Opinión

Tiroteos una vez más

Un agente policial del condado Kern vigila el área donde ocurrió un tiroteo, el miércoles en Bakersfield, California. Una de las víctimas está en el fondo. Un hombre mató a cinco personas, incluyendo a su esposa, y después se suicidó.
Un agente policial del condado Kern vigila el área donde ocurrió un tiroteo, el miércoles en Bakersfield, California. Una de las víctimas está en el fondo. Un hombre mató a cinco personas, incluyendo a su esposa, y después se suicidó. AP

Aunque me duela cada vez que tengo que escribir acerca de un tiroteo, lo continúo haciendo porque no hay que bajar la tregua en referencia a la tragedia tras tragedia que seguimos viviendo en diferentes rincones de Estados Unidos.

Esta semana fue en California, cuando seis personas perdieron la vida, incluyendo el agresor. Este caso al parecer, al cierre de esta columna, tuvo un motivo (violencia doméstica) pero sin duda, no se puede pasar por alto ya que la violencia con armas en Estados Unidos está llegando a cifras sin precedentes. Hay dos motivos imposibles de ocultar: la falta de una buena red de salud mental en el país, y la venta desatada de armas a cualquiera, sin verificar antecedentes.

Hace dos semanas también ocurrió un tiroteo después de una competencia de videojuegos en la Florida en la que murieron cuatro personas. El atacante en esta ocasión también se quito la vida, y las autoridades piensan que se molestó porque perdió el torneo.

¿Nos estamos convirtiendo en una sociedad en la que la intolerancia se resuelve a balas? ¿O ya nos convertimos? El otro día conducía el auto por las calles de la Florida, y una persona que me acompañaba me decía que estaba impactado porque hoy día le daba miedo discutir con otro conductor, no fuese que alguien le sacara un revólver para resolver el problema. Suena exagerado, pero sin tener claro la salud mental ni el nivel de estrés de quienes compran armas, es imposible confiar en que estamos a salvo en nuestras calles.

También existe el caso de otra amiga que temía llevar a sus hijos al cine, y las muchas madres que dejan a los chicos en las escuelas con la misma angustia. De nuevo, aunque suene exagerado, pero cada día ocurren más incidentes con armas.

La BBC hizo un estudio con cifras del Pew Research Center que analizaba la conducta norteamericana en referencia a las armas y encontró que el apoyo de los jóvenes entre 18 y 28 años a un mayor control de las mismas se ha incrementado desde el desafortunado tiroteo en Virginia Tech, hasta el de la escuela en Parkland, Florida, este año. Un tercio de los adultos de Estados Unidos mayores de 50 años, y en su mayoría de la raza blanca, tiene un arma o más en su casa, de acuerdo al mismo estudio del centro Pew.

Entre los países desarrollados los estadounidenses somos los que más padecemos de violencia con armas. Un 40 por ciento en el país tienen armas, y, los homicidios con armas ascienden a un 64 por ciento de todos los homicidios que ocurren. Si miramos el ranking del porte de armas de civiles, Estados Unidos es el país que más armas tiene seguido de Yemen, Suiza, Finlandia, Arabia Saudita, y más abajo en la lista se encuentra Uruguay. Pero la tasa de homicidios con armas no se le aproxima a la de Estados Unidos, lo que podría ser una indicación de que el problema también tiene mucho que ver con el estilo de vida y la salud mental.

Finalmente el negocio de las armas. Hay que analizar porque en un lugar en donde la fuerza policial es tan efectiva, y la democracia tan sólida, todavía hay tantos oponentes a un mayor control de las personas que pueden portar un arma o no.

La lógica nos diría que las armas no hay que prohibirlas porque es un derecho constitucional, pero por qué no regular la compra para que queden en manos de personas responsables y capacitadas.

¿Acaso eso no es una prueba de responsabilidad y orden? Dos fundamentos del gobierno norteamericano. ¿O es que el gobierno está comprado por las empresas que venden las armas? Creo que la respuesta a la segunda se podría aproximar a un sí.

Sabina Covo es presentadora de TV Y radio. Twitter: @sabinacovo.

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