Opinión

La victoria de Gillum es histórica y es el mejor candidato para nosotros

El alcalde de Tallahassee, Andrew Gillum, carga a su hijo Davis mientras habla con sus partidarios después de ganar las primarias demócratas para el puesto de gobernador de la Florida, el 28 de agosto.
El alcalde de Tallahassee, Andrew Gillum, carga a su hijo Davis mientras habla con sus partidarios después de ganar las primarias demócratas para el puesto de gobernador de la Florida, el 28 de agosto. AP

La noche de las primarias fue especial para cientos de miles de personas en la Florida.

A pesar de que nos dijeron mil veces que no íbamos a ganar, pudimos demostrar que cuando se quiere, se puede. Logramos hacer historia eligiendo a Andrew Gillum como el primer candidato negro para la gobernación por el Partido Demócrata, el único candidato que no es un millonario y que no tiene miedo de defender a las familias trabajadoras e inmigrantes de la Florida.

La victoria de Gillum puso al mundo de la política de Florida de cabeza y registró el mayor número de votantes en más de una década. Nuestra diversa comunidad latina duplicó el número de votos durante la votación anticipada. Pero todavía necesitamos muchos más votos de nuestra gente si queremos ver una Florida mejor después de noviembre.

Si realmente queremos tener un gobernador que esté comprometido con nuestra comunidad y que se enfoque en los asuntos que nos importan como los salarios, la educación, la salud y terminar con la violencia de las armas, en vez de un gobernador que piensa que todos los latinos somos iguales y sospechosos, necesitamos salir a votar en noviembre como nunca antes.

Gillum es un candidato al que podemos apoyar con alma, corazón y vida. Si no fuera así, no habría ganado una de las primarias más difíciles que hemos visto en la Florida, contra viento y marea, y con la décima parte del dinero que tenían sus contrincantes millonarios.

Los medios no creían. Los titulares hasta una semana antes de las elecciones encabezaban con su último lugar en las encuestas o preguntaban si el estado estaba listo para un gobernador negro.

Los “expertos” tampoco. Constantemente subestimaron a los votantes de las comunidades afroamericanas y latinas de la Florida, el hecho de que constituimos la mayoría del Partido Demócrata, y que las contiendas de Virginia, Alabama, Georgia ya nos habían demostrado que era posible.

Pero la gente creyó y lo eligió.

Gillum les habló a los votantes que otros habían ignorado. Nos vimos representados en él al saber que creció en una familia trabajadora como la nuestra. Creó una plataforma para expandir el acceso a la atención médica, invertir en educación pública, garantizar que los trabajadores vivan con dignidad y proteger a nuestras familias de la ley “Stand Your Ground”, de la violencia con armas de fuego, de la policía discriminatoria o de los agentes de deportación que están fuera de control. Tenía más años de servicio público que los demás candidatos juntos y es el único que luchó contra la NRA (Asociación Nacional del Rifle, por sus siglas en inglés) en los tribunales y ganó.

Si los últimos dos años nos han enseñado algo, es que el cálculo político que dicta lo que es probable o posible está siendo invertido. 2018 es el año en que el Partido Demócrata debe aprender la lección y escuchar lo que los votantes de nuestra comunidad y los progresistas le están diciendo desde hace rato.

La carrera no está fácil para noviembre.

El voto latino puede realmente hacer la diferencia unidos con otras comunidades de color. En los últimos diez años, los latinos en Florida han invertido su lealtad partidista: pasaron de un 37% republicanos, 33% demócratas y 28% independientes en 2006, a 37% demócratas, 35% independientes y sólo un 26% se identificaron como republicanos en 2016.

Pero a pesar de que ahora nos acercamos más al Partido Demócrata, la verdad es que el partido debería acercarse más a nosotros. Y Andrew Gillum podría ser el candidato que lo logre. Cuando candidatos como Gillum y los grupos comunitarios que se movilizaron por él ganan, a menudo es a pesar del partido y no gracias a él. No es novedad que invertir en los votantes afroamericanos y latinos vale la pena, pero aún no se ha aceptado por completo.

Movilizar a la nueva mayoría, en teoría, es un camino claro hacia la victoria. Pero hacer que la unión sea real toma una plataforma progresista como la ofrecida por Gillum, quien tiene la capacidad de unirnos por un propósito común en lugar de enfrentarnos.

En la Nueva Mayoría de Florida respaldamos a Gillum desde el principio y sin importar el pesimismo de algunos. Por eso formamos el PAC comunitario Nueva Visión Florida para educar a los votantes y ganar votos para él. Para llegar a la victoria, trabajamos duro y de forma innovadora. Contratamos representantes de la comunidad para golpear decenas de miles de puertas de sus propios vecinos. Pintamos murales en Wynwood y Liberty City. Organizamos noches de karaoke, martes de tacos, barbacoas, movilizaciones a las urnas después de la misa del domingo, y una folclórica Chiva colombiana para recorrer nuestros barrios llevando música e información.

Todo esto rindió frutos, pero obviamente la lucha no ha terminado.

Si bien vimos una participación récord de votantes, ambos partidos se movilizaron. No podemos subestimar lo que se hará para reprimir y privar de derechos a los votantes afroamericanos e intimidar a los inmigrantes para proteger el control republicano sobre el estado. Ganar en noviembre requerirá más vigilancia y trabajo más profundo de lo que nos permitió esta noche.

Sin embargo, la victoria de esta noche nos lleva lo más cerca que hemos estado en dos décadas de elegir un líder en el que podemos vernos representados y un futuro más esperanzador para todos.

Andrea Cristina Mercado es la Directora de la Nueva Mayoría de Florida con sede en Miami, FL. Pueden seguirla en Twitter @DREAMERcado

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