La enigmática Isabel Preysler en el museo de cera
Isabel Preysler es una de las mujeres que durante mas de 40 años ha acaparado la atención de España y Latinoamérica.
El jueves pasado acudió a la presentación de su figura en el Museo de Cera de Madrid. Creo que no debe existir mayor reconocimiento de tu propia fama que tener una figura hecha a tu medida y semejanza en el Museo de Cera. Por eso decidí acompañarla, en medio de un rodaje endiablado de un programa de televisión que encuentra el vestido de novia ideal a muchas mujeres que también, de una manera u otra, habrán querido ser Preysler, al menos por un día.
Preysler es un nombre que siempre va acompañado de adjetivos un pelín rebuscados. Enigmática, misteriosa, seductora, encantadora. Personalmente siempre he encontrado a Preysler como alguien en tercera dimensión. Cuando crees que has adivinado algo sobre ella, esa tercera dimensión se aleja y en la perspectiva descubres que hay algo más, algo nuevo que aún tienes que seguir explorando para intentar conocerlo.
Claro que hay misterio pero en el fondo yo creo que es hipnosis. El poder cautivador de Isabel en el fondo no desea que la conozcas más a ella sino que empieces a conocerte a ti mismo. A mirar dentro de ti, a pensar en ti, en ese ti que quiere ser como ella, que la observas como alguien referencial y del que te vas dando cuenta que puedes aprender. Y aprender mucho para luego usarlo en tu beneficio. Y ser mejor persona.
El Museo de Cera de Madrid tiene por costumbre ser muy exigente con la ejemplaridad de los personajes vivos que allí están representados. Por ejemplo, fue muy famoso y muy comentado que cuando el ex yerno del rey Juan Carlos, Iñaki Urdangarin entró en líos con la justicia por una serie de sociedades establecidas para hacer un fraude a la Hacienda española, el museo fue la primera institución que lo sacó de sus filas. Es decir, el Museo de Cera actuó mucho más de prisa que la justicia española, que espero 10 años para condenarlo a prisión, donde está desde la pasada primavera. Por eso es doble el honor de estar entre esas paredes: Tener tu figura allí, enaltece tu personaje público pero también tienes que actuar con mayor responsabilidad desde el momento que estás allí.
Es un poco como lo de las llaves de la ciudad. Cuando me las dieron en Miami, me advirtieron que así como te las ofrecen en reconocimiento a tu aporte a la ciudad, pueden quitártelas si te portas mal. Por eso yo no entro en discusiones de si Miami es vulgar y nuevo rico. Para mi Miami va a ser siempre la ciudad donde escribí mi ultima novela, Tiempo de Tormentas y donde por un momento en mis cincuenta y pico, volví a ser joven. Y, por ejemplo, me pregunto si esa misma sensación de inmortalidad te asalta cuando la vida te regala una figura tuya en el Museo de Cera. Si piensas que ya has conseguido mucho más de lo que habías alguna vez soñado.
Quizás sea todo lo contrario, que te abre el apetito a cosas todavía mas maravillosas. A ser la efigie en una moneda, puede ser. Isabel debería estar en algún euro porque todo en su vida ha sido unificar: criterios, familias, modas, tendencias, lo archisocial con lo más académico, lo intelectual con lo deliciosamente divertido.
Esa es su verdadera magia, que su instinto, olfato y sentido del humor van siempre unidos y en la misma dirección buscando la felicidad.
Escritor y presentador venezolano. Twitter: @Borisizaguirre.