Opinión

Continúa el pánico por tiroteos masivos en Estados Unidos

Tres personas se abrazan frente al centro comercial Town Center en Boca Raton, el domingo 13 de octubre de 2019, en donde se reportó la presencia de un atacante armado. El reporte fue una falsa alarma.
Tres personas se abrazan frente al centro comercial Town Center en Boca Raton, el domingo 13 de octubre de 2019, en donde se reportó la presencia de un atacante armado. El reporte fue una falsa alarma. South Florida Sun Sentinel

Este fin de semana en un centro comercial del Sur de la Florida ocurrió una falsa alarma por lo que se creyó era un tiroteo. Fue en realidad un globo que se estalló, pero el caos dejó a una persona herida.

Sin duda el pánico se desató de manera violenta por lo que se pudo comprobar en las redes sociales. Estamos viviendo una era de pánico en los lugares públicos. Porque aunque muchos sientan que un tiroteo está lejos de sus vidas cotidianas, continúan ocurriendo por doquier.

Este mismo fin de semana estuve en un festival en Coconut Grove, Miami, lleno de gente. Era imposible saber si de todas esas personas que disfrutaban de una tarde de licor y fiesta, alguien portaba un arma. Afortunadamente todo transcurrió con tranquilidad. Y afortunadamente lo del centro comercial en Boca Raton fue una falsa alarma.

La semana pasada también recordamos Parkland, esos jóvenes de edad escolar que se quedaron con sus sueños en los recuerdos de sus conocidos. La magistrada Elizabeth Scherer dictaminó que el proceso de selección del jurado para el juicio contra Nikolas Cruz, el joven autor confeso de la matanza ocurrida en 2018 en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, en la ciudad de Parkland, debe comenzar el 27 de enero de 2020. Cruz que hoy tiene 20 años, afronta 17 cargos de asesinato en primer grado, y podría recibir la pena de muerte en caso de que sea declarado culpable.

Hasta hoy el Congreso de Estados Unidos ha tomado cero medidas para mitigar los tiroteos masivos en el país. Seguimos preguntándonos cuándo veremos una acción contundente de parte de nuestros gobernantes que no se quede en los simples “deseos y rezos” que envían a las familias.

La empresa Dicks, que vende artículos deportivos, anunció que ha destruido armas de fuego por un valor equivalente a $5 millones, luego de que se dio a conocer que esta tienda había vendido al asesino de Parkland una de sus armas. En una entrevista, el presidente de la empresa que además ha dicho que practica la caza, aseguró que no es que la empresa esté en contra de la Segunda Enmienda de la Constitución (que regula el porte de armas), sino que no se permiten más vender armas de asalto que pueden matar a gran número de personas.

La controversial medida le costó a la empresa millones de dólares, pero sin duda es una manera responsable de mostrar que hay leyes y acciones que deben cambiar.

No sé hasta dónde disipe el dolor de los padres y familiares que murieron en la escuela de Parkland que le den la pena de muerte al atacante, o que ya la tienda de donde salió el arma no las venda más.

Pero sin duda, se puede hacer justicia y así enviar un mensaje contundente a los legisladores, las empresas privadas y organizaciones como la Asociación Nacional del Rifle (NRA), de que la gente está implorando a gritos un cambio.

Con la mano sobre el corazón, ¿cuántos de ustedes, amigos lectores, han sentido nervios o miedo en lugares públicos llenos de gente?

Escritora colombiana. Twitter: @sabinacovo.

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