Opinión

Cómo vivir con poco en Miami

Costo de la vivienda obliga a los miamenses a tener más de un trabajo

Sobrevivir en Miami, una de las ciudades con los precios más altos del alquiler, no es fácil. Alguien con el salario mínimo de $8.25 por hora debería tener tres trabajos a tiempo completo para pagar un apartamento de dos habitaciones en la ciudad.
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Sobrevivir en Miami, una de las ciudades con los precios más altos del alquiler, no es fácil. Alguien con el salario mínimo de $8.25 por hora debería tener tres trabajos a tiempo completo para pagar un apartamento de dos habitaciones en la ciudad.

Muchos se preguntan, ¿cómo es posible que el nivel de vida en Miami sea tan alto cuando el salario mínimo estatal es de $8.46 por hora? La respuesta es porque existe el crédito, el cuál le es ofrecido a cualquier persona que tenga un trabajo. O sea, tenemos acceso a muchos bienes aunque vivamos endeudados.

Lógicamente, llega el momento en que “se tranca el serrucho” y para enmendarlo, o cambiamos el serrucho o buscamos una madera más suave. Es decir, o producimos más o gastamos menos. El punto es asumir una actitud, como diría el psicoterapeuta indio Anthony de Mello: “Nada ha cambiado… excepto mi actitud… por eso todo ha cambiado”.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el salario promedio anual en EEUU para el año 2017, a precios constantes del 2016, fue de $52,988, lo que nos arrojaría un salario mensual de $4,416. Como sabemos, en la realidad este salario no se ajusta a los hechos en muchas comunidades, en especial en aquellas donde la presencia hispana es importante, como en Miami. Suele ocurrir que pocos ganan muchísimo y muchísimos ganan muy poco. No sería un exabrupto decir, por ejemplo, que ocho personas ganaron $10 millones en un año, mientras que 10 millones de personas ganaban $8 por hora.

En la práctica sucede, que aunque parezca inconcebible, hay comunidades donde el ingreso familiar gira en torno a los $15,000 mensuales. Como en el Gran Miami sabemos que esto existe, a continuación vamos a proceder a dar algunas alternativas para “escapar” a esa situación:

1) Olvídese de comprar sus alimentos en cadenas de supermercados famosos. La “tiendita de la esquina” te surte lo necesario, mucho mejor que en un país del tercer mundo.

2) No trate de vivir en áreas residenciales costosas que están fuera de su alcance; por el contrario, busque su vivienda en áreas populosas donde las rentas suelen ser mٔás económicas, aunque esto signifique tener que sacrificarse y levantarse más temprano.

3) No intente comprar un vehículo costoso cuando esté recién llegado a Miami, solo por el afán de aparentar. Después puede necesitar el dinero que ahora invierte en ese vehículo. Más bien adquiera un carro de uso en buenas condiciones y con bajo consumo de combustible.

4) No tome las sendas rápidas en las autopistas porque requieren un pago que termina por afectar su ingreso mensual. No le queda otro remedio que levantarse más temprano e ir por rutas alternas o tomar las sendas congestionadas por el exceso de vehículos.

5) No compre muebles nuevos. Por los momentos no pretenda impresionar a nadie, usted no está para eso ahora, aunque en su país de origen haya tenido otro nivel.

6) No adquiera otros utensilios o artefactos eléctricos en los expendios regulares. Busque en los sitios de subasta online donde todo se compra o se vende a precios irrisorios.

7) No vista con ropa de marca famosa. Acuda siempre a las tiendas de descuento que ofrecen buena calidad a mitad de precio. Tampoco adquiera la costumbre de comprar por gusto. Cuando vaya a comprar algo, pregúntese a usted mismo, ¿y qué pasa si no lo compro? Si no pasa nada, entonces no lo compre. Recuerde el famoso refrán de Benjamín Franklin, “El que compra lo superfluo, pronto tendrá que vender lo innecesario”.

8) No vaya a restaurantes costosos. Muchas veces los restaurantes menos conocidos tienen mejor sazón a una fracción del precio. Esto le permitirá ocasionalmente ir con su familia, aunque en época de crisis el ahorro debe ser en todos los frentes.

9) No consuma fuera si va a la playa, al campo o a un parque. Una hielera pequeña suele ser muy útil en esos casos ya que mantiene las bebidas y los sándwiches fríos.

10) No deje de estudiar siempre en las noches o estimular a sus hijos que lo hagan. Para tener opción de mejorar en el trabajo o lograr un mejor empleo, es necesario prepararse para competir en el mercado. Por lo demás, recuerden que el hombre completo se hace en la adversidad, no por herencia. Lo importante es tomar la decisión y continuarla, no abandonarla. En ese sentido un proverbio chino es muy sabio: “Quién quiere hacer algo encuentra un medio; quién no quiere hacer nada encuentra una excusa”.

Miami en particular es un crisol de nacionalidades. De todas partes del mundo y en especial de América Latina, arriban a la ciudad diariamente miles de personas. Algunas mayores, otras con familia, unos enfermos y la mayoría sin bienes de fortuna.

Solo esperamos que estas recomendaciones le sean de utilidad a muchos.

Benjamín F. DeYurre es un economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.

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