El regreso a casa: MasterChef y la televisión española
Acaba de estrenarse en la televisión española la tercera entrega de MasterChef Celebrity, de la que formo parte como aspirante. En una reunión en la sede de Oath, donde se encuentra Yahoo en Coral Gables, una amiga de la infancia se asombró de verme como concursante en vez de juez, que es un papel que he repetido varias veces en talent shows como Mira Quién Baila o Yo Soy El Artista, en Telemundo.
Muchas veces los que concursan en este tipo de shows son celebrities en apuros que intentan darle un nuevo aire, sino recuperar, sus carreras con este tipo de apariciones. Por eso mi querida amiga se mostró preocupada, como si yo estuviera más a la baja que al alza.
El estreno del programa arrasó en audiencia, con picos de más de cuatro millones de espectadores en un país, España, que consume y produce televisión. En efecto, noté el aire fresco apenas me desperté con ese dato y lo primero que pensé es que al tratarse de una segunda oportunidad, había que tomárselo con calma y recordando lo bueno de la etapa menos refrescante, la que acababa de entrar en pasado cuando fue presente quizás por demasiado tiempo.
No me arrepiento de lo que ahora es pasado pero insisto en intentar aprender algo de ello. Y una de esas cosas es aferrarse al esfuerzo, es realmente lo único que te salva cuando estás en picado. Esforzarte por ser mejor, por ser diferente, por no ofrecer lo mismo. Y creo que en ese esfuerzo me ha enseñado mucho mi tiempo en Miami y trabajando en equipos y programas como ¡Suelta la Sopa!, por ejemplo, que es un programa de Telemundo hecho con mucho esfuerzo pero que se jacta de no enseñárselo a sus espectadores. Ese timing, esa manera de decir las cosas, de adaptar tu pensamiento a los minutos que te ofrece el espacio, creo que tienen mucho que ver con el extraordinario estreno del MasterChef Celebrity donde participo. Porque me han enseñado a hacer mejor televisión.
Mucha gente me pregunta si tan espectacular debut me hace pensar en regresar a Madrid y abandonar mi aventura miamera. De momento no, seguiré viviendo entre ambas un poco más y disfrutando de comentar sus cosas en esta columna, por ejemplo. No es cómodo vivir entre dos ciudades separadas por el Atlántico pero tiene un no sé que el poder trabajar en ambas y además en un mismo medio, la televisión que se empeña en diferenciarse tanto.
Mientras en España lo latino es mas bien anecdótico en la televisión latina lo español es casi folclórico. De hecho, lo que más se conoce son cantantes, como Isabel Pantoja y Paloma San Basilio, vinculadas a la copla y al teatro musical o a géneros en sí mismos como es el cantante Raphael o Miguel Bosé. A mi eso me parece interesante y sigue intrigándome como muchas veces programas de la televisión latina en Estados Unidos tienen mucho que ver con programas de la televisión española. Que consiguen parecer distintos porque cambian de elenco.
En España estos días, aparte de MasterChef Celebrity, se habla de otros masters y son unos que podrían ser falsos, obtenidos por tratos de favor, notas falsas y repletos de plagios. Hasta el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, está bajo sospecha.
Para mi otra noticia refrescante: No fui a la universidad porque tuve los peores resultados académicos de mi generación. Y entonces opté por una vida de titulares antes que de títulos. Y no me ha ido mal.
Boris Izaguirre es un escritor y presentador venezolano. Twitter: @Borisizaguirre.