Opinión

Mi primer voto será por quienes le den prioridad al cambio climático

Haley Nelson inspecciona lo que quedó de la casa de su familia, que fue destruida por el huracán Michael el miércoles en Panama City, Florida.
Haley Nelson inspecciona lo que quedó de la casa de su familia, que fue destruida por el huracán Michael el miércoles en Panama City, Florida. pportal@miamiherald.com

El impacto del huracán Michael en la Florida y el destructivo paso del huracán Florence por las Carolinas evocó recuerdos de la devastación que dejó el huracán María hace un año en Puerto Rico en la que perdimos nuestro hogar. Mi mamá, tres hermanas y yo estuvimos dos semanas sin agua potable y escaseaba la comida en las tiendas.

Dos de mis hermanas y yo nos reubicamos al sur de la Florida, mientras que mi mamá, otra hermana y demás seres queridos en Puerto Rico se enfrentan al daño catastrófico que asciende a $90,000 millones y la falta de agua potable. La mayoría de la isla aún tiene problemas con el flujo eléctrico —ahora el segundo apagón más grande registrado a nivel mundial— y miles de personas han perdido sus hogares y sustentos.

La realidad es que no podemos ignorar que los efectos del cambio climático empeoran cada día. Un reciente estudio del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas demostró la urgencia de tomar acción climática y lo que podría pasar si nos quedamos con los brazos cruzados. Sin acción climática, millones de personas podrían experimentar el mismo sufrimiento y dolor que mi familia y yo atravesamos.

Por eso, hoy estoy determinada en motivar a otros para que levanten sus voces y se conviertan en “votantes por el medio ambiente”, apoyando a líderes que tomarán cartas en el asunto respecto al cambio climático. He sufrido a causa de los efectos del cambio climático por lo que sé que debemos tomar los pasos necesarios para que todo estadounidense —incluyendo los puertorriqueños— sean protegidos de sus efectos más devastadores. Por el otro lado, la administración Trump está alineándose con los contaminadores corporativos y dejando la ciencia a un lado para revertir importantes protecciones y salvaguardas que protegen nuestra salud y medio ambiente

Antes pensaba que el cambio climático era un problema distante y lejano. Pero todo cambió cuando el huracán María arremetió contra mi pueblo natal. Nunca olvidaré los primeros días después de que pasó la tormenta: intentando comunicarnos por cualquier medio con seres queridos para comprobar que estaban bien, vivir sin agua y sin luz por semanas y, por último, tomar la difícil decisión de dejar atrás a mi mamá para venir a la Florida. Llegué acá con unas cuantas pertenencias junto a mis dos hermanas y hemos logrado conseguir empleo y matricularnos en la universidad. Somos muy afortunadas pero sabemos que no todos han corrido con la misma suerte. Y millones de futuros damnificados no tendrán esa ventaja.

El cambio climático, provocado por la actividad contaminante del ser humano, está potenciando a los huracanes, aumentando su poder destructivo al alimentarse del agua de mar más cálida, producto del mismo cambio climático. Estos eventos de clima extremo afectan primordialmente a comunidades vulnerables y de bajos ingresos, y de la peor manera. Desde los pueblos costeros pobres que se enfrentan a más tormentas tropicales hasta los vecindarios urbanos sufriendo de más olas de calor y contaminación ambiental, las comunidades minoritarias y de escasos ingresos viven en carne propia los efectos del cambio climático. Y es lo que vemos suceder en Puerto Rico.

Esta devastación tiene un costo humano y económico. Los eventos climatológicos extremos han causado $675,000 millones en daños económicos en los últimos siete años, que significa más de $2,000 por estadounidense.

Sin embargo, en vez de tomar acción para reducir el cambio climático, la administración Trump le está facilitando el camino a los contaminadores para sigan contaminando. Están eliminando importantes protecciones como el Plan de Energía Limpia, los estándares federales de emisiones vehiculares y los estándares de contaminación de metano, las cuales protegen a los estadounidenses de los efectos dañinos del cambio climático.

Entonces, mientras el gobierno de Donald Trump y otros oficiales electos continúan negando la existencia del cambio climático, yo estoy tomando acción. Votaré por primera vez en estas elecciones en la Florida y pienso apoyar a los líderes que creen y abordan el cambio climático. Todavía queda mucho por hacer para reconstruir Puerto Rico y los otros lugares que han sido devastados por los huracanes.

Lo más importante que podemos hacer es votar por funcionarios electos que promoverán políticas públicas que eviten que el cambio climático devaste más comunidades.

Keren Negrón Losada es estudiante en la Universidad Internacional de la Florida en Miami y es originaria de Guayama, Puerto Rico.

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