Florida necesita un cambio y un gobernador como Andrew Gillum
A menos de dos semanas de las elecciones de medio término en Estados Unidos hay una contienda particularmente importante para los que residimos, trabajamos, o tienen patrimonio o negocios en la Florida.
Elegir gobernador este año a conciencia debe ser clave para todos los votantes, porque están en juego muchos temas que deja pendiente el gobernador Rick Scott, y muchas legislaciones que han quedado en el tintero en el estado, que pudiesen mejorar la calidad de vida de los floridanos sustancialmente. Temas como la seguridad escolar, la expansión del Medicaid, la seguridad médica, el posible control de compra y ventas de armas de fuego, los recortes tributarios, y el transporte eficiente, deben ser prioridad en el estado, y deben estar en la cabeza de todos al momento de votar.
¿Estamos tranquilos con nuestros planes de salud? ¿Nos sentimos seguros en las escuelas de nuestros hijos? ¿Tenemos el salario correcto? ¿Cuántos trabajos debemos tener al tiempo para llegar a fin de mes cubriendo los costos de vida?
Los dos candidatos que se disputan el lugar a gobernador han presentado políticas muy distintas y esta pasada semana tuvieron un debate en el que hubo más ataques el uno contra el otro, que muestras de la política de cada cual, lo que hace que los debates se vuelvan lamentables porque en vez de mostrar cómo piensan mejorar el estado, se vuelven en un espectáculo mediatico.
Ron DeSantis es el favorito del presidente Donald Trump, en su página de propuestas él asegura que atraerá más empleos a la Florida, reducirá la burocracia y apoyará una enmienda constitucional para que dos tercios de la Legislatura deban ser mayoría en el caso de incremento de impuestos. En referencia a su propuesta de educación el ex legislador sugiere empoderar a los padres de familia para que tomen decisiones y generar más centros educativos técnicos especializados. DeSantis quiere prohibir las llamadas ciudades santuarios para inmigrantes, y se opone a la inmigración ilegal. Me pregunto, ¿nos sentimos tranquilos con las escuelas charter del estado, o queremos más fondos para las públicas?
Por su parte, Andrew Gillum entre sus propuestas define un poco más su plan económico. Propone subir el salario de los maestros a un mínimo de $50,000 anual, bajo un plan llamado “Fair share”, el cual reconstruirá las escuelas públicas. Ha propuesto ajustar los impuestos de las corporaciones más ricas para poder invertir en mejorar la calidad de vida de la clase media, la base que propone es de un 7.7 por ciento.
Gillum considera que la Florida debería ser la capital de la energía solar del mundo, generando muchos empleos para sus residentes. En referencia a los problemas del sistema de salud Guillum ha sido un gran crítico de la política de Donald Trump con respecto a Obamacare. Él asegura que el Trumpcare no es más que un recorte tributario para los millonarios y el incremento en el costo de los seguros de salud para todos los demás. En su pagina web, se asegura que 1.8 millones de Floridanos están a punto de perder su seguro médico de aquí al 2016. La no extension del Medicaid determinada por Rick Scott, según Gillum, ha perjudicado al estado.
Cuando analizo ambas propuestas pienso que la de Ron DeSantis es escueta y es más de lo mismo. Él aboga por seguir muchos de los legados de Rick Scott, pero yo creo que la Florida necesita un cambio. Promesas no cumplidas, y un estado que no ha explotado su competitividad por su posición geográfica, clima y diversidad ha sido la bandera de Scott.
Gillum presenta un plan más concreto con ideas innovadoras que pudieran poner a los floridanos a trabajar en industrias emergentes que generarán mejores salarios. Y aunque se que tendrá que trabajar con la Legislatura, y no es fácil hacerlo, creo que en esta ocasión el camino a seguir para la Florida debería ser demócrata. Ustedes, ¿qué piensan?
Twitter: @sabinacovo.