Opinión

Andrew Gillum, la mejor opción

El alcalde de Tallahassee, Andrew Gillum, demócrata, aspira a la gobernación de la Florida.
El alcalde de Tallahassee, Andrew Gillum, demócrata, aspira a la gobernación de la Florida. NYT

Crecer en una familia inmigrante de clase trabajadora en el estado de la Florida me enseñó una cosa: el liderazgo republicano en el estado no ha sido bueno para los floridanos.

Mi familia emigró al estado de la Florida en el 2001 huyendo de la incertidumbre económica en Argentina. Inicialmente nos quedamos con la hermana de mi padre en Nueva Jersey, pero en poco tiempo nos mudamos a la Florida, pues después mi padre encontró empleo en la construcción en Miami.

Nuestras visas de turistas expiraron y nos quedamos sin documentos por más de una década. Mis padres trabajaron duro por tener una buena vida. Mi madre limpió casas, mientras que mi padre poco después comenzó un pequeño pero exitoso negocio de remodelación.

Desafortunadamente, gente trabajadora como mis padres han sido retenidos por los implacables ataques de los republicanos que tienen el poder en Tallahassee. Dos décadas de control del Partido Republicano han resultado en el desmantelamiento del Departamento de Trabajo, la reducción de regulaciones medioambientales, el desfinanciamiento de Kidcare, ataques a los sindicatos, el estancamiento de salarios de los docentes y el derecho de las mujeres a elegir.

El salario mínimo de la Florida se mantiene en $8.25 por hora, el 45% de los hogares de la Florida han sido calificadas como pobres y 36 condados de la Florida han perdido empleos desde el 2007.

A raíz de las elecciones de Trump, parece que las elecciones de medio plazo de este año serán un momento culminante para el estado. Los demócratas en la Florida han ganado varias elecciones especiales en todo el estado y grupos progresistas están entusiasmados y energizados. Todos los indicios parecen indicar que el monopolio republicano sobre la gobernación de la Florida está llegando a su final.

La elección para gobernador de la Florida es quizás la más importante en el estado, junto con una iniciativa electoral que cambiará la vida y restablecerá el derecho al voto a 1.5 millones de floridanos.

La última vez que la Florida tuvo un gobernador demócrata fue en la década de los 90, cuando el vicegobernador Buddy MacKay heredó la gobernación de Lawton Chiles tras su muerte en 1998. MacKay pasaría a ser derrotado por Jeb Bush, que comenzó una racha ganadora para los republicanos, que han devastado nuestras comunidades y nuestro medio ambiente.

Los demócratas de la Florida han perdido en repetidas ocasiones por duplicar la misma fórmula: elegir a un candidato de centro, blanco, seguros de que atraerá a los demócratas centristas, independientes y republicanos moderados, pero que no promete poner patas arriba el status quo.

Buddy MacKay en 1998, Bill McBride en 2002, Jim Davis en 2006, Alex Sink en 2010 y el último error de los demócratas en la Florida, nominar al anterior gobernador republicano Charlie Crist como su candidato en 2014, han resultado en dos décadas de derrota para los demócratas.

Tenemos la oportunidad de probar una estrategia radicalmente diferente en 2018.

El alcalde de Tallahassee, Andrew Gillum, está llevando a cabo una campaña audaz y progresista para gobernador que incluye a los votantes de color que han sido ignorados y descartados en el pasado por las campañas estatales de los demócratas en la Florida.

Medicare para todos. Abolir ICE. Luchar contra la NRA. Invertir mil millones en educación. Restaurar los derechos de voto. Poner fin a “stand your ground”. Proteger el agua potable de la Florida. Legalizar la marihuana. $15 el salario mínimo. Esas son las posiciones populares que le han permitido a Gillum pasar del cuarto lugar al primero en un campo abarrotado de cinco candidatos. Él es el único entre ellos que no es millonario.

Andrew Gillum nació en Miami, donde su madre conducía un autobús escolar y su padre era un trabajador de la construcción. Fue el primero en su familia en graduarse de la universidad y se convirtió en la persona más joven en la historia elegida para la Comisión de la ciudad de Tallahassee, antes de convertirse en alcalde. Como alcalde, Andrew desarrolló una economía próspera, derrotó al lobby de las armas en los tribunales y se enfrentó al presidente Trump y al gobernador Rick Scott para defender a los inmigrantes.

Tenemos la oportunidad de hacer historia en noviembre al elegir al primer gobernador negro de la Florida y cambiar radicalmente la política en el estado. Primero tiene que ganar la elección primaria del 28 de agosto. Andrew Gillum es la mejor opción.

Director político de FLIC Votes.

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