DORA FERNÁNDEZ: Víctimas de estos tiempos
En las zonas marginales de la gran Lima, muchos hombres ebrios agreden sexualmente a la madre de sus hijos, si se resiste la golpean. Tras ese maltrato ellas guardan absoluto silencio, porque su economía depende del marido, tienen varios niños, carecen de educación y empleo, están desamparadas. Si acuden a la policía, no las atienden con celeridad o reciben sus denuncias con ironía. Miles soportan esta vejación, impotentes ante la vulneración de su dignidad y autoestima, a veces delante de sus niños.
Pocos comparten las tareas domésticas, aunque la esposa trabaje fuera del hogar. La pobreza de la sierra y selva propicia la marginación del sexo femenino en la educación, prevaleciendo el machismo. En la Amazonia hay niñas que ejercen la prostitución y enfrentan embarazos prematuros.
En las ciudades las adolescentes estudian esperando cambiar estas realidades, es largo el camino por recorrer. La sociedad peruana es racista y excluyente, los avisos de empleo exigen juventud, buena presencia y determinadas universidades.
El ranking elaborado por Thomson Reuter Foundation sobre la situación de la mujer en el mundo, revela que en Honduras, Colombia, El Salvador, Guatemala y México es alto el nivel de mujeres asesinadas, pero el peor país del mundo para ser mujer es India, porque desposan a niñas de diez años con ancianos y las queman vivas si no tienen dote, entre otros hechos realmente indignantes. Un sinnúmero de países no poseen estadísticas de féminas victimadas, entre ellos Argentina.
Es vergonzante conocer que en Brasil 250 mil jóvenes se dedican a la prostitución. En Turquía alrededor de 4 millones de mujeres son analfabetas y aunque en Europa las féminas pueden jactarse de muchas conquistas, países desarrollados como Finlandia, Noruega y Alemania figuran en la lista de feminicidios pero desconocemos si corresponden a nativas.
En África, Afganistán, Irán, etc., son agredidas consuetudinariamente. Las ejecutan a pedradas. No pueden salir a la calle solas, sin el velo o la burka, tampoco pueden elegir al compañero de sus vidas. Les está prohibido pensar, opinar, discutir y en muchos países son sometidas a la ablación, mutilándoles el clítoris y no les importa sus vidas. En países andinos, algunas familias pobres las venden u ofrecen como si fuesen mercancía. En Nigeria el grupo terrorista Boko Haram secuestra niñas para explotarlas sexualmente y al rescatarlas están embarazadas.
En países como Suecia se han producido los llamados “crímenes de honor”. Los suecos aún recuerdan la muerte de Fadime Sahindal, una joven de origen kurdo que hace 13 años fue victimada por su padre Rahmi Sahindal, quien purga cadena perpetua.
Este caso conmovió a la opinión pública porque Fadime, que emigró a los 7 años, era una alumna destacada del Servicio Social, quien al negarse a un matrimonio de conveniencia su familia se opuso a su relación con un nórdico, convirtiéndose en la vergüenza de la familia. Ella dio una conferencia ante el Parlamento sueco dando a conocer su historia, donde pidió que se protegieran las ideas de los jóvenes inmigrantes. Esto acrecentó la ira del progenitor, quien le prohibió que visitara la tumba del novio sueco, que falleció en un accidente de tránsito.
Fadime fue amenazada, golpeada y tiempo después asesinada por su progenitor cuando estaba a punto de viajar a Kenia para hacer sus prácticas. En Uppsala existe un parque con su nombre.
España, en lo que concierne a violencia doméstica, ostenta un historial doloroso. Muchas mujeres en proceso de separación han sido asesinadas a sangre fría, algunas de manera premeditada y estos crímenes fueron perpetrados por sus maridos. El más reciente ocurrió hace unos días, cuando un comisario español con rango diplomático en Brasil descerrajó dos tiros a la madre de sus hijos. Luego de declararse culpable, fue puesto en libertad pues goza de inmunidad, la cual sería revertida.
Coincidiendo con la crisis el número de víctimas españolas aumentó en forma exorbitante. Estos hechos corresponderían a mentes desequilibradas. Al parecer los problemas económicos afectan la conducta. Porque es inexplicable que una pareja que se amó y compartió toda una vida, destruya su familia de esa manera, a veces con una crueldad indescriptible. Quizás esa sea la enfermedad del siglo.
Periodista peruana.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de mayo de 2015, 0:45 p. m. with the headline "DORA FERNÁNDEZ: Víctimas de estos tiempos."