Opinión

Julian Assange es un tipo sucio, literalmente

Ecuador retira el asilo político a Julian Assange

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, dijo el 11 de abril de 2019 que su país había tomado la decisión de retirar el asilo político a Julian Assange. Assange fue arrestado en Reino Unido en 2012.
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El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, dijo el 11 de abril de 2019 que su país había tomado la decisión de retirar el asilo político a Julian Assange. Assange fue arrestado en Reino Unido en 2012.

Imaginen este escenario: una persona conocida se aparece en tu casa, dice que es un perseguido político y te pide que lo ayudes. El individuo es un poco controversial, pero crees que su causa es justa. Te convence y decides darle posada.

Pasan los años y el personaje no se va. Mientras tanto él tiene sus reuniones con amigos, amenizadas con vino y música, abusa del internet y el Wi-Fi, se pasea en patineta y ropa interior por los pasillos de tu hogar, no limpia el baño que usa y de paso no se encarga de la cajita en donde el gato que lo acompaña hace sus necesidades.

Le dices que limpie, y el tipo no lo hace. De hecho, se molesta por el reclamo y de alguna manera tiene acceso a tu álbum de fotos familiares y los divulga por las redes sociales. ¿Qué opción te queda? Echarlo a patadas de tu casa, sería los más sensato. Eso fue lo que hicieron con Julian Assange los oficiales de la Embajada ecuatoriana en Londres.

La expulsión y detención de Assange la semana pasada fue noticia mundial y acaparó el interés de muchos.

Loa aliados de Assange alegan que la pérdida del asilo y su detención podría ser un precedente para periodistas que arriesgan sus carreras para publicar información clasificada que tenga un gran interés público. Pero este no es caso ya que Assange no es realmente un periodista. Quizás se le puede describir como un activista de la libertad de expresión y del libre flujo de información, o un agente del caos, dependiendo de los intereses políticos, no sé. Pero estoy seguro que lo que él hace no se puede llamar periodismo.

Un periodista antes de publicar información se asegura de confirmar la veracidad de lo que va a exponer. Intenta contactar a las personas afectadas y les da la oportunidad de responder a la información incluida en el reportaje. Assange nunca ha hecho esto, ese no es su interés.

Assange saltó a la fama como el creador de WikiLeaks, quien en 2010 recibió cientos de miles de archivos confidenciales que revelaron secretos del gobierno de EEUU, incluyendo conversaciones privadas de diplomáticos estadounidenses. A raíz de esta revelación Estados Unidos inició una investigación y pidió ayuda internacional.

Para complicar su vida aún más, Asssange, un ciudadano australiano, también fue acusado de violar a una mujer en Suecia. Alegando que esta acusación era un pretexto para extraditarlo a EEUU, se asiló en el recinto ecuatoriano.

Sobre Assange existe la sospecha de haber trabajado con agentes rusos para publicar los archivos privados obtenidos de las computadores del Comité Nacional Demócrata y de John Podesta, asesor político de Hillary Clinton. Esto no se ha comprobado pero es probable que los fiscales de EEUU estén interesados en entrevistarlo para saber más información.

Oficialmente, Assange ha sido acusado de intentar hackear computadores del gobierno de EEUU para permitir que Chelsea Manning, la fuente que le dio los archivos en 2010, tuviera acceso a nueva información clasificada. Pero esto es claramente un delito. Es como intentar romper una ventana para robar una casa. Eso es algo que no hacen los periodistas; nuestra labor no es hackear computadores para acceder información.

La gota que derramó el vaso fue la publicación de fotos personales del presidente ecuatoriano Lenín Moreno y su familia. El mandatario lo acusa de establecer un “centro de espionaje” en la embajada de su país en Londres y por eso no tuvo otra opción que echarlo.

Por los momentos el futuro de Assange está tras las rejas. Pasará un tiempo en una cárcel británica porque está acusado de no cumplir los términos de una fianza. Hay una solicitud de extradición de EEUU, pero eso podrá tardar varios años estancado en los tribunales británicos. Y es probable que reabran el caso de violación sexual en Suecia (fue suspendido en 2017).

Su caso es una advertencia para los que piensan que pueden salirse con la suya en nombre de la libertad de expresión.

De algo si estoy seguro: Assange no es un periodista, sino un oportunista cuyo interés principal es su propio beneficio personal.

Si yo hubiera sido él, por lo menos me hubiera asegurado de limpiar el baño y recogerle la caca al gato.

Douglas Rojas-Sosa es redactor de la sección de Opinión de el Nuevo Herald. Twitter: @DouglasRojas.

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