Opinión

La jauría medieval castrista le ladra a la libertad y a los Oscar

La actriz Joanna Kulig es la protagonista de la película polaca “Cold War”, nominada al Oscar por mejor película extranjera.
La actriz Joanna Kulig es la protagonista de la película polaca “Cold War”, nominada al Oscar por mejor película extranjera. Cortesía: Palace Films

Abocados a la entrega de los disputados, controversiales pero siempre adorados premios Oscar este próximo domingo, y ahora que me desalienta ver a tantos artistas cubanos de renombre incorporados a la propaganda del régimen, optando públicamente por el “sí” al cepo de la nueva Constitución, recuerdo aquel día que entrevisté a Alfredo Guevara sobre el tema, y en su rocambolesco lenguaje trató de desacreditar el Oscar como una operación comercial, sin valores artísticos.

El rebaño, por un lado, aprobando la ignominia para los medios de prensa y sociales, atemorizados por perder mínimas prebendas, y el comisario “ilustrado”, quien luego mucho urgió, entre sus influencias en la progresía americana, para que Fresa y chocolate, de Tomás Gutiérrez Alea, participara del sarao hollywoodense.

Afortunadamente en 1995 resultó elegida como mejor película extranjera Burnt by the Sun, una reflexión más sincera y real sobre la maldad del comunismo.

Como quiera, me solidarizo con mis amigos y colegas del gremio quienes harán todo lo posible por ver la ceremonia, mientras transcurra o luego en grabaciones que circularán de mano en mano, inevitablemente.

A diferencia de lo que ocurría en mis tiempos, a estas alturas y gracias al llamado Paquete, donde cada semana se distribuyen en memorias flash, audiovisuales de toda índole y género, mis coterráneos interesados en el buen cine ya habrán visto las películas en competencia.

La operación que antes era un privilegio de la élite castrista está hoy, gracias a la tecnología del enemigo, a disposición del resto de la población.

Por estos días se organiza un concierto para recaudar fondos a beneficio de los venezolanos asolados por la dictadura de Maduro. Ocurrirá justamente en la frontera con Colombia y ya se han alistado figuras de alto rango que apoyan la cruzada de Juan Guaidó por el regreso de la democracia a su país.

Pues los plumíferos oficiales del régimen cubano ya le llaman la atención a Luis Fonsi, Juanes y Alejandro Sanz, porque están sencillamente equivocados en sus decisiones artísticas y personales.

En lenguaje barriotero, como es habitual entre esta crápula, a cada uno le recuerdan y orientan dónde deben ofrecer presentaciones de apoyo, en sus respectivos países de origen.

Pero ya no controlan totalmente la difusión de la música que consume el pueblo y no los pueden borrar del mapa como ocurrió con José Feliciano o Santana, en su época, por comportamientos “pro imperialistas”.

La jauría medieval castrista le sigue ladrando a la libertad y la esperanza, donde quiera que ocurra. Lo que escape a sus estrictos parámetros ideológicos continúa siendo denostado y censurado.

Si fueran consecuentes con su cacareada solidaridad latinoamericana la ceremonia de premiación de los Oscars este domingo sería parte de la televisión cubana, como en todos los lugares del mundo, donde pudiera ocurrir, por primera vez en su larga historia de 91 años, que una película no hablada en inglés, resulte elegida como la mejor del año.

Con anterioridad solamente aconteció un hecho similar con el filme francés El artista (2011), que por cierto era mudo y se desarrollaba en Hollywood.

En este caso, Roma es hablada no solamente en español sino en mixteco, lengua oriunda de México y tiene como protagonista una doméstica, que pertenece a la clase más humilde y olvidada de aquella sociedad.

Al final no creo que la transmisión de la ceremonia sea conveniente para el régimen que arrecia su represión y algarabía a raíz de los sucesos de Venezuela, cuando recordamos que dos de las cinco películas que optan por las mejores extranjeras cuentan historias conmovedoras en medio de la devastación totalitaria, siendo una de las mismas, Cold War, la favorita.

Siga a Alejandro Ríos en Twitter: @alejandroriostv.

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