Opinión

La acertada prohibición de los rifles de asalto para civiles

Sergio Pereira añade un rifle de asalto AR-15 recién ensamblado en la sede de la compañía Colt, en West Hartford, Connecticut, en esta foto de archivo del 2013.
Sergio Pereira añade un rifle de asalto AR-15 recién ensamblado en la sede de la compañía Colt, en West Hartford, Connecticut, en esta foto de archivo del 2013. TNS

Esta semana se reveló que la manufacturera de armas Colt va a suspender su producción de rifles AR-15 para civiles. Esta decisión se merece aplausos.

Su jefe ejecutivo dijo por medio de un comunicado a la prensa que “no será permanente pero que ya hay una buena cantidad de rifles en el mercado, y que se concentrarán en servirle a las fuerzas armadas”.

La declaración no podía ser más “políticamente correcta”, sin embargo, ya ha recibido críticas de los que apoyan la venta de los rifles. Y críticas bastante arduas. La empresa cerró su comunicado reiterando que se mantiene firme en abogar por la Segunda Enmienda de la Constitución que da el derecho al porte de armas.

Creo que muchos estadounidenses creemos que el derecho al porte de armas es parte de nuestras libertades civiles. Pero también pienso que los más coherentes sabemos que hay ciertas armas que no deben llegar a las manos de ciertos individuos. Y los rifles de asalto no tienen nada que hacer en manos de civiles.

En esta época del año varios países celebran el regreso a clase de los estudiantes, en colegios y universidades. Pero en Estados Unidos, lo que podría ser unos mejores momentos para los padres de familia, que descansan luego de entretener a sus hijos todo el verano, se convierte en una época de angustia pues los tiroteos están lejos de desaparecer en el país norteamericano. Y es que según datos proporcionados por The New York Times, más de 400 personas han sido asesinadas en 200 tiroteos en campus educativos desde 2012 en Estados Unidos.

En un esfuerzo por llamar la atención sobre la problemática, la ONG Sandy Hook Promise, que nace después del tiroteo registrado en 2012 en la escuela primaria del mismo nombre, presentó un impactante video en donde los niños se ven forzados a utilizar sus útiles escolares y deportivos para una función muy distinta para la que fueron diseñados. El mensaje es contundente: estos hechos se pueden prevenir si reconocemos las señales de alerta en nuestros hijos y sus compañeros.

El video llega en un momento en que la presión para endurecer las leyes sobre las armas en EEUU va en aumento, especialmente tras los dos tiroteos registrados en menos de 24 horas en Texas y Ohio el pasado mes. Cabe resaltar que después de estos hechos, grandes empresas como Walmart anunciaron que alentarán a sus clientes a no usar armas libremente.

El objetivo de Sandy Hook Promise es unir a la gente por el bien común de salvar las vidas de los niños, en lugar de decir que debemos prohibir las armas e inspirar a los votantes para que exijan responsabilidades a sus gobernantes para aprobar leyes que puedan prevenir la violencia armada en el país. Los padres de Sandy Hook que perdieron sus hijos de edad primaria apoyaron luego de ese triste diciembre del 2012 al presidente Barack Obama que presentó regulaciones de armas frente al Congreso. Pero ni Obama, ni nadie, pudo implementar algún tipo de control.

Hasta el momento vemos medidas populistas al respecto. Mientras que nuestros hijos aprenden a vivir con miedo, o valor, para algunos.

Escritora colombiana. Twitter: @sabinacovo.

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