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Opinión

Estados Unidos inspira respeto, a pesar de todo

“No tengo dudas de que Honduras, Guatemala, El Salvador y Colombia… los envían, porque en sus países no los quieren, creen que la gente de EEUU es tonta y los aceptará”, dijo el presidente Donald Trump esta semana en Texas. “Esos países están enviando a los más duros, a los pandilleros”, dijo en otro aparte.

Pues yo no tenía dudas de que en algún momento comenzaría a bajar, y las mismas muestras de desprecio que le dedicaba a los mexicanos y los centroamericanos, llegarían al resto de Latinoamérica.

Pero eso, digamos que viniendo de alguien con el historial que tiene en ese ámbito, no debería afectar a nadie. El racista, al fin y al cabo, es alguien que, escondido en un sentimiento de superioridad, por dentro es pura debilidad, puro miedo.

Lo que duele es que provenga del presidente del país que precisamente no es débil ni tiene miedo, y por eso ha aceptado, refugiado y cobijado, a tantos. El país en el que a nadie se supone que marca la raza, ni el sexo, ni la religión. Solo eso duele.

Bueno, y que ya comienzan a sonar raros todos estos cambios. Porque ahora, desde Texas, resulta que “la gente de México entra, ayuda en la agricultura y se devuelve sin problemas”. Y en el 2015 eran “violadores” y “criminales”, por los que había que hacer un muro.

A ese presidente Iván Duque que ahora critica Trump porque, según él, durante su mandato ha crecido un 50% el negocio de las drogas, era hasta hace poco el mandatario del mayor aliado de EEUU en la región. En palabras de su asesor de seguridad nacional John Bolton, junto con Brasil y Argentina, los que le hacen el contrapeso a la troika del mal: Venezuela, Cuba y Nicaragua.

¿Sabe el presidente de EEUU sobre los esfuerzos del gobierno colombiano por combatir el mar de coca que le dejó de herencia a Duque la paz de Juan Manuel Santos?

¿Dice Trump una cosa si está en Texas, otra si está en Miami y otra si está en Nueva York?

¿Y Venezuela? ¿Qué pasó con los esfuerzos internacionales por liberar a ese país del régimen maldito de Nicolás Maduro? ¿Qué opciones quedan en la mesa? ¿Qué se ha hecho con respecto a Rusia y el envío de soldados a Caracas? ¿Qué se ha dialogado sobre ese tema con China, a quien el régimen prácticamente le empeñó el subsuelo venezolano? Estoy seguro de que eso sería más fructífero que un discurso en la Universidad Internacional de la Florida (FIU), que no quisiera pensar que lo declamó más en busca de votos, que creyendo en la causa a la que está ayudando.

Todos los líderes de los países aliados de Estados Unidos que han pasado por las ofensas de Trump, desde los más poderosos, como algunos países de Europa, hasta los que todavía luchan contra la pobreza, se han mordido la lengua.

Y lo han hecho por una sola razón, no porque el sea el presidente Trump. No, esa segunda parte de su título no es la que les inspira respeto, es porque es el presidente de Estados Unidos, y mal que bien, ellos saben, o tienen la esperanza, de que pronto la razón volverá a la Casa Blanca.

No señor presidente, de Honduras, Guatemala, El Salvador y Colombia llega gente honrada y con ganas de trabajar. Como igual llegan de otros países.

Criminales hay en todas partes, pero no representan a ningún pueblo.

Siga a Pedro Caviedes en Twitter: @PedroCaviedes.

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de abril de 2019, 2:25 p. m..

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