Opinión

Trump y el maleficio del café cubano

Asesor de seguridad nacional de EEUU habla sobre Venezuela, Rusia y Cuba

El asesor de seguridad nacional de EEUU, John Bolton, habla con la redactora de el Nuevo Herald Nora Gámez Torres sobre la política hacia América Latina en la Freedom Tower en Miami el 1 de noviembre de 2018.
Up Next
El asesor de seguridad nacional de EEUU, John Bolton, habla con la redactora de el Nuevo Herald Nora Gámez Torres sobre la política hacia América Latina en la Freedom Tower en Miami el 1 de noviembre de 2018.

La caída del régimen en Venezuela es inminente.

Se habla del efecto dominó, donde consecuentemente caerían también Nicaragua, Bolivia y sobre todo Cuba, quién es el origen del mal.

Veremos si Trump rompe el maleficio del café, en el cuál muchos candidatos a la presidencia de EEUU han venido a Miami a saborear un aromático café cubano, prometiendo a la vez acabar con el comunismo en Cuba.

El comunismo ha fracasado en todos los países que lo han experimentado. Los que han sobrevivido, como China y Vietnam, han tenido que abrazar descaradamente al capitalismo violando su concepción que establece como norte “la ausencia de propiedad privada sobre los medios de producción”.

Simplemente se comprueba día tras día que el resorte que impulsa a la economía es la ilusión del lucro personal, mediante el cuál surgen los emprendedores capaces de establecer negocios que dinamizan la economía y generan empleos, que a su vez mediante el ahorro, se convierten en inversiones creadas por nuevos emprendedores. Así son los ciclos económicos que marcan el crecimiento de un país.

Evidentemente, si la posibilidad de enriquecimiento personal no está presente, no existe el estímulo para crear nuevas empresas, por lo tanto la economía, en vez de crecer, disminuye y con ella aumenta algo no deseado: la pobreza, que de paso, generalmente viene acompañada de la criminalidad.

En Venezuela se espera que la ayuda humanitaria internacional masiva inunde al país y que esto termine de una vez con la pesadilla que se ha vivido allí por los últimos 20 años. Los peces gordos del régimen se fugarán, serán entregados por el generalato o una coalición múltiple de países invadirá a Venezuela como producto del ataque madurista a las caravanas humanitarias.

En todo caso, los 40,000 barriles diarios de petróleo que Cuba recibe de Venezuela brillarán por su ausencia. Los miles de médicos cubanos en “misiones barrio adentro” dejarán de ser un ingreso para Cuba, así como los entrenadores deportivos, asesores militares y funcionarios públicos, que además de enviar sus remesas a Cuba, también hacían labor proselitista de índole comunista en el país.

Sin lugar a dudas, Cuba se mueve con gasolina venezolana, la cuál consume una parte y vende otra. Se calcula que las reservas de combustible que tiene Cuba tal vez alcancen para 45 días a los sumo, tras los cuál tendrá que acudir al mercado internacional para adquirir el petróleo a precio regular y con difícil acceso a crédito, dada la pésima experiencia crediticia de Cuba que debe “una vela a cada santo”.

En las ultimas semanas se está notando en Cuba una molestia manifiesta en la población, que se ha caracterizado por actos de rebeldía y repudio público contra personeros del régimen, como recientemente aconteció con el presidente Miguel Díaz-Canel cuando fue abucheado públicamente, algo inusual y penado en la isla.

Muchos piensan que el ejemplo que está dando el valeroso pueblo venezolano es contagioso.

En este punto cabe preguntarse, ¿y por qué los cubanos no hacen lo mismo y se lanzan a la calle a riesgo de sus vidas, aún cuando les disparen? Evidentemente, hay que reconocer el sacrificio venezolano al ofrendar sus vidas para quitarse de encima el flagelo comunista, y probablemente, extirpar ese cáncer de toda América Latina.

Desde luego, hay ciertas diferencias entre los casos cubanos y venezolanos. En Cuba ha existido el comunismo por 60 años, lo que significa que tres generaciones de hijos, padres y abuelos no han conocido otra forma de vida y se les ha restringido el acceso a la información, por lo tanto se han acostumbrado a la represión generalizada y a las fugas del país.

Recordemos que esa mal llamada revolución envió al paredón de fusilamiento a mas de 5,000 personas en sus inicios. En Venezuela al principio, en vez de asesinar, compraban a los opositores. Claro está, ahora con el embargo petrolero impuesto por EEUU, al terminarse el dinero, terminará la lealtad.

El senador estadounidense Marco Rubio afirmó el 18 de febrero de 2019 que el Gobierno del presidente Donald Trump está trabajando para encontrar una solución al problema de los médicos cubanos en Brasil y otros países de América Latina.

El presidente Donald Trump ha manifestado públicamente su deseo de acabar con el régimen castrista porque ha contaminado toda la región. Aunque Cuba mantiene un anticuado arsenal militar, se estima que puede ser una sorpresa parecida a Japón en la Segunda Guerra Mundial, sobre todo por los años de entrenamiento y la cantidad de militares sobre las armas.

La interrogante que se origina es referente a que en el Caribe se pueda crear una zona de tensión, donde Irán, China y Rusia puedan intervenir en un conflicto de EEUU con Venezuela y Cuba.

Es dudoso que China y Rusia decidan dar un paso tan riguroso, a menos que intenten aprovechar la ocasión para ejercer algún tipo de hegemonía, en conjunto con la economía. En cualquier caso, el poderío de EEUU y sus aliados es tal, que cualquier situación tiene que pasar por este análisis. Y lógicamente, sería catastrófico que el hemisferio Occidental enfrente una guerra mundial por primera vez.

Si Trump asume el papel de erradicar el comunismo de América latina, sin duda será recibido con beneplácito por la mayoría de países libres del mundo.

Y en EEUU sin duda, recibiría un apoyo bipartidista abrumador, y el café cubano de la Calle 8 en Miami no será testigo de otro juramento en vano sobre la libertad de Cuba.

El gobernante venezolano Nicolás Maduro dijo que las políticas de EEUU y su presidente, Donald Trump, hacia países como Cuba, Venezuela y Nicaragua son "fracasadas", durante un evento celebrado el 1 de noviembre de 2018.

Benjamín F. DeYurre es un economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.

  Comentarios