Opinión

La muerte y la reencarnación

El concepto de que no vamos a vivir eternamente es muy difícil de aceptar para algunas personas y este miedo a la muerte les quita la alegría de vivir.

Evitan el tema de la muerte a toda costa evidenciando que el miedo a morir es uno de los más frecuentes. El miedo a la muerte es tan viejo como la vida, aunque en tiempos antaño se veía con más naturalidad. Actualmente aunque disponemos de grandes avances científicos ninguno nos resguarda del miedo a la muerte y ningún método tecnológico nos concede la inmortalidad.

Entre los motivos para temerle a la muerte, la enfermedad o la vejez los que más sobresalen son el apego a la vida y el miedo a lo desconocido, y es que cualquier cambio radical nos causa incertidumbre.

Muchos de nosotros estamos complacidos con nuestra vida y nos horroriza perderla. Nos da pavor morir con sufrimiento, dejar de hacer todas las tareas que nos colman de felicidad y no volver a ver a nuestros seres queridos. Es muy importante recordar que debemos vivir enérgicamente, disfrutar y aventurarnos porque si no lo hacemos en realidad estamos muriendo en vida, además si no existiera la muerte no tendríamos instinto de conservación.

Somos los únicos seres vivos que dedicamos más de la mitad de nuestro tiempo a cuestionar no solo la muerte sino lo que sucede después de ella.

Es curioso como en otras culturas como el budismo, hinduismo y el taoísmo la muerte se ve de forma más práctica. Ellos no la consideran como un final sino como una transición hacia otra vida, confirmando que nuestro concepto de la muerte esta unido a nuestra espiritualidad. De aquí surge la creencia en la reencarnación, y es que contrario a lo que muchos piensan hay una mayoría que creemos que la muerte no es el fin. Proseguimos de alguna forma porque la energía no se crea ni se destruye, simplemente se transforma. Cuando morimos solamente estamos variando de estado.

Aproximadamente hasta finales del siglo IV los cristianos, judíos y egipcios, creían en la reencarnación, pero la Iglesia suprimió esta creencia pretendiendo que nos esforzásemos en perfeccionarnos en una sola vida, y con esta exclusión nos sumieron en la ignorancia. Me gustaría enfatizar que la reencarnación era aceptada entre los coetáneos de Jesús y sus apóstoles.

Evolucionar a nivel de alma es lo que más justifica la reencarnación, llegar a un nivel espiritual más elevado. Nuestro cuerpo físico es solo el medio a través del cual experimentamos los retos y las oportunidades. En cada reencarnación tenemos la posibilidad de asimilar una o más lecciones espirituales. Las enseñanzas van a servir para ser mejores personas en esta y en las sucesivas reencarnaciones.

La astrología kármica reconoce la existencia de la ley del karma. Cada persona posee una información que trae al nacer y que tiene marcada como una huella inalterable en su carta natal. Es una herramienta clave sobre este tema de la reencarnación ya que refleja los patrones de crecimiento espiritual.

Por ejemplo, alguien que requiere una enseñanza de pobreza en esta reencarnación, puede haber escogido una hora de nacimiento en que los planetas y el Sol se inclinaran a producir un rasgo de carácter que imposibilita a la persona crecer siendo rica, haciéndole más dificultoso tolerar la pobreza, o en un tiempo y lugar en que nadie de sus vínculos kármicos le dará ayuda para adquirir riquezas.

Creas o no en la reencarnación, porque existen muchas incógnitas, mi consejo es que al dejar de ver la muerte como el final de la vida, podrás comprenderla de verdad y afrontarla más allá del miedo. Desde este enfoque, saber que vamos a morir nos hace sentir más vivos que nunca.

“Si la muerte no fuera el preludio a otra vida, la vida presente sería una burla cruel.” —Mahatma Gandhi.

Alina Rubi es una astróloga e instructora espiritual que ejerce en Miami. Pueden contactarla al 305-987-3817, astralrain29@gmail.com; Facebook: Rubi Astrologa; Instagram: alinarubiastrology; website: www.abundanciaenergia.com.

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