Cómo mejorar al mundo: pregúntenle a los jóvenes sus ideas
Recientemente la aclamada publicación The Economist organizó una competencia de composición escrita y videos sobre el futuro del planeta y cómo contribuir a su bienestar. La competencia, restringida a jóvenes de entre 16 y 25 años, tuvo 1,500 participantes y como premio a los ganadores ofreció transporte y alojamiento para asistir a los próximos eventos mundiales que celebre esta empresa durante el transcurso del 2018.
Desde luego, llama la atención la novedad de un concurso tan importante, especialmente dirigido a la juventud. Resulta que las ideas frescas y geniales han surgido principalmente de mentes jóvenes. En efecto, la gran mayoría de superdotados han descubierto sus cualidades desde temprana edad.
La competencia, abierta a todas las nacionalidades, sin importar raza, credo, política o sexo, contó con jueces de renombre mundial procedentes de Oxford, Cambridge, los Institutos Cato y Peterson, entre otros importantes organismos. Los cinco temas elegidos por la publicación fueron Fronteras, Ideas Generales, Mercados, Progreso y Sociedad.
Tal vez la forma más innovadora del concurso fue su fase de videos. Las grabaciones, bajo el formato de “un minuto para cambiar al mundo”, debían proponer en 60 segundos una formula de cambio para mejorar al planeta. Sin duda se trató de un reto interesante.
Se pudo destacar la ausencia de apellidos hispanos entre los finalistas ya que solo uno logró clasificar en la competencia bajo el rubro de Fronteras. Se trató del venezolano Juan Carlos Gabaldón de 24 años cuya intervención está enmarcada dentro de la estampida inmigratoria que actualmente sacude a su país por el tiránico régimen de Nicolás Maduro.
En los videos hubieron dos ganadoras. Una fue Su-Shien Ng, de 18 años, procedente de Malasia quién en una sencilla grabación propuso la creación de agencias planetarias para distribuir los ya escasos alimentos. La otra ganadora fue Vinithara Sudhakar, de 17 años, una estudiante de Carolina del Norte en EEUU quién habló sobre como reducir el porcentaje de reincidentes en delitos. Este video por su presentación original, mostró un alto nivel de profesionalismo en su diseño.
Ya en la modalidad escrita, en la categoría de Fronteras, el ganador fue un joven de 18 años que emigró con su familia de Malasia a Nueva Zelanda. El desarrolló el tema, “¿la inmigración fortalece o socava la tolerancia? Teniendo que enfrentar situaciones de racismo, discriminación o menosprecio, Denzel Chung vivió esa experiencia para finalizar recomendando que no solo debemos ser tolerantes con los inmigrantes, sino que también debemos aceptarlos, respetarlos y entenderlos.
En el rubro de Ideas Generales, la estudiante de 23 años procedente de Bulgaria, Katherina Krem escribió sobre como debería hacerse un libre discurso en una universidad, que aunque controversial, no debería ser vilipendiado. Katherine, habiendo emigrado de un país comunista, esperaba encontrar en the land of the free la habilidad de hablar libremente sin recibir cuestionamientos ofensivos. Para ella, las ideas desagradables deben combatirse con argumentos racionales.
En el capítulo de Mercados, la estudiante de 23 años procedente de Cambridge, Charlotte Grace, escribió sobre la mejor forma de mejorar la competencia en el capitalismo moderno. Para ella el proceso de competencia solo puede ocurrir si se reduce el nivel de exigencia para permitir la entrada de nuevos competidores en las plataformas digitales, que según su criterio, deben ser reguladas para asegurar su pureza y privacidad.
En la categoría de Progreso un estudiante de Nueva York fue el ganador. Frank L. Ruta, de 24 años, escribió preguntándose si la inteligencia artificial superaba los riesgos implícitos. Explicó que los robots deberían construirse con valores humanos y sus aplicaciones militares deberían vigilarse.
Por último, en la categoría de Sociedad la ganadora fue Julia Symons de Australia, de 25 años de edad, quién asegura que los que afirman que la expresión “políticamente correcto” ha sido usada en exceso, son intelectualmente deshonestos. Ella sostiene que en sus inicios estas acciones fueron diseñadas para evitar las ofensas hacia sectores o grupos protegidos.
Como vemos, esta competencia fuera de serie, arrojó resultados sorprendentemente interesantes y positivos para el buen funcionamiento de la sociedad en su conjunto.
Deberíamos promover concursos similares a niveles condales y estatales en nuestra gran nación americana. Sin duda, así seríamos cada vez mejores.
Benjamín F. DeYurre es un economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de septiembre de 2018, 3:42 p. m..