” por Liebermann, el coordinador especial de las Naciones Unidas para el proceso de paz en Oriente Medio, Nickolay Mladenov, emitió un comunicado el jueves por la mañana temprano alabándose por sus esfuerzos por todos estos meses por contener la violencia y propuso evitar una escalada mayor. La evidencia muestra la inutilidad o la ausencia de esfuerzos reales para lograr la paz mientras eran los terroristas de Hamas los que atacaban. Cuán diferente la actitud del funcionario norteamericano Jason Greenblatt quien, en un Twitter, expresó: El régimen de Hamas nuevamente está lanzando cohetes contra las comunidades israelíes. Otra noche de terror y familias acurrucadas de miedo mientras Israel se defiende. Esta es la elección del régimen de Hamas. Hamas está sometiendo a las personas a las terribles condiciones de guerra nuevamente.

Junto a Lieberman contribuyen al artículo… sorpresa… Abeer Salman e Ibrahim Dahman, de CNN, con sus clásicos apellidos asturianos.

Ya comenzó el ataque final, no me cabe duda de que esta guerra que se avecina en la Franja de Gaza será otra victoria militar para Israel, aunque pírrica porque es inmoral y criminal eliminarles a todos porque, sin duda, por las razones que sea, Hamas cuenta con el apoyo de la inmensa mayoría de los habitantes de Gaza.

La prensa izquierdista, con su poder, quiere que Israel pierda la guerra mediática. Debemos hacer lo que podamos para impedirlo. ¿A Ud. no le parece? A mí sí.

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