Opinión

El esoterismo, o la búsqueda de algo oculto

El esoterismo

La astróloga Alina Rubi habla sobre el esoterismo.
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La astróloga Alina Rubi habla sobre el esoterismo.

La definición de esoterismo se refiere a la búsqueda de algo oculto, se vincula al conocimiento interior, es decir a la espiritualidad del ser humano y su proceso evolutivo.

El esoterismo no es satánico y no es brujería. Este término en su etimología viene del griego esōterikós compuesto de esōtérō que quiere decir más adentro, similar a la etimología del vocablo ocultismo del latín ocultus, que significa secreto. En esta lista podemos incluir tradiciones y disciplinas tales como el hermetismo, la astrología, la cábala, tarot, numerología, significado de los sueños, clarividencia, I-Ching, runas, la alquimia y muchas otras.

En esencia, la calificación de oculto o esotérico independientemente de la tradición a la que se refiera, se relaciona al proceso de transformación personal que una persona experimenta a medida que va siguiendo el camino ofrecido por cada una de esas tradiciones, pero el propósito siempre es la expansión de la conciencia.

No debemos confundir esotérico que se refiere a algo oculto, de difícil comprensión, como las ciencias ocultas, con exotérico que designa aquel conocimiento o doctrina que es accesible a todos; lo exotérico es lo que corresponde a los dogmas y rituales exteriores. Aunque se pronuncian igual y tienen similitud al escribirse, son antónimos.

En general no se sabe cuándo nació el esoterismo, pero sí se puede confirmar que las prácticas esotéricas tienen miles de años en la historia de la humanidad. En tiempos pasados, el esoterismo u ocultismo era afiliado a la metafísica que es el estudio más allá de lo físico, o sea de la esencia y la razón del ser. Algunos de los metafísicos más conocidos son Platón, Aristóteles, Descartes, Pitágoras y Leonardo da Vinci.

En la región oriental las escuelas esotéricas son milenarias, pero en la zona occidental son mucho más recientes. Las más remotas que se conocen son los Rosacruces o la Masonería que poseen más de 400 años de tradición, surgieron en Europa durante la Edad Media y después de la colonización de América se extendieron al continente americano.

Las influencias esotéricas las encontramos cotidianamente. Toda religión posee términos esotéricos y exotéricos. El esoterismo cristiano se halla en El Vaticano, en sus librerías, en los exorcismos, en los secretos iniciáticos de la orden de sacerdotes, en el párroco católico que través de movimientos específicos y palabras que tienen poder le confiere a la hostia una energía que al contactar a los feligreses estos se sienten beneficiados de algún modo. La Iglesia lo denomina milagros, pero realmente son métodos esotéricos, es decir reservados para un grupo de personas con una determinada preparación, y es que antiguamente las enseñanzas ocultas eran transmitidas oralmente y solo para los iniciados, conservando un secretismo. Los ocultistas, expertos del mundo invisible, practican ritos análogos a los de la Iglesia y su origen es antes del nacimiento del cristianismo, donde estos rituales ya eran consumados por los pueblos paganos dentro de las ceremonias más usuales.

A lo largo de la historia, el desarrollo psíquico del hombre ha sido monopolizado por las religiones y podemos notarlo en la negación del alma. Los conocimientos han sido siempre limitados para una minoría, pero me atrevería a afirmar que ya se está preparando el terreno para que estas enseñanzas sean más públicas, permitiendo una mayor amplitud mental y acabando con algunos prejuicios infundados.

Disciplinas esotéricas como el tarot y la astrología ya están integradas a nuestra cultura occidental. No es importante que método o tradición elijas, siempre que sea el mejor para ti, la belleza se encuentra en la diversidad. Cuando logres activar ese enorme potencial en tu interior elevaras tu conciencia. “Conócete a ti mismo”.

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