Salvemos a la industria de las carreras de caballos en la Florida
Por años se ha venido tratando de eliminar las carreras de caballo en la Florida. Para el próximo noviembre se encuentra en la boleta la Enmienda 13 que prohibiría la carrera de galgos para finales del 2020. También se encuentra la Enmienda 3 que permitirá a los votantes decidir si se expanden los juegos de azar en la Florida. Ambas enmiendas no hacen sino perjudicar a la industria del caballo purasangre de carreras en el estado.
Los hipódromos locales, particularmente Calder y Hialeah Park, confiesan que las carreras de caballos les ocasionan pérdidas millonarias cada año y es por ese motivo que han cabildeado para eliminarlas. Desde hace años está introducido en la Legislatura un proyecto de ley conocido como Decoupling que permite a los casinos operar sin la obligatoriedad de tener carreras de caballos, perros o Jai Alai. Sucede que en la última sesión legislativa en Tallahassee, los representantes y senadores no pudieron llegar a un acuerdo para eliminar estas operaciones, requeridas para poder tener un casino.
El senador republicano Travis Hutson (Palm Coast) propuso su proyecto de ley SB 840 que permitiría a los casinos operar sin carreras en vivo, a la vez que reducía los impuestos en las maquinas de juego y exoneraba de regulaciones a las apuestas conocidas como Fantasy Sports, que se manejan principalmente a través de videojuegos por la internet.
La ley fracasó porque violaba la provisión pactada con la tribu Seminole, quienes dejarían de pagar al estado unos $3,000 millones si los legisladores interrumpían las carreras de caballos o perros. Desde luego, existen intereses fuertes para que los casinos no se expandan.
El principal cabildeo en este sentido es de Disney World que evidentemente estima en peligro sus ingresos si sus clientes tienen más casinos y más opciones de juego donde apostar su dinero. Por supuesto, el segundo cabildeo es de la tribu Seminole que no quiere mas competencia en el estado. Y lógicamente, la industria de las carreras de caballos y perros también se oponen ya que los casinos los consideran a ellos un lastre y están haciendo lo imposible por eliminarlos.
En vista que la obligatoriedad de carreras o Jai Alai para mantener una licencia de casino aún es válida, algunos hipódromos están siendo creativos para eliminar las carreras. Por ejemplo, Calder, quién rentó su temporada de carreras a Gulfstream Park hasta el 2020, por años ha estado tratando de desvincularse de las carreras de caballos. Para poder cumplir con la ley se ha ido por la opción del Jai Alai cuya operación es mucho más económica que las carreras. En consecuencia, si no es aprobada otra ley, se espera que para entonces Calder tenga en funcionamiento un Jai Alai.
Por su parte Hialeah Park ha hecho lo suyo. Ha construido en Florida City un frontón de Jai Alai, evidentemente para cumplir con los requerimientos que exige un casino. Sin embargo, ha seguido manteniendo las carreras de caballos cuarto de milla a un costo ínfimo. Cada competencia es solo entre dos caballos y los premios son de $2,000 al ganador.
La industria de los caballos purasangre de carreras es vital para la economía de la Florida. Según la Asociación de propietarios y criadores de la Florida (FTBOA), la industria aumentó su empleomanía en 8 por ciento desde los últimos 13 años alcanzando ahora a 113,000 empleos. También ha mostrado un incremento de más del 33 por ciento en su impacto económico, el cual actualmente es unos $6,800 millones. Los criadores de Ocala desde el 2010 han vendido 22,000 caballos a otros estados o países. Los criadores de perros por su parte aducen que ellos generan 3,000 empleos directos y 10,000 indirectos.
Las apuestas en los caballos, de ser la principalhasta los años 70, pasó a tener competencia de todo tipo, sobre todo con el advenimiento de la internet. Ahora las principales apuestas son en lotería y casinos. Desde luego, la probabilidad de acertar la lotería es de 1 en muchos millones. En cambio, en una carrera de 10 caballos, uno solo es el ganador. (Léase mi artículo “El Azar y los Caballos”, el Nuevo Herald, 28 de noviembre de 2012).
Si en noviembre se aprueba la Enmienda 3, se les dará el control de juegos de azar a los votantes. Sin embargo, después deberá hacerse referéndums por condados para lograr la expansión de los casinos. En la práctica, con una ligera inversión se puede lograr influir en referéndums locales. En cambio, si se queda en el estado, seguirá el “tejemaneje” interminable y así se salvarán las carreras de caballos. Lo mismo sucedería si se aprueba la Enmienda 13 y se eliminan las carreras de perros. Son dos requisitos menos que cumplir para tener una licencia de casinos.
Y ciertamente, la industria de los caballos de carreras es muy importante para la Florida.
¡Salvémosla!
Economista y Periodista. Twitter: @DeYURRE.