¿Qué pasará con el ‘impeachment’ de Trump?
Eso de estarle haciendo un juicio político al presidente de EEUU no es favorable a la democracia. Sin embargo, tampoco pueden pasar “por debajo de la mesa” algunos aspectos, que de comprobarse, pudieran poner en entredicho la primera magistratura del país.
Pero ante todo, en esta trama no deja de ser un misterio cómo se involucró el soplón para desatar este proceso de impeachment, ni que lo motivó a hacerlo. El soplón hasta la fecha no ha sido señalado oficialmente como tal. El presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el demócrata Adam Schiff, en una audiencia pública ha declarado desconocer la identidad del soplón. Incluso, recientemente ha insistido en que se debe mantener en secreto su identidad.
En la nación previamente, habían existido tres procesos. El primer juicio político presidencial en EEUU empezó el 5 de marzo de 1868 cuando el Presidente Andrew Johnson fue sometido al proceso en el Senado bajo acusaciones de “grandes crímenes y ofensas”.
Once artículos acusatorios conformaron el juicio entonces, sobre los cuáles se aseguraba que tres tenían el mayor chance de ser votados como condena. Resultó que la votación 35-19 condenando al presidente fue general en todos los artículos. Sin embargo, no fue suficiente porque se requerían 2/3 de la votación. Se destacó el hecho que de los 19 que votaron para absolver al presidente, siete eran republicanos que desafiaron a su partido porque “no podían aceptar que se desmoronara el armonioso funcionamiento de la Constitución”.
Después los otros dos procesos fueron infructuosos.
Contra el republicano Richard Nixon en 1974 debido a que renunció al cargo anticipadamente y contra el demócrata Bill Clinton en 1998 donde no se obtuvieron los votos necesarios. Como vemos, afortunadamente para la grandeza de EEUU, ninguno de sus presidente han sido convicto en un juicio de esta naturaleza.
Entonces la interrogante cobra importancia. ¿Realmente existe la probabilidad que Donald Trump resulte convicto en un juicio político? Veamos.
Mentir bajo juramento en el Congreso o Senado es causal de penalidades y evidentemente pocos se quieren sacrificar pasando una temporada en la cárcel. Por eso muchos dicen, “Yo acompaño a mis amigos, pero no hasta el cementerio”. Y sobre este particular, hay dos casos notorios que actualmente están en el “cementerio”, léase cárcel.
El primero es Michael Cohen, quien fue abogado de Trump desde 2006 hasta 2018. Cohen, previamente un demócrata, se registró como republicano en marzo 2017 y posteriormente se cambió a demócrata de nuevo en 2018. Fue conocido por manejar muchos negocios de Trump y por mostrarle una gran lealtad al presidente, al punto de manejar los pagos hechos por este a la conejita de PlayBoy Karen McDougal y a la actriz porno “Stormy” Daniels por $150,000 y $130,000 respectivamente, en los cuales Cohen negó la participación de Trump, hecho este que posteriormente fue admitido por el presidente.
A Cohen, bajo investigación, le fue requisada su vivienda por el FBI. Acusado de fraude y perjurio entre otros cargos, le fue retenida su licencia de abogado y actualmente ocupa una celda en la prisión federal de Otisville en Nueva York, donde permanecerá hasta el 6 de mayo del 2022.
El segundo caso es Paul Manafort, ex jefe de la campaña presidencial de Trump por tres meses hasta agosto del 2016. Manafort, entre otros muchos delitos, fué acusado de mentir repetidamente a los investigadores de la trama Rusa comandados por el fiscal especial Robert Mueller en noviembre 2018.
Finalmente, acusado de manipular cerca de $60 millones recibidos de otros países, mayormente de Ucrania, Manafort fue igualmente despojado de su licencia de abogado y encarcelado en la prisión federal de Loretto en Pennsylvania, lugar donde estará hasta el 25 de diciembre del 2024.
Como vemos en estos dos casos, el hecho de mentir bajo juramento en estas instancias es un delito grave, sin importar la cercanía que tengan los declarantes con el presidente. Es por ello que somos de la opinión que pocos querrán jugarse el pellejo cuando sean interrogados y por lo tanto la información obtenida en los interrogatorios, difícilmente será falsa.
El pasado sábado, el presidente Trump señaló que su abogado personal y ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, presentará al Departamento de Justicia y al Congreso el informe que resultó de su investigación en Ucrania. Dependiendo del resultado de este informe, la Comisión Judicial del Congreso recomendará el próximo paso consistente en el juicio político a Trump en el Senado.
Creemos que la mayoría republicana en el Senado, contando con los informes que hasta el presente existen, difícilmente votará condenando al presidente. Consecuentemente, al no prosperar el proceso, Trump subirá en las encuestas.
¿Acaso toda esta trama fue cuidadosamente planificada con este propósito? De ser así, sería una brillante estrategia política, aún a pesar del costo envuelto en la misma.
Economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de diciembre de 2019, 3:51 p. m..