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Opinión

Es apropiado que se abra una nueva investigación

El secretario de Justicia, William Barr, ha dicho que una versión del reporte del fiscal especial Robert Mueller será entregada al Congreso a mediados de abril.
El secretario de Justicia, William Barr, ha dicho que una versión del reporte del fiscal especial Robert Mueller será entregada al Congreso a mediados de abril. AP

El fiscal especial Robert Mueller ha emitido su esperado reporte después de dos años y docenas de millones de dólares. Para los demócratas y otros enemigos de Trump, el reporte es decepcionante. Mueller y su equipo concluyeron que no encontraron indicación alguna que Trump o nadie asociado con él participó en confabulación alguna para afectar los resultados de la elección presidencial de 2016.

Es quizás apropiado que se abra una nueva investigación sobre las actividades de otras figuras prominentes que pudieran haber infringido las leyes pero que, protegidos por una prensa prejuiciada y cómplice, han permanecido al margen de la investigación.

Mueller ha encausado a 13 ciudadanos rusos por haber conspirado para crear confusión en las elecciones de 2016. Las posibilidades de lograr su extradición de la Rusia de Vladimir Putin son cero.

¿Es ahora el momento de encausar extranjeros por intentar interferir con nuestras elecciones? Si es así, entonces Christopher Steele, el autor del reporte de Fusion GPS es más culpable que los 13 rusos juntos.

Steele no es ciudadano de Estados Unidos. Es británico y se confabuló con intereses rusos para compilar un reporte sensacionalista sobre Donald Trump, entonces candidato presidencial. Steele no se inscribió como agente extranjero. Y Steele fue contratado y pagado por la campaña de Hillary Clinton para buscar información “sucia” en el historial de Donald Trump y su campaña.

En otras palabras, la posición de Steele es mucho peor que la de los 13 rusos por varias razones: Una es que es fácilmente extraditable. La segunda es que su trabajo sí afectó la campaña dado que el documento fue entregado a la prensa nacional y sirvió como base para que el gobierno de Estados Unidos espiara a algunos de sus propios ciudadanos; y, tercero, nadie disputa que ciudadanos de Estados Unidos —Hillary Clinton, miembros del Comité Nacional Demócrata y el fanático anti-Trump, Glenn Simpson y su firma Fusion GPS— se confabularan para pagar por el trabajo de Steele.

El oficial del Departamento del Departamento de Justicia, Bruce Ohr, deliberadamente omitió en documentos federales que su esposa, empleada de Fusion GPS, trabajó en la preparación del documento de Steele.

Y, el propio Steele probablemente le mintió al FBI cuando les dijo que no había informado a la prensa sobre el contenido del documento.

Huma Abedin y Cheryl Mills, asistentes de Hillary Clinton, probablemente mintieron al investigador del FBI Peter Strzok cuando declararon que “no tenían idea” que Clinton usaba su computadora privada para comunicaciones oficiales.

El ex director del FBI, James Comey, probablemente le mintió al Congreso cuando declaró que su exoneración de Hillary Clinton tuvo lugar después que la entrevistó. Ahora sabemos, por documentos del propio Comey, que su exoneración de Hillary ocurrió antes de entrevistarla.

El problema de Mueller estaba con él desde el principio. Dados los vaivenes de su desacreditado amigo Comey y una prensa rabiosa, Mueller fue nombrado para investigar crímenes inexistentes. Pero, si existieran, confabulación y obstrucción de justicia fueron cometidos por asociados de la campaña de Clinton y aún por miembros de la administración de Barack Obama.

La investigación de probables crímenes cometidos por miembros de la campaña de Clinton o de la administración Obama es tabú dado el status exaltado de ambos. Pero cada vez que Mueller trató de encontrar pecados incidentales entre el equipo de Trump, hizo el caso aún más fuerte contra el campo de Clinton y aún de la administración Obama.

Si estos hechos no son tratados de forma imparcial y sin prejuicios, no seremos una nación de igualdad bajo la ley sino una república bananera disfrazada de democracia.

AGonzalez03@live.com

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