Los celos, asesinos silenciosos
Los celos son una manifestación emocional que nace cuando una persona advierte un peligro hacia algo que considera propio.
Experimentar celos de algo o por alguien es un sentimiento innato a la raza humana. Todos los hemos sentido alguna vez. Los celos y la envidia tienen el mismo motivo: la necesidad de imponerse. La persona celosa revela su miedo a perder su posesión, es decir, considera que es suyo y no quiere que nadie se lo arrebate. El envidioso en cambio quiere lo que no tiene. Los celos pueden ser positivos mientras se observen las normas reconocidas por la pareja.
Los celos están generalmente relacionados con la incertidumbre y la falta de confianza en uno mismo. El celoso supone que ama en demasía y por eso profesa celos. Estos sentimientos esconden inestabilidad e ideas de desventaja ante la competencia por la persona que aman.
En muchos casos esa inseguridad proviene de la infancia, debido a unos padres que estuvieron ausentes emocionalmente y no cumplieron las necesidades de amparo y cariño del niño. En otros casos la inseguridad puede estar movida por una experiencia traumática o vergüenza originada en una relación de pareja anterior.
La persona celosa tiene una autoestima muy baja, se rebaja, se coloca en situaciones muy mezquinas, que le permiten creer que su pareja la está engañando.
¿Cuándo son dañinos?
Cuando son enfermizos, es decir irracionales y sin fundamento objetivo, pueden acabar con las relaciones interpersonales y en esta etapa son un gran problema para el bienestar psicológico de la persona que los profesa.
No todos los celos proceden de parejas románticas, pero sí es cierto que es mucho más común entre prometidos. De hecho, los celos son un problema repetido en las consultas psicológicas de pareja.
Existe el error de pensar que mientras más celos más amor, y este concepto es el indicio perfecto de que la relación tiene un mal comienzo ya que lo más importante en una relación de pareja es la libertad individual, como yo digo “compartir tu vida, pero no quedarte sin vida propia”. La asfixia que causan los celos vuelve la relación insoportable.
¿Se pueden evitar?
Por supuesto. Lo mas importante es renunciar al control, se consciente, reflexiona autocríticamente si realmente tienes pruebas de tus dudas o son creencias ciegas sin pruebas que las respalden.
La solución a los celos patológicos no está en la conducta de nuestras parejas. Somos responsables de nuestros sentimientos y de regularlos inteligentemente. Elige a alguien de tu confianza para hablar de la situación.
Entiende que este problema sino es tratado se puede convertir en peligroso, muchos casos de suicidio tienen como elemento común los celos y si entiendes que estas fuera de control lo mejor es buscar ayuda profesional.
La comunicación es un requerimiento para conocer al otro y así poder confiar, porque cuando tú conoces a persona puedes saber que puede y que no puede suceder en términos de fidelidad.
“Amar con egoísmo es tan imposible como agarrar una estrella con las manos” (JLazett).
Alina Rubi es una astróloga e instructora espiritual que ejerce en Miami. Pueden contactarla al 305-987-3817, astralrain29@gmail.com; Facebook: Rubi Astrologa; Instagram: alinarubiastrology; website: www.abundanciaenergia.com.