Dudoso el compromiso del Departamento de Educación de Florida con estudiantes vulnerables
Quiero lo mejor para mis dos hijas a quienes mi esposa y yo estamos criando bilingües. Queremos que aprendan información y destrezas para que tengan éxito en la vida. Creo que es una esperanza de muchos—si no todos—los padres. Y, aunque nosotros somos responsables por el cuidado y la educación en casa, hay profesionales que tienen esta responsabilidad cuando los niños están fuera de la casa.
El Departamento de Educación de la Florida (FDOE) tiene esta responsabilidad: la de asegurar que nuestros hijos/estudiantes —todos nuestros estudiantes— reciban una educación que acabe con éxito académico en varias asignaturas incluyendo lectura, escritura, matemáticas, ciencias y estudios sociales/historia. Para cumplir con este requisito, el Departamento desarrolla pólizas que los distritos locales implementan.
El problema actual es que el Departamento tiene como mandato federal crear un plan (i.e., pólizas) que se alinee con la nueva ley federal educativa, La Ley de que Cada Estudiante Tenga Éxito (ESSA, con sus siglas en inglés para Every Student Succeeds Act), pero niega hacerlo. He aquí un intento de explicar lo que falta del plan de la Florida para poder educar bien, con alta calidad y apropiadamente a cada estudiante, especialmente los históricamente marginalizados.
Se creó otra versión de una ley educativa vieja —Elementary and Secondary Education Act— en diciembre del 2015. Esta versión contiene componentes importantes para proteger y ayudar a estudiantes normalmente olvidados y/o poco apoyados, los de familias de bajo ingreso, los con discapacidades, los de razas minoritarias y los que están aprendiendo el inglés. Le tocó al Departamento de Educación de la Florida implementar la ley con estipulaciones específicas como, (a) crear un solo sistema de responsabilidad para evaluar las escuelas; (b) evaluar las escuelas según el éxito de todos los grupos de estudiantes y de cada uno de los grupos de estudiantes; (c) crear exámenes en el idioma nativo de los estudiantes que se consideran “English learners”; y (d) evaluar el progreso de los que están aprendiendo el inglés.
El Departamento no cumplió con ninguno de estos cuatro requisitos.
El hecho de que el Departamento no le ha hecho caso a la ley federal señala una falta de compromiso con todos los estudiantes de la Florida, especialmente los más vulnerables como los que están aprendiendo el inglés, que son casi 300,000. Sin cumplir estos requisitos, el Departamento arriesga que estos estudiantes no puedan demostrar su conocimiento y habilidades completos.
Como tal, es posible que estos estudiantes no pasen sus asignaturas y/o los exámenes estatales como el FSA que, hasta ahora, solo se ofrecen en inglés. (Si un estudiante domina el español pero tiene que examinarse en inglés, no puede demostrar todo lo que verdaderamente ya sabe y hace bien.) Más allá de no salir exitosos académicamente, puede que los estudiantes no estén aprendiendo el inglés tan bien y tan rápido como se espera, y no habrá manera de dirigirles la atención docente que merecen.
Si el Departamento pretende educar eficazmente a todos los estudiantes, debe responder a las múltiples solicitudes de grupos civiles para agregar los componentes necesarios al plan estatal para cumplir con la ley federal. Hay tres grupos con la responsabilidad de crear y revisar el plan estatal en la Florida: el Departamento de Educación y la comisionada Pam Stewart, el gobernador Rick Scott y los legisladores.
Si la educación de sus hijos les importa, llamen y escriban a la comisionada (850-245-0505, commissioner@fldoe.org), al gobernador (850-717-9337, Rick.Scott@eog.myflorida.com) y a los legisladores (Senado, richard.corcoran@myfloridahouse.gov, Cámara de Representantes, negron.joe.web@flsenate.gov). Díganles que necesitamos un sistema de evaluación que enfoca la atención y activa la acción para nuestros hijos.
Díganles que nuestros hijos merecen mejor tratamiento. Díganles que nuestros hijos necesitan una educación equitativa. Yo sé que eso les espero para mis propias dos hijas.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de septiembre de 2018, 8:41 p. m..