Hay un alto riesgo de que paguemos más por Internet
Se corre el riesgo que los proveedores de Internet en EEUU aumenten drásticamente sus precios afectando consecuentemente al consumidor.
En efecto, esto puede ocurrir si el próximo 21 de diciembre la Cámara de Representantes aprueba la petición existente de desechar la ley conocida como Congressional Review Act (CRA). Esta ley es un mecanismo utilizado por el Congreso para revertir decisiones de Agencias Federales.
Resulta que el 14 de diciembre de 2017, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) votó para terminar con la neutralidad de la Internet, o sea, para eliminar la Internet como la conocemos hoy. La medida entraba en vigencia el 11 de junio de 2018, pero fue entorpecida por dos reclamos; los senadores aplicaron el CRA para revertir la decisión que adoptó el FCC y adicionalmente, 22 fiscales generales estatales pidieron al Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia, revisar la medida, la cuál calificaron de abusadora, caprichosa y arbitraria. La FCC no se quedó inmóvil, por el contrario llevó su propuesta hasta la Corte Suprema quién el 5 de noviembre decidió no pronunciarse sobre el caso.
Pero todavía le queda una salida a la FCC. El 21 de diciembre es el último día que se reúne la Casa de Representantes y tal vez es el escenario ideal para rechazar al CRA, específicamente antes que la mayoría Demócrata asuma sus posiciones en enero 2019, en cuyo caso esa votación probablemente sería desfavorable para las pretensiones de la FCC.
Desde el 26 de febrero de 2015, la FCC había establecido a la Internet como un servicio público. Y como todos los servicios públicos son regulados, la Internet no era una excepción. Y las principales regulaciones que existieron desde entonces fueron mantener una red abierta al consumidor así como la prohibición de aumentar las tarifas a los usuarios por descargas más rápidas de la Internet.
Sucede que Ajit Pai, quien es el presidente de la FCC, curiosamente fue con anterioridad consejero legal de Verizon, una de las cuatro propietarias de las cañerías por donde circulan el tráfico de teléfonos, computadoras o televisiones. Las otras tres son AT&T, Comcast y Charter (Time Warner Cable). Desde que Pai fue nombrado en el cargo adoptó la firme decisión de reformar el servicio de Internet.
Esto significa situaciones como por ejemplo aumentar la factura por una velocidad más rápida, lo que al parecer está de moda ya que lo vemos con el SunPass, o sea, los que quieran velocidad, tienen que pagar más. Esto es particularmente importante en el 2019 ya que los proveedores de Internet se preparan para lanzar la carretera super-rápida conocida como “G5”. Los que no puedan pagar el nuevo precio, deberán conformarse con la vía más lenta, la actual “G4”.
A esta acción se le denomina ruptura de la neutralidad de la Internet ya que si las nuevas reglas de la FCC son adoptadas, la red deja de ser neutra. Por ejemplo, Comcast preferiría darle mas velocidad a su subsidiaria NBC, antes que a CBS o ABC. Igualmente, Verizon impulsaría sus negocios AOL y Yahoo (en proceso), antes que a su competencia Google. Por su parte AT&T daría prioridad a su filial DirectTV.
El caso de AT&T es interesante ya que al tratar de fusionarse en el pasado con Time Warner (CNN, TBS y TNT), contrató por $600,000 los servicios de un renombrado abogado para que los representara con la FCC. En efecto, AT&T contrató a Michael Cohen aunque después reconoció su error. Como sabemos Cohen, ex abogado del presidente Trump, fue recientemente condenado a tres años de cárcel por mentirle al Congreso y a los fiscales federales.
Aunque estas aspiraciones de terminar con la neutralidad de la Internet tiene un 86 por ciento de desaprobación en la población, los propietarios de las cañerías las aprueban porque significa más ingresos para ellos. En cambio, los gigantes Google, Facebook y Amazon las desaprueban porque los propietarios de dichas cañerías aumentarían los precios para ellos, quienes a su vez trasladarían esos costos a los consumidores, que para variar son el último peldaño en la escalera y por lo tanto terminan pagando más.
Sin embargo, creemos que lo más grave para los consumidores puede ser la forma de vender los servicios. Puede suceder lo mismo que en otros países europeos y asiáticos, donde además del acceso a la red, venden el paquete de mensajería con WhatsApp y Skype, el paquete de música con Pandora y Spotify, el paquete de deportes con ESPN y Fox, el paquete de videos con Netflix y Hulu, todo por separado por la módica suma de $9.95 c/u. Por cierto en el 2019, AT&T planea lanzar la competencia de Netflix.
Ya muchos estados están protestando, comenzando por Washington quién lanzó su propia ley estatal para proteger la neutralidad de la red, aún cuando algunos juristas opinan que es ilegal. Si llegara a consolidarse la terminación de la Internet como la conocemos, hacemos votos porque nuestro estado de la Florida asuma su responsabilidad en el asunto y adopte las medidas necesarias para evitar otro gasto al consumidor.
Es lo menos que pueden hacer si continúan con la absurda idea de no aumentar el ridículo salario mínimo estatal de $8.25 la hora.
Benjamín F. DeYurre es un economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de diciembre de 2018 a las 4:38 p. m..