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Opinión

SABINA COVO: El tren miamense


El Metromover pasa sobre la carretera I-395, al oeste del viaducto MacArthur, en esta imagen de archivo.
El Metromover pasa sobre la carretera I-395, al oeste del viaducto MacArthur, en esta imagen de archivo. Miami Herald

Una ciudad conectada. Con un metro o tren, autobuses eficientes, tranvías, taxis baratos, Uber, Lyft, excelente transporte público, servicios públicos y privados asequibles económicamente, vertical, del presente, para el futuro. Ese es el sueño de una verdadera urbe, ciudad, metrópolis, como la querramos llamar. Chicago, Nueva York, Boston en parte. ¿Es Miami eso? Bueno, no. Pero al paso que vamos, lo será muy pronto, al menos en lo vertical. La construcción ha florecido una vez más. Pero, ¿y la planeación necesaria? Esa sí que es una buena pregunta.

Esta semana el TriRail, un tren que entraría al centro de la ciudad y que toma como modelo a otros en el país, que ya existe, pero que sería extendido, tuvo su primer avance en la comisión del condado Miami Dade ya que el departamento de transporte aprobó brindar 13.9 millones de dólares del impuesto al transporte o el famoso “medio centavo”. El proyecto costaría un poco más de 69 millones de dólares, tan solo para entrar al downtown, y vendría de distintas ramas, entre ellas las agencias de desarrollo de Miami (Overtown y Omni), el estado y la ciudad de Miami. Utilizaría la plataforma privada del tren All Aboard, que ha generado controversia porque ya empezó la construcción y se tomaría un parque (en parte), y porque estaría recibiendo los fondos para incluir al TriRail en su plataforma. Sería una alianza público privada.

Cuarenta y cinco minutos para atravesar la zona de Brickell, o una hora si hay un evento en el Arena o en el Adrianne Arscht Center, en auto, con el tráfico insoportable, exigen soluciones asequibles al tráfico de una ciudad que ha vivido los últimos cincuenta años dependiente del automóvil. Y en la cual, como el precio de la gasolina fluctúa, si sube quiebra muchas canastas familiares, obligando a las personas a dejar Miami y en muchos casos vivir más al norte.

Modificar las condiciones del tránsito cuesta mucho dinero, y encontrar los fondos necesarios para mejorar el transporte público debe venir como una iniciativa aprobada por el público y tiene mucho que ver con que el publico si use ese transporte. Pero hay que pensar en el futuro. Hablando esta semana con el comisionado de Miami Dade Steve Bovo entendí algo muy importante: la generación de mis padres no usa el transporte público, me atrevería a decir que la mía tampoco, aunque mucha gente cada vez más tome el Metrorail para venir desde Dadeland al centro de la ciudad. Tener un tren en Miami debería ser una iniciativa genial si los estudios muestran que a largo plazo se va a usar. Y esos estudios y números no deben basarse en quienes usen el tren hoy, porque sin duda el que está acostumbrado al auto en muchos casos prefiere pagar 60 dólares de estacionamiento en un evento especial. Pero cada vez esos son menos.

Montarse en el Metrorail y el Metromover es cada vez más común si vas a ver un partido de basquetbol, por ejemplo, y tener un tren que conecte la urbe con los suburbios haría de Miami una ciudad mucho más competitiva. El reto está en que los fondos públicos sean invertidos y asignados correctamente y con transparencia. Pero si todo sale bien, y no cuesta más, bienvenido el tren miamense.

Siga a Sabina Covo en Twitter en: @sabinacovo

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Esta historia fue publicada originalmente el 13 de junio de 2015, 0:25 p. m. with the headline "SABINA COVO: El tren miamense."

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