Opinión

Cómo ayudar a combatir el hambre infantil mundial

El hambre está afectando a los niños de Yemen, un país que está pasando por una guerra civil.
El hambre está afectando a los niños de Yemen, un país que está pasando por una guerra civil. NYT

Mientras que esta semana se ha celebrado el día de Acción de Gracias en Estados Unidos, con numerosos festines llenos de comida, suculentos pavos, guarniciones, postres, frutas y salsas, la organización “Save The Children” ha publicado un informe que estima que unos 400,000 niños en el mundo sufrirán de hambre y desnutrición en el 2018. Esto es un incremento de aproximadamente 15,000 niños en comparación con cifras del 2017.

Creo que, en semanas como esta, cuando para muchos hay motivos para ver a la familia y agradecer por todo lo bueno y lo no tan bueno que nos ha dado la vida, podríamos hacer un alto para reflexionar acerca de nuestro lugar en la sociedad y preguntarnos cómo podemos brindar un poco de ayuda y apoyo a las personas menos beneficiadas.

En las escuelas públicas de Miami-Dade, por ejemplo, han hecho recolectas de comida para llevar a las personas de escasos recursos del condado para que pudieran llevar a cabo una cena digna. Mi hijo de tan solo 5 años se sentía orgulloso sabiendo que le había tocado llevar latas con mermeladas. Una conciencia social que se les inculca desde niños y que ojalá dure hasta su adultez. Con toda la comida que se tira a la basura en restaurantes de Estados Unidos, porque los platos son enormes y muchas veces la gente la deja sin comer, pudiéramos alimentar a poblaciones enteras.

Sería bonito que se reunieran un grupo de restaurantes y decidieran ofrecer platos más pequeños en intercambio de dar donaciones para la hambruna mundial. Pero, ¿como reaccionaría la gente? ¿No irían por no recibir menos comida? ¿Entenderían que menos, es más, y que a veces los platos servidos simplemente salen de los límites nutricionales requeridos?

Creo que para muchos en una sociedad consumista como la estadounidense sería muy difícil entenderlo. Y digo consumista en todo sentido, no soy fanática del Viernes Negro, aunque si reconozco que se consiguen ahorros interesantes en algunos casos.

Un nuevo informe publicado el pasado agosto dejó expuesto un grave problema que hay quienes piensan no existiría en Estados Unidos: la cantidad de familias que sufren de hambre. ¿De acuerdo al Food Research and Action Center y su informe “Cómo está el hambre en América?”, la tasa nacional de problemas para conseguir alimentos subió del 15.1 en el 2016 al 15.7 en el 2017. No es un ascenso significativo, pero, no muestra mejoría.

Este año, como agradecimiento quiero compartir con ustedes varias formas de ayudar: savethechildren.org, worldgivereport.com, frac.org, riseagainsthunger.org.

Ojalá más de uno queridos lectores se unan a acabar con la desnutrición. Juntos podemos. ¡Feliz semana de acción de gracias! Bienvenida la hermosa navidad.

Siga a Sabina Covo en Twitter: @sabinacovo.

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