Opinión

Florida clama a gritos un cambio este 6 de noviembre

Una colorida “chiva” colombiana transporta a seguidores del candidato demócrata a la gobernación de Florida, Andrew Gillum, quien hizo campaña el jueves en su pueblo natal, Richmond Heights, al sur de Miami.
Una colorida “chiva” colombiana transporta a seguidores del candidato demócrata a la gobernación de Florida, Andrew Gillum, quien hizo campaña el jueves en su pueblo natal, Richmond Heights, al sur de Miami. pportal@miamiherald.com

La diversidad y la inmigración en la Florida es uno de los motores de la economía.

Si queremos fomentar, la economía del estado, pienso que hay varios mensajes equivocados que están siendo enviados no solamente a los inmigrantes y a otros países, sino, además, a los empresarios que tienen intercambios comerciales con la Florida, lo cual puede estar demorando o evitando algunas actividades económicas. Además, el clima que se está generando es el de un Estados Unidos proteccionista, que no le da la bienvenida a la diversidad.

La Florida ha sido mercadeada y fomentada en la administración del gobernador Rick Scott como un lugar atractivo para la inversión debido a su baja tasa tributaria, su ambiente positivo para la educación, y su posición geográfica, entre otros temas. Pero, está siendo un reto mantener esta reputación mientras que las escuelas sufren por no tener fondos o seguridad necesaria, o mientras que nuestro presidente, o por ejemplo el candidato republicano a gobernador Ron DeSantis, su protegido, continúe enviando un mensaje con tintes racistas, que transciende a nivel internacional.

Este próximo martes, será determinante para el futuro no solo de la Florida, sino de todo el país.

Hablando específicamente de la Florida, es importante que dos medidas sean aprobadas por los electores: el Referendo 362 en el condado Miami-Dade, que impone impuestos a propiedades locales para mejorar la seguridad en las escuelas y pagar mejores salarios a los maestros; y segundo, elegir un gobernador demócrata como Andrew Gillum que acabe con 20 años de un reinado republicano en el estado, y que presente políticas definidas para lograr cambios. ¿Por qué es tan importante? El estado tiene mucha diversidad, y mucho potencial en dicha diversidad. Abogar por campañas antiinmigrantes o que no brindan seguridad de educación a las comunidades da retrasos gigantes a comunidades enteras.

Me han sorprendido los recortes a la educación pública de los últimos años a favor de las escuelas chárter, que como lo he mencionado en numerosas ocasiones, solucionan a muchos el problema de los escasos recursos públicos, pero, no son equitativas ni otorgan beneficios iguales a todos los estudiantes.

El grupo proeducación, For Our Future Florida, me ha dicho en una entrevista con su su portavoz Natalia Pérez Santos, “que el éxito de nuestros hijos no debe depender de una lotería en una escuela chárter, y que todos los estudiantes en este estado independientemente de sus antecedentes migratorios o el lugar donde viven merecen acceso a la educación”.

Me ha sorprendido mucho además la guerra antidiversidad que ha hecho la administración republicana en Tallahassee, (en varios gremios), y anti-medioambiente (bajo la administración de Scott, hasta el término cambio climático fue prohibido en sus oficinas).

Ni hablar del grave problema del seguro médico con las reformas del Trumpcare, que lo único que han generado es mil llamadas telefónicas de marketing, a celulares privados, de parte de aseguradoras de escasa reputación que tratan de vender pésimos servicios médicos.

Me ha sorprendido también un anuncio televisivo antiinmigrantes que es absolutamente racista, patrocinado por la campaña del presidente Donald Trump, y sellado por el Partido Republicano que expone el caso de un delincuente (inmigrante ilegal), casi que cataloga por lo generalista a todos los hispanos (con imágenes de la caravana de inmigrantes que viene de Centroamérica), como unos delincuentes en general. La prensa, y otros observadores de derechos humanos lo ha catalogado como probablemente el anuncio más racista de la historia de las elecciones de Estados Unidos.

Mientras el anuncio de TV va al aire en diferentes estaciones del país, Ron DeSantis se paseaba por el emblemático café Versalles en Miami, junto a Marco Rubio, listo para tomarse un café cubano, después de que en su propia página web habla de su política antinmigración (como si los cubanos no fueran inmigrantes). Espero que mucha gente ya no crea en este juego político.

Sin duda, la Florida clama a gritos un cambio. El país también.

Siga a Sabina Covo en Twitter: @sabinacovo.

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