Opinión

Rubio: Ayudemos a las Bahamas, pero tengamos cuidado con China

Para muchos de nosotros en el sur de Florida la devastación en las Bahamas, causada por el huracán Dorian, es un tema personal. Nuestra comunidad no solo ha vivido el paso de varios huracanes destructivos, sino que muchos consideramos a los bahameses nuestros amigos, vecinos y hasta familiares. La mayoría de los estadounidenses que son de las Bahamas residen en el estado de la Florida, y nuestros lazos bilaterales con las Bahamas siguen siendo una fuente de gran fortalecimiento cultural y económico.

Las condiciones en Gran Bahama y las islas Ábaco son realmente impactantes. Las comunidades parecen haber sido aplastadas por una bomba, no por una tormenta. Con decenas de miles de bahameños sin hogar por la terrible fuerza del huracán, la nación isleña necesita urgentemente del tipo de asistencia logística que solo el Departamento de Defensa de EEUU puede ofrecer. Al posicionar los recursos militares y médicos disponibles en este esfuerzo, tenemos la capacidad de ayudar a nuestros vecinos afectados por el huracán Dorian y salvar vidas en las Bahamas.

Estoy abogando por estas medidas porque el dirigir recursos para poder ayudar a los bahameños es lo correcto. Pero también existe una razón adicional en temas de nuestra seguridad nacional: si no estamos a la altura de la situación, China aprovechara la ocasión para explotar la recuperación de las Bahamas para su propio beneficio.

En los últimos años, China ha tratado de expandir su presencia e influencia en las Bahamas. Siendo que muchos aeropuertos no están operando y los puertos se encuentran innavegables, tras el paso del huracán Dorian, la situación es la ideal para que China abuse de la crisis. La estrategia depredadora de Beijing llamada “La Iniciativa de Franja y la Ruta de China”, se basa en ofrecer asistencia a otros países en proyectos de infraestructura. China se acerca a las naciones interesadas con promesas de inversiones. Después de llegar a un acuerdo, Beijing se apropia de los recursos y la infraestructura del otro país, a menudo aumentando los términos de los préstamos tras la negociación inicial. Sri Lanka, por ejemplo, se vio obligada a entregar un puerto entero después que las promesas de Beijing no lograron el resultado deseado. Los esfuerzos de la empresa China de telecomunicaciones, Huawei, de actualizar la infraestructura del servicio celular 4G en las Bahamas en el 2014 y la actualización en los enlaces de internet transatlánticos del país son otra evidencia de la participación china en el paí isleño.

Después que China logra entrar a un país alimenta la corrupción en la política doméstica de esa nación, ya que el dinero de Beijing cae en manos de políticos. Anteriormente, oficiales han dicho que consideraciones estratégicas y de inteligencia china han estado en la mesa de negociaciones. El objetivo es dejar a los países en deuda con Beijing por las próximas décadas. Es la diplomacia de la ‘trampa de la deuda’.

Al tener como objetivo al gobierno de las Bahamas durante este período de crisis, Beijing estaría haciendo el mismo juego oportunista de acceder a la infraestructura extranjera. Pero en este caso, la amenaza a la seguridad nacional es especialmente peligrosa, ya que le daría a China una base de apoyo a tan solo 50 millas de las costas de la Florida.

No podemos permitir que esto suceda. Depende de nosotros el tomar la iniciativa de ayudar al pueblo bahameño en su reconstrucción, la cual es de vida o muerte, como sólo EE. UU. y nuestro ejército pueden hacerlo, pero también para ser un aliado confiable a largo plazo.

Los bahameses tienen la fortuna de tener un gobierno estable y capaz, el cual trabaja arduamente en la recuperación de su país. Sin embargo, el nivel de destrucción que Dorian causó no tiene precedentes. Los estadounidenses, como aliados regionales y líderes mundiales, tienen motivos de moralidad y de seguridad nacional para prestar sus recursos logísticos para poder ayudar a las Bahamas y defender nuestro hemisferio de la invasión de China.

Juntos, EEUU y las Bahamas reconstruirán esas comunidades que quedaron tambaleándose tras el paso del huracán Dorian y, como resultado, solo fortaleceremos nuestros intereses mutuos y nuestra relación.

Marco Rubio es el senador federal de Florida.

  Comentarios