Opinión

La Internet no es ‘un potro que necesita ser domado’

Mark Zuckerberg ha tenido dificultades para explicar por qué Facebook permite en su plataforma información controversial como la negación del Holocausto.
Mark Zuckerberg ha tenido dificultades para explicar por qué Facebook permite en su plataforma información controversial como la negación del Holocausto. AP

Ramiro Valdés es un siniestro personaje que ha sobrevivido todos los avatares de la dictadura castrista. De los que tienen sangre en su pedigrí revolucionario porque durante años fungió como ministro del Interior, al parecer, con mucha eficiencia.

En su vejez placentera, dueño de mansiones y de otros placeres que otorga el poder impune, se ha ocupado de las manipuladas comunicaciones cibernéticas en Cuba. Es tristemente célebre su frase: la Internet es un potro salvaje que habría que domar.

En el resto del mundo, las nuevas generaciones tienen al alcance de sus teclados tanto lo bueno, que ha producido la inteligencia de la humanidad, como sus partes más tenebrosas.

La modernidad ha estado aprendiendo a vivir con esa libertad, siempre vasta y abierta, a no ser que atente directamente contra sectores vulnerables de la sociedad como, por ejemplo, la infancia y la amenaza latente de la pedofilia, que suele ser intervenida por el FBI tan pronto asoma su faz enfermiza.

En el afán por lo políticamente correcto, sin embargo, las plataformas más conocidas de los medios sociales suelen prohibir hasta desnudos en obras de arte clásicas o alguna que otra diatriba exaltada contra regímenes opresores. No pocos de mis compatriotas se quejan de ser suspendidos por Facebook cuando la han emprendido contra los desafueros del castrismo.

No obstante, el propio presidente de FB, Mark Zuckerberg, hizo declaraciones relativas a la negación del Holocausto que ofendieron a la comunidad judía, porque incitaban al odio: “Pienso que nuestra plataforma no debiera quitar esa teoría porque creo que hay cosas que diferentes personas malinterpretan. Me resisto a creer que intencionalmente se están equivocando... Es difícil impugnar intención y entender la intención”.

Es un sonsonete difícil de digerir. Luego dijo que denigraba la idea de tergiversar la matanza sistemática de judíos a manos del nazismo.

Otra celebridad del universo cibernético, Tim Cook, ha dicho sobre la circunstancia controversial de los medios sociales: “Plataformas y algoritmos que prometen mejorar nuestras vidas pueden, realmente, magnificar las peores tendencias humanas”.

Dos columnistas reconocidos y hasta un dibujante humorístico la emprenden contra esos medios en The New York Times. Uno afirma que “crea terroristas”, el ilustrador presenta dibujos del control que ejercen en la vida cotidiana y otro habla de “pesadilla de manipulación y odio”.

El ambiente está caldeado porque dos de los más recientes monstruos llamados a dañar la fibra democrática, mediante la amenaza y la muerte, lamentablemente consumada en un caso, tuvieron sitios de expresión e intercambio en plataformas virtuales. Sin duda, todo un riesgo de la democracia.

Durante años se hizo costumbre, lamentablemente, el morbo de asistir online a las decapitaciones de ISIS y en FB a cada rato saltan imágenes denigrantes de abuso animal bajo el supuesto de que sean denunciados quienes las practican, aunque no se acompañen de métodos para hacerlo.

Pienso que, si FB la puede emprender puntualmente contra la hermosa pintura El origen del mundo, de Gustave Courbet, que no permite circular por mostrar el esplendor del sexo femenino, debe existir una forma similar para filtrar o desactivar personas y sitios que sean un peligro potencial de violencia física y letal en la sociedad.

Hablar de que la “Internet será nuestra muerte”, como se titula una de las columnas aparecidas, expresa la hipérbole de nuestros tiempos.

Puestos en una balanza los beneficios de las nuevas maneras de mantenernos comunicados y sus desventajas, me inclino a pensar por los aciertos. Será que conocí los efectos de una dictadura en carne propia y me resisto a creer que la Internet es un “potro que necesita ser domado” por censuras y otras maneras de opresión.

Siga a Alejandro Ríos en Twitter: @alejandroriostv.

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