Opinión

Trump y sus amenazas contra Irán

El presidente de Irán, Hasan Rouhani, se dirige a la nación en un discurso televisado en Teherán, el 6 de agosto.
El presidente de Irán, Hasan Rouhani, se dirige a la nación en un discurso televisado en Teherán, el 6 de agosto. AP

Donald Trump no abandona su estilo. Lo perfecciona, si se quiere, con nuevas ideas que las expresa, casi siempre, en tono de una altanería impropia del presidente de un país que sí es poderoso aunque abre flancos de vulnerabilidad. Sólo rememorar lo de las torres gemelas y el Pentágono del fatídico 11-S, obliga a ser mesurados en términos de relaciones con países con los que no se tienen relaciones amistosas. El acuerdo del grupo especialísimo de los 5+1 (EEUU, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña +Alemania) con el gobierno de Hasan Rouhani (Irán) suscrito en Viena en 2015 marca una promisoria manera de encarar un asunto de extrema gravedad internacional. Un verdadero hito de acuerdo entre 6 naciones respecto de una tercera y nada menos que por la cuestión de las armas nucleares. Claro que hay que señalar –no es ocioso hacerlo, en este caso– que los cinco países involucrados en el grupo, excepto Alemania, poseen arsenales nucleares.

El asunto es procurar con ese acuerdo que Irán no alcance a desarrollar armas nucleares aunque le consientan el desarrollo nuclear de uso civil. Lo logrado es de una capital importancia, en tanto Irán se somete a los controles de la OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica), conexa a la ONU, lo que no ocurre con India, Pakistán, Israel y Corea del Norte. Ese mismo país en su tiempo había suscrito el TNP (Tratado de no Proliferación Nuclear) pero decidió hace unos años denunciar ese instrumento internacional.

El logro diplomático del acuerdo con Irán casi no tiene precedentes y es apoyado por la ONU a través de voceros de la Secretaría General al punto que enfatiza la necesidad de proteger especialmente el tratado de las consecuencias del retiro de EEUU. Claro, se sostiene, además, que no siendo un tratado bilateral subsiste con los otros miembros activos. Por ello las consecuencias de la decisión unilateral de Trump de reimponerle sanciones económicas a Irán es individual ya que los otros firmantes del tratado las levantaron en su tiempo.

El absolutismo del poder solitario

Donald Trump, el más imprevisible de los presidentes previsibles, no sólo abandona el tratado con los 5+1 sino que avanza con su látigo en ristre y amenaza a los países que comercien con Irán: “Cualquiera que haga negocios con Irán NO los hará con Estados Unidos. Estoy pidiendo la PAZ MUNDIAL(sic), nada más”.

En el continente europeo prevalece la posición de los países que rechazan la postura desde Washington. Los integrantes del grupo que acordó con Irán sobre asuntos nucleares están dispuestos a no ceder ante este chantaje estadounidense,

Hasan Rouhani, el presidente iraní, condenó las sanciones que volvió a imponer Estados Unidos a la vez que se expresó rotundamente: “no es fiable (EEUU) para ninguna negociación”.

Pienso que no será ofensivo para la figura del presidente Trump que yo lance desde esta columna una sugerencia:

–Mr. Presidente, consulte a un psicólogo. Mejor, a un psiquiatra. Es que, ¿sabe?, la paz está en peligro con sus decisiones.

Periodista argentino.

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