Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

¿Bloomberg vs. Trump?

La política americana se puede poner más interesante con la incorporación de Mike Bloomberg como precandidato demócrata a las elecciones presidenciales en el 2020.

Ciertamente, el precandidato pareciera estar tarde en sus aspiraciones toda vez que a la fecha se han realizado cinco debates públicos donde se han afinado algunos candidatos mientras otros han hecho mutis. Sin embargo, Bloomberg, por su previa experiencia pública y su renombre de alcance mundial, bien pudiera ser un fenómeno en las elecciones del “Súper Martes” el próximo 3 de marzo, donde se celebrarán 15 elecciones primarias que incluyen las Asambleas Demócratas de Samoa Americana.

Probablemente Bloomberg estará ausente en el caucus de Iowa, que abre el proceso de primarias el 3 de febrero. Tampoco se puede garantizar su participación en las importantes primarias de New Hampshire el 11 de febrero. Todo parece indicar que se concentrará en las elecciones del “Súper Martes”.

Evidentemente, al anunciar su postulación el 24 de noviembre pasado, Bloomberg pone de manifiesto que necesitará hacer una campaña masiva para llegarle a los votantes de su partido a fin de ganar el “Súper Martes”. Después de eso, necesitará redoblar esfuerzos por 131 días para llegar con chance hasta la Convención del Partido Demócrata en Milwaukee, Wisconsin, el 13 de julio, en la cual se oficializa el candidato del partido para las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.

Muchos se preguntarán, ¿será posible que Bloomberg sea finalmente el que se enfrente al presidente Donald Trump? Recursos no le faltan ya que ofreció para empezar “un modesto aporte” personal de $150 millones a su campaña. Con respecto a su experiencia pública, estuvo por tres períodos como alcalde de Nueva York, desde el 2002 hasta el 2013. Allí trabajó para ayudar a pasar una legislación contra la violencia por armas de fuego. También ayudó económicamente a la escuela de medicina de John Hopkins University, a la vez que financió multitud de becas de estudio allí por un monto de hasta $1,800 millones, lo cual constituye la mayor donación privada en EEUU a un Instituto de educación superior.

Por su parte Trump, hasta hoy, lo viene haciendo muy bien en la economía ya que continúa rompiendo récords en todos sus indicadores. También ha mostrado mano firme contra las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua, lo cual evidentemente complace a muchos hispanos y anglosajones.

Una vez que Trump salga ileso, como se espera, del proceso de juicio político, impeachment, al que está sometido, se estima que escalará en las encuestas. Y si la economía sigue como está, el escollo que tendría que salvar es la candidatura de Bloomberg, llegado el caso.

Desde luego, la interrogante que se presenta es si Bloomberg llega a asumir la misma postura de Trump con respecto a las dictaduras latinoamericanas. De ser así, se empezaría por derrumbar los comentarios que vinculan a los demócratas con ideología socialistas. Sucede que no hay nadie más capitalista que Bloomberg, quién es uno de los hombres más acaudalados del planeta con una fortuna calculada en $58,000 millones.

Por supuesto, existen billonarios folklóricos que son amantes del socialismo. A ellos no les importa el sufrimiento por el que han pasado los cubanos por 61 años, ni el de los venezolanos y nicaragüenses por más de 20. Poco les interesa si Evo Morales en Bolivia azotó y desfalcó a su pueblo o si en Argentina el kirchnerismo está otra vez en el poder. Incluso, existen algunos que hasta financian revueltas de corte socialista.

Sin embargo, nada de esto debe confundir el filantropismo con el comunismo. Cuando se donan millones para becas de estudio, o cuando se contribuye con niños enfermos, esto en ningún caso debe vincularse con la política, y mucho menos debería utilizarse en campañas mediáticas ya que la ayuda real que muchos necesitan, pudiera verse afectada.

Bloomberg de 77 años, promete enfocar su gestión hacia la educación, reducir la violencia con armas de fuego y sobre todo el impacto del cambio climático, faceta en la cual se ha destacado como representante de la ONU para liderar en las principales ciudades del mundo, la reducción de gases de invernadero, a la vez que propicia la creación de energía limpia.

Bloomberg fue inicialmente demócrata, luego republicano por varios años, independiente después, y desde octubre 2018, demócrata nuevamente. Y esto no es sino el vaivén de la política. Ronald Reagan y el mismísimo Trump fueron demócratas previamente. Sucede que existen etapas en las que el político no se siente representado por su partido.

La aparición de Bloomberg en el panorama de las próximas elecciones presidenciales, de llegar a concretarse, le haría bien a la democracia porque recordaría los previos comicios de antaño, donde los dos partidos tradicionales de la gran nación americana, se enfrentaban en una sana competencia sin intromisión de ninguna otra extraña ideología.

Economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de diciembre de 2019, 1:33 p. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA