Armar a los maestros envía el mensaje equivocado a los niños
Entre lágrimas e impactantes testimonios de legisladores afroamericanos que expusieron en el pleno de la Cámara de Representantes cómo de niños vivieron el racismo y la violencia con armas en carne propia, y luego de siete horas de debate, ocurrió lo esperado: los maestros en la Florida podrán ir armados a enseñar a nuestros hijos .
Es el peor mensaje que se le podría enviar a la psicología de un niño: “Si temes, ármate”, “tu maestro te podrá defender en caso que algún loco entre armado”. Esto es absurdo.
La Asociación Nacional del Rifle (NRA), envuelta en varios escándalos por estos días, tiene un motivo para celebrar. Entre más leyes como esta sigan pasando en las legislaturas estatales, más armas se seguirán vendiendo y más estarán circulando en las calles. Todo ello mientras se aleja la solución del problema de fondo: muchas personas con problemas mentales no detectables (o en algunos casos, sí, pero pasados por alto) tienen armas en sus casas, y muchas veces no una, sino verdaderos arsenales.
La ley, que esperaba la firma del gobernador Ron De Santis, le da la autoridad a los Distritos Escolares a decidir si acceden o no al programa, que requiere entrenamiento de los funcionarios escolares.
En Miami-Dade ya han expresado su negativa, y al parecer este distrito no será parte del programa. Habrá que esperar cómo reacciona el resto del estado, pero sin duda es una medida que ha causado controversia entre maestros y padres de familia. Ni hablar de los comentarios de los adolescentes que ya conocen la noticia.
Cuando Miami-Dade eligió en las últimas elecciones pagar más impuestos para que las escuelas públicas tuvieran seguridad policial, dio un paso adelante en la dirección correcta. Ese es el tipo de medida que se debería tomar para asegurar las escuelas. O, seguridad privada capacitada: verdaderos profesionales entrenados. No cualquier maestro o personal docente con una pistola al cinto.
La legislatura de la Florida es muy hábil encontrando presupuesto para cumplir con la agenda particular de muchos legisladores, pero cuando hablamos de educación, seguridad escolar, o capacitación, siempre se paraliza o se aparece con estos disparates.
La nueva ley tiene algunas provisiones que podrían ayudar a evitar tragedias como la de Parkland, donde fueron masacrados 17 personas a manos de un asesino. Contiene más especificaciones sobre cómo se tratarán los problemas de salud mental en las escuelas, incluyendo récords de los problemas de comportamiento de los estudiantes, entre otras cláusulas. Pero mientras se buscan los fondos para poder ofrecer psicología en las escuelas, la Asociación Nacional de Psicólogos en escuelas de Estados Unidos se ha opuesto a los maestros armados en las aulas. Según publica la NASP (por su sigla en inglés): “Armar maestros supone una carga poco realista e irrazonable para los educadores de Estados Unidos, tiene el potencial de causar más daños por el disparo no intencionado o impreciso de las armas de fuego, y puede socavar la sensación de entornos de aprendizaje seguros y de apoyo”.
Y añade: “Igualmente importante, el tiempo y los costos asociados con la capacitación y el armado del personal escuelas desvían los recursos financieros y humanos críticos de las estrategias que se sabe que ayudan a disminuir los comportamientos violentos, como la mejora del acceso a los servicios de salud mental, las prácticas de evaluación de amenazas efectivas, los equipos escolares adecuadamente capacitados para responder a las crisis, y creando comunidades escolares acogedoras e inclusivas para todos los estudiantes”.
Dicho esto, ¿en base a qué se ha decidido en la Florida que se podrá armar a los maestros? En base al bolsillo de la Asociación Nacional del Rifle y de un grupo de cabezas huecas, o no tan huecas, implorando por el dinero a cualquier precio.
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