Opinión

Rasurando la masculinidad tóxica

El 2018 fue el año de la mujer en Estados Unidos: un tercio de los candidatos demócratas a las elecciones fueron mujeres, entre estas las aquí fotografiadas el 4 de enero de 2019 en Washington.
El 2018 fue el año de la mujer en Estados Unidos: un tercio de los candidatos demócratas a las elecciones fueron mujeres, entre estas las aquí fotografiadas el 4 de enero de 2019 en Washington. AP

Con todo y las críticas que ha recibido el movimiento #MeToo en 2018 debido a los desafortunados casos de quienes denunciaban a presuntos agresores buscando dinero o fama, la iniciativa mundial destapó la caja de los horrores y puso en boca de todos el grave problema del acoso y el abuso sexual.

Sin dudas, el 2018 fue el año de la mujer en Estados Unidos: un tercio de los candidatos demócratas a las elecciones fueron mujeres, y muchas empresas aumentaron los salarios a sus directivas respondiendo a reclamos de igualdad de pago con los hombres.

Ahora, la conocida compañía de cuchillas y artículos de afeitar Gillette ha lanzado un ingenioso video publicitario, en anticipación al Super Bowl, que ha puesto una vez más en boca de todos no solo el movimiento #MeToo, sino especialmente el machismo y la reacción de cada cual ante ese fenómeno. Más de 20 millones de personas lo vieron en apenas dos días, y podría asegurarse que nadie que lo ve queda indiferente.

La primera parte del anuncio muestra cómo en muchas familias se crían a los chicos bajo patrones machistas extremos, haciéndolos “fuertes” a cualquier precio e incluso convirtiendo el llorar en casi un pecado. Muestra el bullying entre niños, así como varios casos de hombres mirando compulsivamente a mujeres, tocándoles el trasero y otros comportamientos similares.

Seguidamente, el video hace referencia al movimiento #MeToo y luego incluye escenas de hombres (tanto padres de familia con sus hijas e hijos) ya adultos, actuando con respeto y decoro, lo que viene a ser el mensaje central de Gillette en estos días: “Respetar la diferencia de género y respetarse unos a los otros como individuos.”

El anuncio me conmovió. Como madre de dos varones me inclino sin reservas por la segunda parte del mensaje: inculcarles el respeto entre ellos y hacia los demás, sean hombres o mujeres. En particular, me encantó una escena en la que aparece un padre con su hija mirándose al espejo, mientras le enseña a valorarse por medio de la palabra.

Aplaudo que Gillette haya difundido finalmente un anuncio de este tipo, en especial si tomamos en cuenta que desde siempre su publicidad ha celebrado la masculinidad (vamos, que no tiene nada de malo, un hombre varonil y fuerte es atractivo, por algo sus hormonas lo hacen así). Pero en este caso, la compañía se atrevió a mostrar la llamada masculinidad tóxica, la peor cara de la moneda. Y más que exhibirla, la rasuró.

Sin embargo, resulta que ahora el video ha despertado también el repudio de cierta legión de individuos que se sienten muy ofendidos, y que muestran su rabieta tirando a la basura sus cuchillas de afeitar. Estos clientes irritados están generando un revuelo en las redes sociales, atacando con virulencia el mensaje y exhibiendo sus cuchillas en el inodoro.

La firma sin duda ha logrado lo que pretendía: muchísima publicidad. Y creo que lo ideal sería transmitir el anuncio durante la franja horaria más vista en Estados Unidos, el Super Bowl, aunque ya sabemos que YouTube, Facebook y Twitter son también termómetros perfectos. Pero me pregunto si le afectaría a Gillette “perder estos clientes” irritados. ¿Será que no han entendido el objetivo del anuncio? ¿O se sentirán ofendidos por las criticas a lo que ellos consideran un comportamiento natural del hombre?

La desafortunada realidad en cifras es que en Estados Unidos la violencia de género, el abuso, los acosos y el machismo acérrimo están lejos de acabar; por lo contrario, son muy comunes. Si bien el país exhibe una situación relativamente mejor que otras naciones en cuanto a tales comportamientos abusivos, la realidad es que falta mucho en los esfuerzos por una vida mejor, más inclusivo, con el debido respeto a las minorías y a toda clase de diferencias.

El World Economic Forum sitúa a Estados Unidos en la posición número 49 en igualdad de género. Según el National Sexual Violence Resource Center, una de cada cinco mujeres y uno de cada 71 hombres han sido violados en algún punto de sus vidas. Y casi la mitad de las mujeres de origen racial o cultural minoritario han sido acosadas sexualmente de alguna forma. Ojalá Gillette no se retracte de su anuncio (no lo había hecho hasta el cierre de esta columna). Seguro ganará mucha –y mejor– clientela si es capaz de extender el mensaje sobre cual debe ser el rumbo decente y correcto de la humanidad.

Presentadora de televisión. @SabinaCovo

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