Opinión

Conservadores en contra de la discriminación

Banderas arcoíris adornan el Monumento Nacional Stonewall, el primer homenaje federal dedicado a la comunidad LGBTQ que marca el lugar donde nació el movimiento por los derechos de las personas LGBTQ: el Stonewall Inn Pub, un conocido bar en Greenwich Village, Nueva York. Este año se cumplen los 50 años de los disturbios en Stonewall en contra de una redada policial, que ocurrieron el 28 de junio de 1969.
Banderas arcoíris adornan el Monumento Nacional Stonewall, el primer homenaje federal dedicado a la comunidad LGBTQ que marca el lugar donde nació el movimiento por los derechos de las personas LGBTQ: el Stonewall Inn Pub, un conocido bar en Greenwich Village, Nueva York. Este año se cumplen los 50 años de los disturbios en Stonewall en contra de una redada policial, que ocurrieron el 28 de junio de 1969. AFP/Getty Images

Como una orgullosa conservadora, tomar una postura en contra de la discriminación es algo natural —porque como conservadores valoramos la independencia, el trabajo y la libertad para todos.

Siempre he sido una gran defensora de nuestros derechos y libertades básicas y creo firmemente que estos derechos deben aplicarse por igual a cada ciudadano, sin importar su orientación sexual o identidad de género. Por eso, es lamentable que individuos que se identifican como LGBTQ sigan siendo vulnerables a la discriminación en 30 estados, incluyendo aquí en la Florida.

Nadie debería vivir con temor a ser discriminado simplemente por ser quien es, por lo que cree o por a quien ama. Proteger a los miembros de comunidad LGBTQ en contra de la discriminación es salvaguardar la libertad de todos los estadounidenses.

Para mí, Estados Unidos es un país de oportunidades y libertad. Como refugiada política de la dictadura castrista en mi patria natal de Cuba, estoy consciente del daño que causa un gobierno cuando no defiende los derechos individuales de todos sus ciudadanos.

Estoy sumamente agradecida por todas las oportunidades que me ha brindado este gran país. Siempre he visto a Estados Unidos como un símbolo de libertad, igualdad y oportunidad; valores fundamentales que deben ser iguales para todos. La discriminación de cualquier tipo es contraria a estos valores que apreciamos tanto.

Aunque tengamos diferentes creencias, lo más importante es enfocarnos en lo que tenemos en común —ser orgullosos de nuestro trabajo, respetar a nuestros vecinos y cumplir con nuestros deberes.

Actualmente una gran mayoría de republicanos en el país apoyan medidas para prevenir la discriminación de la comunidad LGBTQ.

La realidad es que el impulso bipartidista para proteger a las personas LGBTQ de la discriminación ha incrementado considerablemente en los últimos años. Los conservadores debemos luchar para proteger las medidas que previenen la discriminación en contra de la comunidad LGBTQ, porque estas protecciones de buen sentido son basadas en la independencia, la libertad, y la justicia.

Estoy muy orgullosa de unirme al proyecto Conservadores en Contra de la Discriminación (Conservatives Against Discrimination) junto al ex Secretario de Estado de Kentucky, Trey Grayson. Este proyecto es parte de la organización nacional Libertad para Todos los Americanos (Freedom For All Americans).

Nosotros los conservadores debemos acoger y ser campeones de las acciones en contra de la discriminación porque reflejan nuestros valores de amor a la libertad. Cuando tratamos a cada persona con dignidad y respeto, todos tienen la oportunidad de trabajar, sostener a sus familias y contribuir a nuestra gran nación.

Explicar filosofías políticas amplias es difícil. Depender de ellas para determinar asuntos específicos es más difícil. A pesar de esto, he identificado varios principios básicos que ayudan cuando pensamos en el rol del gobierno con respecto a asuntos de índole social.

Sorprendentemente, el conservadurismo resulta ser casi “liberal” en varias instancias. Como conservadores sabemos que es necesario limitar el gobierno a las funciones esenciales del mismo. La libertad de orientación sexual o identidad de género, sin restricción gubernamental, es un principio genuinamente conservador.

El ser conservador y creer en la libertad personal no quiere decir que dependamos de que los conservadores decidan “correctamente” las elecciones filosóficas de otros. Los conservadores genuinos dudan de la habilidad de escoger mejor por otras personas, y prefieren que las personas puedan elegir por sí mismas. La libertad se extiende para todos en sus vidas privadas. Y el deber de no discriminar en las actividades empoderadas por acción gubernamental se extiende a todos por igual. Aunque tenemos diferentes opiniones o creencias, es más importante enfocarnos en lo que tenemos en común.

Las personas LGBTQ son nuestros amigos, nuestros compañeros de trabajo y nuestros vecinos. Deseo que todos alrededor de la nación tengan las mismas oportunidades para lograr el sueño americano sin el temor a ser discriminados en sus vidas cotidianas.

Mientras tomemos la oportunidad de conocer a nuestros vecinos LGBTQ, nos daremos cuenta que proteger a la comunidad LGBTQ en contra de la discriminación es ofrecerle la oportunidad de vivir realmente libre a cada individuo.

Ileana Ros-Lehtinen fue durante casi 30 años una congresista republicana representando a la Florida. Envíele sus preguntas a: HeraldIleana@gmail.com o en Twitter @Roslehtinen.

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