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Opinión

Doy las gracias por ser conservador

El presidente Donald Trump y la primera dama, Melania Trump, saludan a los invitados de una gala especial el 15 de diciembre en la Casa Blanca.
El presidente Donald Trump y la primera dama, Melania Trump, saludan a los invitados de una gala especial el 15 de diciembre en la Casa Blanca. EFE

En nuestra cultura, el fin de año es un período de resumir y pensar lo que hemos vivido en los últimos 12 meses. Es un período de dar gracias, desde finales de noviembre hasta fin de año. Y pensé que mi última columna de 2018 debía tratar de condensar el por qué damos gracias. Y, se me ocurrió, que quizás hemos pasado por alto una razón básica por la cual dar gracias. Y aquí va:

Usted es un conservador (si no lo es, mis condolencias). Hay muchas bendiciones que resultan de ser conservador.

Por ejemplo, ser conservador significa que amas a tu país. Te sientes orgulloso de ser americano. Amor y orgullo son dos virtudes que contribuyen a la felicidad. Si estas avergonzado de tu país (cómo muchos en la izquierda están), estás en desventaja en la carrera por la felicidad.

Los conservadores amamos y apreciamos a los oficiales de policía, bomberos, oficiales de rescate, etc. Nosotros sabemos que esos grupos, voluntariamente y casi diariamente entran en situaciones desagradables y peligrosas. Nosotros no acusamos, irrespetuosamente, a estos oficiales de racismo. Los conservadores somos los más dados a decirles “gracias por tu servicio”.

Recientemente leí algo sobre la clave de la infelicidad: “Usted no puede ser una persona feliz si no es agradecida. Casi todo lo bueno fluye de la gratitud, y casi todo lo malo fluye de la ingratitud. He aquí una regla para la vida: ingratitud garantiza infelicidad. Es tan simple como eso”. Así que agradece que seas agradecido.

Si eres conservador, eres feliz con nuestro sistema económico de gobierno: capitalismo de libre mercado. No te sientes frustrado de que no tengamos socialismo. El libre mercado es la economía que permite la creación masiva de la riqueza que disfrutamos. Es la clase de economía que provee partes importantes de la libertad que disfrutamos. Los conservadores no resentimos los negocios porque tengan ganancias.

Autoaversión es una actitud común entre los liberales. Yo nunca he conocido un conservador con esa condición. Demos gracias por no autoodiarnos.

Los conservadores somos básicamente optimistas. No creemos que nosotros y nuestros partidarios estamos destruyendo el planeta o causando extinción masiva alguna.

Las mujeres conservadoras no acusan a sus esposos, padres, hermanos o hijos de “masculinidad tóxica”.

Hillary Clinton no es presidente.

Como conservador usted acepta responsabilidad individual, no responsabilidad social o gubernamental. Responsabilidad individual es más poderosa que las alternativas. Te hace “el predicador de tu fe y el capitán de tu alma”. Los conservadores rechazamos cualquier cosa que se parezca a “mentalidad de derechos a beneficios”.

Los conservadores no nos clasificamos como “víctimas”. Es difícil ser feliz cuando te sientes “victimizado”.

Como conservador tu piensas que es perfectamente válido el sentirse feliz, nos encanta reírnos y no nos sentimos culpables por hacerlo. Los liberales piensan que hay mucho sufrimiento en el mundo para ser feliz. Sus comediantes han dejado de ser cómicos.

Los liberales odian a Donald Trump. Sueñan con su deposición del cargo. Los conservadores, por lo general, lo apoyan y admiran. Desean su futura reelección. Aman sus tuits. El amor es mucho mejor conductor a felicidad que el odio.

Recientemente, los liberales se han convertido en extremistas intolerantes, especialmente de opiniones diferentes a las suyas. Esto se refleja en su entusiasmo por la corrección política. Intolerancia es otro destructor de felicidad.

Señales de virtud es una preocupación de la izquierda. La necesidad de mostrar virtud indica que los liberales dudan su propia virtud o, al menos, que su virtud es aparente.

Así que los conservadores somos más dados a la felicidad.

¡ Feliz Navidad!.

Armando González: AGonzalez03@live.com.

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