Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

Segundas partes del ‘período especial’ y la ‘batalla de ideas’ en el panorama cubano

Los actores Osvaldo Doimeadiós (izq.) y Fernando Hechavarría en la obra “Anna in the Tropics”, presentada el 22 de noviembre de 2013 en el Colony Theater de Miami Beach.
Los actores Osvaldo Doimeadiós (izq.) y Fernando Hechavarría en la obra “Anna in the Tropics”, presentada el 22 de noviembre de 2013 en el Colony Theater de Miami Beach. Archivo/el Nuevo Herald

Un pez de tan triste recordación, el jurel, regresa depauperado a la magra mesa cubana.

Se oferta como una suerte de auxilio al desabastecimiento, pero de un modo enrevesado: núcleos familiares de 1-3 personas, deben consumir uno de esos pescados congelados y grasientos; de 4-6 personas, dos unidades, y las familias de 7 o más integrantes, pueden comprar solo tres. El precio de la libra de jurel es 20 pesos, pero tal y como anuncia el cartel de una carnicería “ni se divide, ni se pica”. El cliente, por supuesto, nunca tiene la razón.

Hay cubanos que se comunican eventualmente con los medios sociales y están que trinan con la nueva ocurrencia del improductivo régimen comunista. Suben imágenes de sus cuotas de jurel a Facebook o YouTube e imprecan, con todos sus fuerzas, contra la decadencia de la cadena alimenticia en la isla.

El embargo vuelve a ser chivo expiatorio del fracaso, que suma 60 años, a lo cual se agrega ahora la puesta en marcha del Capítulo III de la Ley Helms-Burton, que es desfachatadamente tergiversada por la prensa castrista. De acuerdo a esas fuentes, se trata de algo así como una componenda de personeros batistianos empeñados en recuperar sus propiedades y no lo que es, explicado llanamente: el proceso legal de compensación, por parte de compañías internacionales, a los legítimos dueños o herederos de esas posesiones.

Entre el jurel y la especulación de la jutía y el avestruz, como fuentes alternativas de alimentación, a un innombrable en las instancias más altas del Partido Comunista, se le ha ocurrido hacer unos breves videos de promoción, hasta ahora han aparecido dos, con reconocidos actores cubanos, donde la Ley Helms-Burton es atacada como una afrenta al patriotismo con los más escabrosos argumentos.

El más reciente de los audiovisuales presenta a Fernando Hechavarría, prestigioso actor de cine, teatro y televisión, molesto, iracundo, haciendo un paralelo entre la intromisión de la ley y los valores sociales y económicos del castrismo. Se refiere incluso al café fuerte, los tostones y el mojito, como si formaran parte de las posibilidades gastronómicas del cubano común.

El texto que recita es impostado, falso, quiere ser conversacional y resulta ridículo. Parece un guion de Abel Prieto. Se siente vergüenza ajena por el actor que ha estado en Miami como parte del notable grupo de teatro El Público, donde lo han aplaudido en piezas que, metafóricamente, hacen alusión al daño de las dictaduras.

Durante una de esas visitas, recuerdo haberlo invitado a La Mirada Indiscreta, donde recorrimos buena parte de su carrera en el cine.

Durante el programa, nunca arriesgó declaraciones que le perjudicaran su vida en la isla, como el caso de otros artistas que luego regresaban, pero en cada pausa de la entrevista destiló toda la amargura de un creador frustrado por las dificultades que se amontonaban, en Cuba, sin solución a la vista.

La doble moral es comprensible en un sistema de tal índole, pero colegas del propio Hechavarría, residentes en Miami, no se explican cómo el régimen ha logrado reclutarlo entre sus cómplices.

Cierta vez fue la carta que les hicieron firmar a representantes de la cultura para fusilar a tres jóvenes cubanos, acusados de intentar secuestrar una embarcación.

Por estos tiempos se van venciendo las provechosas visas de cinco años y las predilectas visitas a los Estados Unidos hay que gestionarlas en terceros países.

La relegada e inactiva clase intelectual y artística cubana, apenas tenida en cuenta por el régimen en su narrativa siniestra, todavía está a tiempo de aportar alguna dignidad en este lamentable proceso.

Siga a Alejandro Ríos en Twitter: @alejandroriostv.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de mayo de 2019 a las 3:09 p. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA