Opinión

¿Impulsará el nuevo ‘NAFTA’ el salario mínimo a $16 la hora?

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, pasaron por negociaciones difíciles para lograr un nuevo acuerdo comercial que sustituye el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, en inglés).
El presidente de EEUU, Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, pasaron por negociaciones difíciles para lograr un nuevo acuerdo comercial que sustituye el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, en inglés). AFP/Getty Images

A la luz del nuevo acuerdo comercial entre EEUU, México y Canadá (USMCA), se establece la posibilidad de un aumento del salario mínimo en Estados Unidos al doble del actual. Veremos las implicaciones del caso.

Se sabe que cuando gastamos más que nuestros ingresos vamos a la quiebra. No siempre es así. Por ejemplo, EEUU ha producido hasta la fecha $20.59 billones y ha gastado $21.66 billones, o sea un 5 por ciento más de lo ganado. Resulta que EEUU no está solo en ese proceder; lo superan otros 15 países, encabezados por Japón que actualmente gasta más del doble de lo que produce.

Y curiosamente, Japón es el propietario del 17.2 por ciento de la deuda pública norteamericana, o sea, este país junto con China (18.7 por ciento) son los principales acreedores de EEUU. En otras palabras, aunque Japón gasta más del doble de lo que produce, es uno de los países que más nos financia. Al parecer a ellos les resulta mejor cobrar intereses sobre los bonos que adquieren, que el costo que acarrea comprar los mismos.

Recientemente se dio a conocer que el déficit de la nación aumentó en $779,000 millones para el ejercicio fiscal del 2018. Muchos achacan este déficit a los recortes de impuestos fijados en $1.5 billones. Con el propósito de reducir este déficit, el presidente Donald Trump se propone aumentar las exportaciones a la vez que racionaliza las importaciones. Evidentemente, si seguimos comprando más de lo que vendemos, el déficit fiscal seguirá aumentando.

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, aseguró el 1ro de octubre que es importante reducir la deuda global de $182 billones, la cuál aumentó en 60 por ciento desde el 2007. Evidentemente, la deuda no puede seguir creciendo permanentemente porque pudiera conducir a una implosión del sistema financiero mundial.

En la pasada Asamblea anual del FMI y el Banco Mundial, llevada a cabo en Bali, Indonesia, del 8 al 14 de octubre, se estableció como nuevo panorama mundial el multilateralismo, consistente en la cooperación internacional. Sobre este particular nos preguntamos si acuerdos regionales como el USMCA, pueden superar a gigantescos tratados como el Acuerdo Transpacífico (TPP) que involucraba al 30 por ciento de la producción mundial y a 12 países, antes del retiro de EEUU. Se ha comprobado que los países miembros del extinto TTP, han incrementado sus fronteras de exportación.

Recientemente EEUU firmó un nuevo acuerdo comercial con México, al que oportunamente se incorporó Canadá, para sustituir al anterior tratado conocido como NAFTA, el cuál en lo sucesivo se llamará USMCA. Ciertamente, EEUU llevó a cabo una estrategia de presión con Canadá a fin de lograr sus propósitos, después de todo el déficit de EEUU con México es de $71,000 millones y con Canadá es solo de $17,000 millones, mayormente debido a que México exporta a EEUU el doble de automóviles que Canadá.

En este sentido EEUU logró con el nuevo acuerdo penetrar en un 3.5 por ciento el cerrado mercado doméstico de productos lácteos de Canadá, el cuál alcanza a $16,000 millones anuales. A tales efectos, Canadá reducirá su arancel del 270 por ciento sobre lácteos importados de EEUU. Como contrapartida, Canadá logró seguir protegiendo su industria maderera que ha sufrido de controversias y litigios a través de los años.

Respecto a los automóviles, Canadá y México acordaron exportar 2.6 millones de vehículos a EEUU en caso de que Trump incremente los aranceles de autos en un 25 por ciento. Esto es una mejora con respecto al cupo anterior de 2 millones de vehículos, pero viene condicionado. Para no tener que pagar aranceles, se acordó que el 75 por ciento de la confección del automóvil debe ser manufacturado en uno de los tres países (anteriormente se exigía el 62.5 por ciento). Esto aumentará el empleo en el sector pero afectará a los fabricantes chinos de partes automotrices, la mayoría de los cuáles son de capital norteamericano. Al mismo tiempo, el costo del vehículo terminado aumentará y el consumidor terminará pagando más.

Resulta que con el nuevo acuerdo se garantizó que trabajadores que ganen un mínimo de $16 por hora, deberán fabricar al menos entre el 40 por ciento y el 45 por ciento del vehículo terminado. Con ello, en teoría, se persigue que las plantas no se muden en busca de mano de obra barata.

En este este nuevo acuerdo tripartita (USMCA), las preguntas lógicas que se desprenden son las siguientes:

1) ¿Acaso Trump quiere llevar a cabo algo parecido a la decisión 24 del Acuerdo de Cartagena en el fracasado Pacto Andino firmado en 1969, donde se intentó un proceso de integración sudamericano?

2) Si se estableció un salario mínimo de $16 la hora, ¿Trump estará visualizando un salario mínimo semejante para para toda la fuerza laboral del país, siguiendo el ejemplo de Amazon?

Ojalá y sea así para que los consumidores norteamericanos puedan enfrentar con éxito el verdadero costo de la vida en EEUU.

Economista y Periodista. Twitter: @DeYURRE.

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