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Opinión

¿Está justificado un aumento de salarios?

La presidenta del Congreso, Nancy Pelosi, junto a otros demócratas lograron aprobar una ley que estipula como $15 el salario mínimo federal.
La presidenta del Congreso, Nancy Pelosi, junto a otros demócratas lograron aprobar una ley que estipula como $15 el salario mínimo federal. AP

Cada vez es más aceptado un aumento del salario mínimo por los dos partidos mayoritarios de EEUU. Resulta algo carente de toda lógica pensar que un individuo pueda costear sus gastos de vivienda, alimentación y transporte con un salario mínimo de $8.46 por hora en la Florida.

El salario mínimo federal establecido en EEUU es de $7.25, lo que implica que aunque los salarios puedan ser mayores en casi todos los estados, en ningún caso pueden ser menores de $7.25, con la excepción de los trabajadores cuyo mayor ingreso está conformado por las propinas (meseros). Desde luego, entonces la interrogante que surge es: ¿Qué papel juega un salario mínimo federal cuando en realidad cada estado puede fijar su salario?

Evidentemente, el salario mínimo federal es una especie de marco referencial para cada estado. Los estados probablemente dicen, “nosotros no estamos mal ya que permanecemos por encima del mínimo federal en un 16.69%”, como es el caso de la Florida, por ejemplo. Sin embargo, irónicamente podemos decir que hemos mejorado.

En el año 1960 el salario mínimo federal era de $1.60 por hora. En la Florida el salario mínimo era mayormente para entonces $1.25. De manera que antes el mínimo federal era mayor que el mínimo estatal; por lo menos ahora es al revés ya que en la Florida ganamos $8.46 y federalmente es $7.25.

Increíblemente, nos ha tomado casi 60 años alcanzar este nivel de salarios mínimos. La mala noticia es que el poder adquisitivo de $1.60 en 1960 era mayor que los $7.25 en el 2019. Un calificado estudio económico que data del año 2012 estableció que para el 2011 el salario mínimo real era un 15% más bajo que en el año 1980. En realidad, los mismos bienes de la canasta básica que adquiríamos en 1960 con $1.60, lo adquiriríamos hoy con $16.25 la hora.

Realmente, si comparamos los trabajadores de EEUU con otros de diferentes países, vemos que estatus económico es muy superior en nuestro país. Por ejemplo, un oficinista en EEUU tiene acceso a un nivel de vida equivalente a un consumado profesional en un país del “tercer mundo”.

¿Cuál es la diferencia? Es el acceso al crédito fácil que existe en EEUU, el cuál nos permite poseer vehículos y comodidades, aún con un ingreso bajo. Sin duda, tenemos un espíritu deudor. La mayoría nos endeudamos, incluyendo al mismo país que actualmente gasta más que lo generado en su producto interno bruto (GDP), por más de un trillón de dólares.

La semana pasada sostuvimos un debate radial con un economista, el cuál señalaba que el estado no debería inmiscuirse en la fijación de salarios. Teóricamente, parece aceptable, sin embargo, como respuesta yo pregunté, ¿tampoco debería cobrar impuestos? Esto es debido a que si no se fija un salario mínimo, entonces tampoco se debería rebajar los impuestos en un 25%, como realmente aconteció en EEUU. En otras palabras, “lo que es igual, no es trampa”.

Por lo demás, el salario mínimo federal está adoptado desde 1938 en EEUU y existe en la mayoría de las naciones. Es la forma de dirigir la política monetaria y planificar la expansión del país. Para que existan los empresarios, debe existir un mercado, y los consumidores deben tener recursos para demandar los bienes por ellos producidos.

En este debate expliqué que los estados que han incrementado su salario mínimo han experimentado un mayor crecimiento económico, como en el caso de Seattle, Washington, quién con sus $15 por hora ha mostrado un crecimiento superior al 4.4%, mucho mejor que la media nacional. Allí los capitales de riesgo superan los $1,600 millones y atraen a muchos emprendedores.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tras diversos estudios determinó que existe una correlación positiva entre el salario mínimo y el empleo. La OCDE está compuesto por 36 países que conforman el 70% del mercado mundial y representan el 80% del Producto Nacional Bruto Global.

Otros estudios señalan que un cambio de salario brusco, pudiera afectar el empleo el primer año, pero después, en un ambiente de competencia perfecta, el mismo mercado encontrará nuevamente su punto de equilibrio y más bien puede suceder que aumente el empleo como sucedió en Seattle y tal como lo señala la OCDE.

Recientemente, la Cámara de Representantes en EEUU aprobó un aumento gradual de salarios, el cuál se someterá ahora al voto en el Senado. Esperamos que los senadores de ambos partidos se percaten de la importancia de esta acción para el futuro de la economía en Estados Unidos.

Economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de julio de 2019, 5:15 p. m..

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