Gillum: El Partido Demócrata defiende el ‘sueño americano’
Cuando tenía solo 10 años de edad, esperaba mi turno bajo el calor de Miami en la fila para ingresar a una clínica dental gratuita del barrio de Richmond Heights, donde un dentista voluntario me revisaría. Mi familia no podía pagarlo de otra manera.
Para muchos en mi barrio, ir al doctor era un lujo fuera de nuestro alcance. Aunque mis padres tenían dos y hasta tres trabajos, un seguro médico estaba fuera de nuestras posibilidades. Tres décadas después, el cuidado médico básico sigue estando fuera del alcance de millones de familias trabajadoras.
Esta situación es un escándalo nacional.
Considero que el cuidado médico es un derecho fundamental. Ningún adulto —y menos un niño— debe estar sin cuidado preventivo o caer en bancarrota por deudas contraídas por procedimientos médicos.
Por eso soy del Partido Demócrata. Pienso que la mayoría de los ciudadanos americanos están de acuerdo conmigo sobre este tema.
El Partido Republicano no propone alternativas, pero denomina el derecho al cuidado médico como “socialismo”. Esta etiqueta alarmista se ha convertido en el pan político republicano de todos los días. En la Florida, los republicanos emplearon esta frase en el 2018 como un mazo, para asustar a los inmigrantes y para no encarar temas importantes que preocupan a un electorado diverso.
Como Donald Trump no tiene nada que ofrecerle a la gente, lanza estas acusaciones deshonestas para convencer a inmigrantes —que recientemente vinieron a la Florida y huyeron de gobiernos autoritarios y socialistas— que los demócratas convertirían a Estados Unidos en la próxima Cuba o Venezuela. Es una ridiculez que insulta nuestra inteligencia y particularmente la de aquellos que han vivido bajo este tipo de gobierno autoritario.
Mientras nuestros políticos del Partido Demócrata investigan y fiscalizan al presidente Trump por sus acciones corruptas y de beneficio propio, con mayor frecuencia se escucha la palabra “socialismo” para referirse a quienes lo investigan y para tildar a todos los demócratas. Estoy seguro que los republicanos utilizarán esta frase con mayor frecuencia en el futuro para inducir miedo y crear pánico.
Paradójicamente, Donald Trump se parece a los líderes autoritarios, quienes utilizan la división, corrupción e intimidación para gobernar. Trump, en palabra y acción, ha traicionado los principios básicos de nuestra democracia: ilegalmente intimida a aliados para influir sobre el curso nuestras elecciones, utiliza la presidencia para lucrarse, y ataca a la prensa libre.
“Caudillo” es como muchos floridanos describen a este tipo de líder. Los caudillos abusan del poder, violan las reglas e inclinan la balanza para ganar siempre. Todo esto, mientras cubren su accionar corrupto y se arropan en lemas y símbolos de falso patriotismo.
Mientras hacía campaña en la Florida, escuché historias de caudillos y dictaduras en Cuba, Venezuela o Nicaragua. Creo que ninguna de estas personas se imaginaba que Estados Unidos tendría un propio caudillo con tendencias autoritarias.
Los valores del Partido Demócrata representan una gran diferencia a los que imponen Donald Trump y su Partido Republicano. Estamos luchando por una democracia representativa, y políticas y una economía que amplíe las oportunidades y libertades y beneficien a todos, no solo a los privilegiados.
Buscamos un sistema económico con reglas que funcionan para todos, para construir un país donde el trabajo es premiado con un salario justo y con dignidad, y donde las multinacionales y los super ricos no estén exentos de pagar lo justo.
Creemos que tu trabajo, dedicación y compromiso deben determinar el futuro que tú deseas, no tus inicios o la profesión de tus padres.
Creemos que el acceso al cuidado médico es un derecho fundamental. Nadie debe estar sin cuidado preventivo, o caer en bancarrota por deudas debidas a gastos médicos. Creemos en derechos civiles, como mantener una prensa libre e independiente, que han sido fundamentales para el desarrollo de nuestra democracia y Constitución.
Estos son los fundamentos del “Sueño Americano” que todos compartimos. Los republicanos denominan esto como “socialismo”, porque sus políticas —desde descapitalizar y desarticular el cuidado médico, hasta reducciones drásticas de impuestos para los multimillonarios y empresas gigantes— forman parte de la plataforma menos popular en la historia reciente de Estados Unidos.
Sin apoyo para sus plataformas, el Partido Republicano insiste en manipular elecciones, tergiversar el mapa electoral (“gerrymandering”), acaparar los nombramientos de jueces, suprimir el voto y excluir a votantes, y atacar a la prensa libre. Donald Trump no se inventó estas tácticas: desde Mussolini a Castro, Chávez, Maduro y Ortega, son parte del método y manual de los dictadores.
Todos los candidatos del Partido Demócrata que están disputando la nominación presidencial para el 2020 son una mejor opción para luchar por las libertades y derechos de los ciudadanos que el actual presidente.
Andrew Gillum fue alcalde de Tallahassee, candidato a la gobernación de la Florida y ahora lidera la organización “Forward Florida” www.forwardfla.com.