La diversidad capitalista de Estados Unidos
Se inauguró hoy, día que escribo estas líneas, el Congreso más diverso de la historia de los Estados Unidos. Uno que muchos han llamado la verdadera representación de lo que es este país. Hay en este no solo más mujeres que nunca (126), sino un récord de primeras veces en muchos frentes, y no solo Alexandria Ocasio-Cortez, la más joven de la historia.
Estarán en este Congreso Número 116, Deb Haaland (representante por Nuevo México) y Sharice Davids (Kansas), las dos demócratas, y las dos primeras indígenas americanas en llegar a Washington. Ilhan Omar (Minnesota) y Rashida Tlaib (Michigan), también demócratas, son las primeras musulmanas en hacer parte de este organismo. Omar es además la primera refugiada que ha sido elegida.
Verónica Escobar y Sylvia García, demócratas, son las dos primeras hispanas que elige para ir al Capitolio el estado de Texas. Abby Finkenauer y Cindy Axne, las primeras que envía el estado de Iowa. Ayanna Pressley y Jahana Hayes, son las primeras afroamericanas que eligen Massachusetts y Connecticut, respectivamente.
Chris Pappas es el primer congresista abiertamente gay por el estado de Nuevo Hampshire. Angie Craig, la primera mujer lesbiana por el estado de Minnesota. Katie Hill, la primera congresista abiertamente bisexual, por California. También será el Congreso con la mayor bancada afroamericana, con 55 miembros. Y la mayor bancada hispana, con 37 miembros.
Es bueno también ver rostros conocidos, de políticos en los que, aunque no siempre esté de acuerdo, confío en que tendrán la sensatez para manejar los impulsos desenfrenados que vienen de la Casa Blanca. Como Mitt Romney, que escribió una columna de opinión el domingo pasado en el Washington Post, en la que, entre otras, dijo que el presidente no había estado a la altura del cargo. Ya era hora que un líder republicano se atreviera a decir que el emperador está desnudo.
¡Qué bueno que la diversidad que se respira en este país sea representada en el Congreso! Eso es una verdadera democracia. Esa es la batuta que siempre ha llevado esta nación y es una de las razones que la han convertido en esta increíble máquina de prosperidad, en la que se respira la libertad como en ninguna otra parte del planeta.
No logro entender en qué momento o quién ligo la diversidad, las minorías, a un sistema económico tan brutal e ineficaz como el comunismo. Aquí donde se aceptan las diferencias de todos, donde se respetan las creencias y la procedencia y las tendencias y el color de la piel de todos, es donde el capitalismo ha florecido. Allá donde se calla al que se queja, se encierra al que cree en lo prohibido o se persigue al diferente, es donde brilla el comunismo, o el despotismo, y muere la democracia.
Aquí donde un hombre de la raza negra puede ser presidente, donde el CEO de la empresa más rica del mundo (Apple) es abiertamente gay, donde la mujer brilla a la par de los hombres, donde la ley manda por encima de quien quiera que sea que ostente el cargo que sea, donde los periodistas pueden preguntar y criticar e investigar, sin que nadie los calle, sin que nadie los reprima, sin que nadie los asesine, ¿no es y ha sido acaso el corazón del capitalismo?
Yo creo, como alguna vez leí en un ensayo de Mario Vargas Llosa, que a Occidente lo salva su capacidad de mirarse en el espejo y criticarse. Y cambiar. Ese cambio, para mí, lo representa este nuevo Congreso diverso, elegido durante la presidencia más racista de la historia de EEUU.
Brindo en año nuevo por la democracia.
Escritor colombiano
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de enero de 2019, 10:46 a. m..